thumbnail Hola,

El mediocampista del Castilla cuenta en exclusiva para Goal.com cómo fue la experiencia cuando recibió la llamada de la ‘Nzalang Nacional’. “Es otro mundo. Necesitaba ese viaje”

2 de junio de 2011. El fútbol mundial mira hacia Ucrania y Polonia, que en menos de una semana acoge en sus brazos la Copa de Europa de naciones, mientras que en África comienzan los primeros partidos clasificatorios para la Copa del Mundo 2014 de Brasil. Guinea Ecuatorial debuta en Túnez, ante una de las favoritas, en un partido que pasa completamente desapercibido para casi todo el fútbol español. Casi todo, porque dentro de los muros de la Ciudad Deportiva de Valdebebas sí es seguido con especial atención. Y es que un jugador de las categorías inferiores del Real Madrid ha sido convocado por primera vez por la selección de Guinea Ecuatorial: Omar Mascarell.

Omar nació en Santa Cruz de Tenerife, y fue allí donde dio sus primeros pasos en el fútbol hasta que en verano de 2010 fue fichado por el Real Madrid, con 17 años. Mediocampista muy técnico, Omar ingresa en el Juvenil A que entrena Alberto Toril, donde en seguida se hace con la titularidad, y un año más tarde es ascendido al Real Madrid Castilla. Sus aptitudes para el fútbol no pasan desapercibidas para nadie en la capital española, y pronto es llamado también para jugar con las categorías inferiores de la selección española. Con España Sub-18, pero también es citado para varios entrenamientos con el combinado Sub-19 la pasada campaña, e incluso con la Sub-20. Hasta que este pasado verano fue convocado con la selección absoluta. Pero eso sí, con la selección absoluta de Guinea Ecuatorial, y no con la de España. Para sorpresa de propios y extraños, incluido el propio jugador.

Y es que, tal y como Goal.com ya contó el pasado 20 de febrero, Omar tenía raíces guineanas, por parte de la familia de su padre, con lo que era un jugador susceptible de ser convocado. Como finalmente fue. Una situación ciertamente estrambótica tratándose de un jugador internacional español, pero que poco a poco fue tomando forma, tal y como el mismo Omar contaba en exclusiva a Goal.com recientemente. “No sé de dónde saldría la idea, pero el caso es que recibí una llamada al teléfono, donde me dicen que querían hablar conmigo porque iba a estar el seleccionador de Guinea Ecuatorial en Madrid y quería verme. Quedé con ellos, y me dijeron que querían que fuera a la selección absoluta” cuenta Omar, que confiesa que su primera reacción fue de estupefacción.

Sin embargo, y debido a las circunstancias, la proposición no resulta tan descabellada para un Omar que entonces venía completando un curso espinoso. El mediocampista canario comenzó como titular de mediocentro la temporada pasada en el Castilla, pero no terminó de convencer a Alberto Toril en esa posición, cuando él venía jugando habitualmente en el juvenil unos metros más adelante, de mediapunta. La marcha de Fran Rico ha dejado un vacío muy grande en la medular del Castilla y el técnico del filial busca soluciones a lo largo de la temporada, probando primero con Mandi y después con Mosquera en detrimento de un Omar que, sin minutos de competición, no es llamado en las últimas convocatorias de las categorías inferiores de la selección española. Momento en que se le abre la puerta de probar con Guinea Ecuatorial, y Omar acepta. Aunque eso sí, con una condición.

“Le dije al seleccionador que yo jugaba con las categorías inferiores de España, y que era muy joven para ir a una absoluta y ya renunciar de esa forma a la selección española absoluta para siempre. Les dije que sí me gustaría ir para ver cómo es todo aquello, porque yo nunca había ido y mi familia por parte de mi padre se crio allí. Pensé que era una buena oportunidad para ir allí, así que les dije de ir a entrenar con ellos, sin jugar los partidos. Y aceptaron, así que estuve allí entrenando como uno más, pero sin jugar los partidos” explica a Goal.com el propio Omar, que confiesa haber vivido una experiencia inolvidable durante los días de junio que estuvo concentrado con la selección nacional de Guinea Ecuatorial.

Javi Balboa, otro canterano madridista con Guinea Ecuatorial
“Todo fue fenomenal. Entrenaba con ellos, me quedé en el hotel con ellos, como si fuera uno más. Al principio, el primer día estaba despistado, no sabía con quién hablar. No conocía a nadie de la selección. Había un canario que se llama Randy, que jugaba en Las Palmas, y sabes que los canarios siempre nos llevamos muy bien fuera de nuestra tierra. Y también coincidí con Juvenal, que juega en el Sabadell. Con ellos fue con los que primero conecté, pero la verdad es que todos estuvieron conmigo de diez. Desde el primer día que me trataron como si hubiera estado allí toda la vida. Hice muy buenas amistades, me trataron de diez” cuenta Omar, que no puede evitar borrarse la sonrisa de la cara mientras rememora lo sucedido en esos días de junio.

Y es que, más allá de la vivencia deportiva, también reconoce haber disfrutado de una enriquecedora experiencia vital. “El viaje me sirvió para conocer a mi familia de Guinea. Me acompañó mi tío desde España, y estuvimos visitando a mi familia, mis primos, los tíos de mi padre... me contaron muchísimas cosas de mi familia, nos enseñaron el país, las playas, todo… Guinea Ecuatorial es otro mundo. Y eso que cuando fueron mis padres no tenía nada que ver, porque ahora está mucho más desarrollado, y seguro que va a ir a más” reconoce Omar, con una expresión que desprende ternura, pero también cierta compasión. “No me esperaba para nada que fuera así. Aquí está todo muy desarrollado con respecto a allí. Pero la gente está feliz con lo poco que tienen. Ves cómo llevan la vida que llevan… me alegro mucho de haber podido ir y comprobarlo de primera mano. Me gustó mucho el viaje, la experiencia. Lo necesitaba”.

Y si las diferencias son grandes entre los dos países, en lo que se refiere a las infraestructuras deportivas, no iba a ser menos, tratándose de un Omar habituado de alguna manera a la que es la ciudad deportiva más grande del mundo del fútbol. “La diferencia entre las instalaciones del Real Madrid y las de la selección de Guinea eran muy grandes también. Pero es que sólo hay que ver la Ciudad Deportiva del Real Madrid y el resto, aquí mismo en España, para darse cuenta de la diferencia, así que imagina allí. Pero aún así, lo tienen muy bien estructurado todo. Con una ciudad deportiva, tienen estadio, un campo para entrenar… lo tienen muy bien montado” confiesa el mediocampista del Real Madrid Castilla, que reconoce no haber echado nada de menos cuando el balón comenzó a rodar. Así es el lenguaje del fútbol, un idioma capaz de eliminar las diferencias étnicas y culturales, de reducir a nada los 4.300 kilómetros de distancia entre la Ciudad Deportiva de Valdebebas y las instalaciones de la Nzalang Nacional (que es como se conoce al combinado ecuatoguineano) cuando se practica inmerso en el rectángulo de 107 x 70 metros.

“Me sentí muy adaptado con ellos” explica Omar. “El entrenador estaba muy contento conmigo. Antes del partido intentó convencerme de que jugara y todo. Le tuve que insistir en que no podía renunciar a la selección española. Ya le dije que tuviera paciencia, que si en un futuro la selección española no me da la oportunidad de seguir con ellos, ni me lo pensaría. Es un país que me gustaría defender, después de la española, y más si jugar allí no hubiera implicado renunciar a España”. Una selección que de momento sigue sin contar con Omar para las categorías inferiores desde que le llamaran por última vez a mediados de la temporada pasada. “Desde la selección española nadie ha hablado conmigo. He ido a entrenamientos, y creo que trabajando y con mucha humildad todo llega. Estoy convencido de que llegará mi oportunidad” dice cargado de motivación el mediocampista del Real Madrid Castilla.

De momento, este curso se entrena con el primer filial blanco, pero también ha estado jugando con el Real Madrid C, en Segunda B. En el Castilla tiene mucha competencia con Mosquera, Alex y José Rodríguez, y en el club merengue no quieren que se frene su proyección. Hay muchas esperanzas puestas en Omar, y Alberto Toril es el primero que está convencido de ello. Y de hecho, el mediocentro canario ha jugado en los últimos tres partidos del Castilla, dos de ellos como titular, dejando además muy buenas sensaciones sobre el césped. Ese es el objetivo de Omar a corto plazo, ir sumando más minutos, y de calidad, con el Castilla. A medio plazo, la misión es otra: “El Mundial Sub-20 de este verano” confiesa en exclusiva a Goal.com. Eso sí, con España, no con Guinea Ecuatorial. Que por cierto, perdió en el debut con Túnez (3-1) aquel 2 de junio. Sin Omar en el campo.




Artículos relacionados