Quedan dos jornadas para el choque en el Camp Nou, pero el Barcelona se ha garantizado llegar por delante en la clasificación merced a los ocho puntos de ventaja tras la jornada 4
El Real Madrid ha sumado un nuevo tropiezo en Liga para terminar de dibujar un auténtico descalabro en este comienzo de temporada. Esta vez fue una derrota en Sevilla (1-0), pero antes ya vivió un empate ante el Valencia, una derrota en Getafe, y una gris victoria ante el Granada. Lo que ha terminado por dejarle en la parte baja de la clasificación de Liga después de cuatro jornadas disputadas y apenas cuatro puntos sumados.Tal es la situación, que en la sala de prensa José Mourinho ha llegado a asegurar que “en estos momentos no hay equipo”. Y la tabla de clasificación es un reflejo inmejorable de esta situación, y que por otra parte, contrasta notablemente con la situación que vive el Barcelona, su gran rival.
No en vano, el equipo que entrena Tito Vilanova ha sumado los doce puntos de los doce posibles, erigiéndose en el líder de la presente Liga, y poniendo ya hasta ocho puntos de por medio con el Real Madrid. Una distancia entre los dos clubes más grandes del país inimaginable hace un mes tan sólo.
Pronto empezarán los debates sobre si la Liga está ya sentenciada, o si es una distancia remontable con tanto tiempo. Pero lo único cierto es que a día de hoy el Real Madrid no depende de sí mismo para ganar la Liga, pues aunque ganara todos sus partidos de aquí en adelante, el Barcelona podría ser el campeón aún perdiendo los dos Clásicos.
Y otra consecuencia más, el Real Madrid llegará seguro al Clásico por detrás del Barcelona en la clasificación, pese a que quedan todavía dos jornadas antes del partido en el Camp Nou. Y si el Barcelona gana su partido de la próxima jornada, se asegurará también seguir por delante del Real Madrid incluso después del Clásico del 7 de octubre.
