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El croata, que ha demostrado mucha frescura e ilusión, juega ante Bélgica. El alemán, ante Austria. De momento ha estado mejor con su selección que con el Real Madrid

José Mourinho tiene un problema de cara a los próximos partidos ante Sevilla y Manchester City. Elegir entre Mesut Ozil y Luka Modric para ocupar el puesto de mediapunta. Bendito problema por otra parte. Y es que ambos han demostrado tener aptitud y actitud suficientes como para confiar en ellos.

El germano, de momento, más aptitud que actitud. Y es que ha empezado la temporada con un estado de forma por debajo de lo habitual, algo nada alarmante por otra parte dado que ha disputado la Eurocopa este verano y no ha tenido una preparación como la de algunos de sus compañeros. Irregular, y más impreciso de lo normal, no ha terminado de erigirse en el guía que ha necesitado el Real Madrid en estos partidos. Con Alemania cuajó este viernes un muy buen partido ante Islas Feroe (3-0), marcando incluso dos goles, lo que evidencia aún más si cabe que con la elástica merengue no ha rallado al nivel que se le presupone.

El croata por su parte ha demostrado tanto aptitud como actitud en los dos partidos que ha jugado con la camiseta merengue, ante el Barcelona, y ante el Granada como titular. Poco tiempo de momento, pero suficiente para dejar detalles de mucha calidad, y una personalidad y visión sobre el campo que seguro le será de gran ayuda al equipo madridista. Y además, según el propio Mourinho, en los entrenamientos derrocha ilusión y ganas por integrarse cuanto antes al equipo y pelear por un puesto en el once titular. Con Croacia fue titular en la victoria ante Macedonia este viernes (1-0), cuajando también un notable partido.

Mesut Ozil parte con la lógica ventaja que le dan los dos años que lleva en el Real Madrid, donde ha demostrado una calidad superlativa, más allá de la compenetración evidente con el resto de sus compañeros sobre el campo. Pero Modric por otra parte llega con la energía que precisamente parece faltarle al ‘10’ blanco, con la necesidad de sumar minutos de competición para integrarse cuanto antes al equipo, además de una calidad que se le presupone, y de la que ya ha empezado a dejar las primeras esencias.

Así de aparentemente equilibradas las cosas, este martes ambos tendrán una nueva oportunidad para intentar decantar la balanza de su lado. La Alemania de Ozil juega en Austria, mientras que la Croacia de Modric hace lo propio en Bélgica. Dos buenas piedras de toque para dos jugadores referencia en sus respectivas selecciones, para ver así quién merece más a día de hoy ser el faro que guíe al Real Madrid en los próximos partidos.

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