thumbnail Hola,

El duelo de entrenadores entre Oltra y Míchel, marcará el gran partido de este lunes a las 21:30 horas cerrando la 5ª jornada de Liga

El Deportivo de la Coruña recibe en Riazor a un Sevilla que se presenta como rival directo por una de las plazas europeas para el año que viene. El Deportivo no ha perdido en su feudo ninguno de los partidos disputados de Liga, con un Riki como máximo goleador en casa, marcando cada vez que juega ante su afición. El Deportivo está invicto en este arranque de Liga pero parece que los de Oltra tienen ciertas dificultades para rematar la faena.  Tres empates consecutivos de muy distintos sabores para los blanquiazules dejan un sabor agridulce en la afición. Han sido los únicos capaces de empatar contra el eterno aspirante y recurrente líder de la “otra liga”, el Valencia, y nada menos que en Mestalla. Por otra parte no han conseguido ganar a rivales supuestamente inferiores como Granada o Getafe, que pasan por sus horas más bajas en el fondo de la clasificación.

El Sevilla de Míchel no puede llegar en mejor momento tras la inyección de moral que siempre supone ganar al Real Madrid. El partido en Coruña es una prueba de fuego muy importante para los sevillistas ya que marcará las aspiraciones de este curso. Si ganan a un rival directo por un puesto en Europa, darán un golpe en la mesa tanto a lo que puntos se refiere como a borrar esa línea roja que implícitamente se ponen todos los equipos con “puntos que debemos conseguir” y “puntos que probablemente no consigamos”. Ganar al Deportivo en su campo tras ganar en casa al conjunto madridista sería señal de que todo es posible, y los blanquirojos dejarían de soñar con volver a la competición europea para convertirlo en realidad. Además tras esas dos victorias importantes se empezaría a fijar la Champions como objetivo inexcusable. La afición sevillista es exigente y cuánto mejor lo haga su equipo más suben el listón.

Por el contrario si pierden empezarían las dudas sobre el rendimiento del equipo lejos de Nervión. Las victorias conseguidas han sido todas en casa, y las visitas a Vallecas y Granada se saldaron con sendos empates con más pena que gloria. Si por tercera vez no consiguiesen robar los tres puntos a sus rivales el ánimo del Sevilla podría verse afectado y entrar en una dinámica de dejarse fuera lo conseguido en el Pizjuán.

Así pues se espera un partido de alta tensión para los jugadores, y alto disfrute para los aficionados, tanto por la calidad y juego que ambos están desplegando como por lo que hay en disputa al ser una lucha de igual e igual en la parte noble de la clasificación.

Artículos relacionados