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Los Premios LFP, donde entrenadores y jugadores votaron a Pep Guardiola por delante de José Mourinho evidencian una falta de sintonía generalizada del fútbol español con el club

Este martes se hicieron oficiales los Premios LFP a los mejores de la pasada Liga. Unos galardones que se deciden mediante los votos de los propios entrenadores y jugadores del campeonato español, y que evidenciaron la falta de sintonía que existe con el Real Madrid. Y es que, pese a que el equipo merengue fue el campeón de la mejor Liga de la historia batiendo varios de los récords históricos, el fútbol español premió a Pep Guardiola como el mejor entrenador del curso, por delante de José Mourinho.

Una decisión que, más allá de la enjundia del galardón, refleja un sentir que en los últimos tiempos ha ido creciendo hasta decir que casi se puede tildar de generalizado. Y es que el Real Madrid ya no es un club tan querido como antes. Así lo reflejaba un informe de un medio de comunicación deportivo español de los más prestigiosos hace escasos meses, y así lo deslizaba incluso el propio Cristiano Ronaldo hace unos días en una revista: “Puede que no gane tantos premios como Messi por mi imagen” vino a decir, dejando patente lo que es vox pupuli: el Real Madrid suele ser el malo de todas las películas, cuando muchas veces no son suficientemente reconocidos sus logros, y al contrario, sus deslices son magnificados por encima de los del resto. Y he aquí algunas razones, y cómo revertirlo:


1. Los aires grandilocuentes, megalómanos y plenipotenciarios

Un fenómeno que empezó a surgir con la llegada de Florentino Pérez al Real Madrid por primera vez. Y es que si el club blanco ya era grande, el presidente merengue aterrizó con la clara intención de proyectar aún más su imagen. Y para ello se basó en premisas como que el Real Madrid es el mayor club del mundo, el más laureado, el mejor, el más universal… repetidas hasta la saciedad en prácticamente todos los discursos. Y aderezadas con intervenciones como las de Emilio Butragueño hablando de Florentino Pérez como de un ‘ser superior’. Y ese discurso puede tener una gran base, pero no suele estar bien visto semejante presumir.






2. La política de fichajes

Si por algo se ha caracterizado el mandato de Florentino Pérez, tanto su primero como su segundo, es por una política de fichajes a lo grande. Fichando a los mejores jugadores del mundo a base de talonario: Figo, Zidane, Ronaldo, Beckham, Owen, Sergio Ramos, Cristiano Ronaldo, Benzema, Kaká, Xabi Alonso. Algo totalmente lícito, y que ya había sucedido antes con Pedja Mijatovic por ejemplo, pero con una mala presentación. Y es que en el año 2000, desde varios de los clubes damnificados por los fichajes del Real Madrid se deslizó que la directiva merengue había actuado de malas maneras, obrando por la ley del dinero en lugar de por la del entendimiento. Más allá del lógico sentir de las aficiones, que sienten que el club más grande de España les roba sus pequeñas ilusiones en forma de jugadores. A día de hoy, el Real Madrid ha aprendido y mantiene un pacto llamado de no agresión con clubes como el Barcelona y el Atlético. Sin embargo, el Real Madrid sigue pisando barros de aquellos lodos.





3. José Mourinho y Cristiano Ronaldo

Ambos profesionales son de lo mejor del mundo del fútbol, si no lo mejor. E incluso, quienes les conocen personalmente, aseguran que son personas encantadoras. Sin embargo, la imagen que desprenden está tan relacionada con el virtuosismo en el balompié, como con la chulería, prepotencia, soberbia, e incluso mala educación. Y siempre quedarán en la memoria gestos como los de Mourinho celebrando el gol de rodillas en el Camp Nou, metiéndole el dedo en el ojo a Tito Vilanova, enfrentándose en rueda de prensa a periodistas, otros entrenadores, árbitros y demás. O los de Cristiano Ronaldo, en casi cada acción de juego, pero también diciendo que le tienen envidia por ser “guapo, rico y buen futbolista” por ejemplo. El jugador luso ha intentado moderarse durante los partidos, pero sigue sin poder abandonar esa imagen. El técnico madridista definitivamente no puede desprenderse de ella, y en ambos casos es algo que genera animadversión entre los que no comulgan con esa forma de actuar, y sobre todo, entre las aficiones que las sufren. Los resultados pueden ser iguales, pero cae mejor a humildad y la naturalidad.






4. La política de cantera

El aficionado del fútbol está encantado con ver triunfar a chicos salidos de la cantera. El del fútbol, pero también el del baloncesto, en la política, en el mundo empresarial, en la ciencia, en las artes, etcétera. Es algo innato al ser humano, que ve proyectados en los nuevos valores su afán de éxito en una sociedad moderna mercantilizada y mediatizada. Esas nuevas figuras en cualquier ámbito de la sociedad siempre llevan asociados consigo valores como los del talento, la superación, el sacrificio, el carisma, generando así positividad y cercanía en el público. Y quien apadrina esos ascensos, abraza también esos valores. En el fútbol, estos conceptos se difuminan con los de las políticas de club, de fichajes, historia y tradición, pero no deja de ser cierto que, por lo general, quien apuesta por la cantera tiene un mayor reconocimiento social por todo lo que conlleva. El Real Madrid lleva años sin hacerlo, mientras que otros muchos clubes de España sí, perdiendo así esa cuota de cariño.






5. El Real Madrid, alejado de aficionados y medios de comunicación

El Real Madrid es uno de los clubes más mediáticos del mundo, sin embargo se trata de uno de los clubes más opacos y desnaturalizados. El Real Madrid no es un club cercano al aficionado por muchos actos de firmas que hagan antes de los partidos. Sobre todo cuando desde hace años se viene cerrando el acceso a medios de comunicación y aficionados, aislando completamente a jugadores y resto de miembros del club del mundo real. Así, la imagen proyectada es una imagen que desprende artificialidad. Y además, los vehículos para trasladar esa imagen tampoco son los ideales, pues las relaciones del club con los medios de comunicación no son ni mucho menos las mejores. Desde hace unos años, los medios son los enemigos, así se entiende desde dentro, y se pretende hacer entender a los de fuera. Con lo que el matrimonio que puede dar muchas alegrías a las dos partes está roto en pedazos. Y mientras tanto, hay otros clubes que cuentan con muchos aliados entre los medios de comunicación, de forma que la imagen que siempre se vende a través de esos altavoces siempre es lo menos dañina posible. El contraste con una misma acción puede ser abismal.





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