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José Mourinho, Cristiano Ronaldo y las cinco claves del fiasco del Real Madrid en Sevilla

El Madrid salió noqueado del Sánchez Pizjuán, y a 8 puntos del Barcelona. El técnico destacó la poca implicación de su plantilla, en un equipo que parece a la deriva. Ronaldo, mal

El Real Madrid ha sumado un nuevo tropiezo en Liga para terminar de dibujar un auténtico descalabro en este comienzo de temporada. Esta vez fue una derrota en Sevilla (1-0), ante un equipo arrollador, con mucho más oficio, más sacrificio y más hambre de victoria. El Real Madrid por su parte volvió a exhibir su lado más vulgar, una mala imitación del equipo que batió todos los récords la temporada anterior. Y el mayor problema de todo es que no es la primera vez que sucede, y más grave aún, que José Mourinho no parece tener la solución a su alcance.

1. El Madrid no depende de sí mismo para ser campeón


Una derrota más, y tres puntos más de distancia respecto al Barcelona en Liga, lo que deja ya la diferencia en nada menos que ocho puntos. Algo inverosímil cuando apenas se llevan cuatro jornadas del campeonato, aunque algunos pensarán que mejor cuando se llevan sólo cuatro, que no cuando quedan cuatro para el final. Sea como fuere, a día de hoy el Real Madrid no depende de sí mismo para ser campeón. Lo que es un dato muy duro para las esperanzas del madridismo. Eso sí, queda todavía mucho campeonato por delante como para afirmar que la Liga está sentenciada, máxime cuando el Barcelona tiene a un nuevo entrenador en el banquillo, pero el fantasma de salir del Camp Nou a once puntos del Barcelona dentro de tres semanas está ya pululando por los alrededores del Santiago Bernabéu.


2. Mourinho vuelve a fallar acumulando atacantes


El Real Madrid volvió a suicidarse en el tramo final del partido como ya hiciera en Getafe. Lo que debería ser su sustento terminó nuevamente convertido en su causa de muerte última, como el feto que se enreda en su propio cordón umbilical. José Mourinho formó en el tramo final con Higuaín, Benzema, Ronaldo, Callejón, Modric y Xabi Alonso de medio del campo hacia adelante, con Khedira haciendo incluso de lateral derecho. Una acumulación que terminó por diluir los pocos huecos que dejaba un ya de por sí férreo Sevilla. En los últimos veinte minutos tuvo una infructuosa posesión sin casi probar a Palop. Un pecado demasiado evidente para un técnico como Mourinho, y que se repite en un intervalo de menos de un mes.


3. Ronaldo no eclipsa con su fútbol el enredo de sus palabras


El luso incendió el ambiente en el club con sus declaraciones, y en su reaparición ante el Sevilla, no ha sido capaz de enterrar esa desazón con su fútbol, como se le presuponía. El luso comenzó el encuentro bien para estar dentro de un equipo que rozaba la mediocridad. Pero tras el descanso estuvo nuevamente desafortunado, pero además desenchufado. Incluso indolente, sin defender muchas jugadas, y sin pedir el balón ni intentar los desmarques en otras tantas. En el balance global por tanto no puede estar aprobado. Todo lo contrario. Se esperaba mucho más del que se supone que es el jugador franquicia del club. Al menos, eso es lo que demanda ante los medios de comunicación, lo que desliza sibilinamente, cuando este sábado ante el Sevilla no fue capaz de demostrarlo en un momento en el que su equipo lo necesitaba más que nunca. "Hay cabezas no comprometidas en el vestuario, que no tienen el fútbol como prioridad en su vida” dijo José Mourinho en la conferencia de prensa posterior al partido. Y si Cristiano Ronaldo no encaja en ese perfil, al menos de puertas hacia afuera sí que lo parece. Ronaldo ha perdido el órdago con el club y con el madridismo, al menos en la primera mano.


4. El balón parado, una humillación permanente


La defensa de las jugadas a balón parado han pasado de ser un punto negro para este Madrid a ser una humillación constante que un equipo de este calibre no se puede permitir. Un equipo que supuestamente está construido para optar a todas las competiciones que dispute no puede ser herido cada vez que le encaran a balón parado, el madridismo no puede llevarse las manos a la cabeza a cada córner, un club que presume de ser el mejor del siglo XX y de tratar de ser el mejor del siglo XXI, siempre a la vanguardia, no puede seguir siendo abordado una y otra vez con la suerte del fútbol más primitiva de todas. José Mourinho dice que las ensaya, que hay mensajes y esquemas colgados en el vestuario, pero aún así no son bien defendidas.


5. Un Real Madrid completamente a la deriva


Uniendo todos los problemas puntuales, el panorama en el Real Madrid resulta preocupante. Por los resultados y la mala imagen sobre el campo, por el frente abierto con un Cristiano Ronaldo que deja claros síntomas de apatía, pero sobre todo, porque da la sensación de que José Mourinho no tiene la solución en su mano. Es el tercer partido casi consecutivo en el que el luso desliza el mismo mensaje, destacando el poco compromiso de muchos de sus jugadores, y aún así, nada ha cambiado. Todo sigue igual. El de Setúbal tiene fama de ser un perfecto guía de equipos en el aspecto anímico, un gurú para el vestuario, y es ahora cuando debe demostrarlo. De momento el Real Madrid no está, y por sus palabras en rueda de prensa, no se sabe muy bien si se le espera o no. Y tras la esquina asoma el Manchester City en un grupo de Champions que no permite un sólo descuido, y menos en casa. El martes se puede vivir un drama.

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