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El técnico tendrá su primer reto en recuperar la mejor versión del canario y en hacer entender al máximo goleador de la selección que asumirá un papel más residual

El Barcelona asume un periodo de transición emocional. Una travesía que le llevará, de manera gradual, a apartar la figura de Pep Guardiola a un segundo plano y preponderar la de Tito Vilanova. Pese a en ningún caso ser necesaria una catarsis, el conjunto azulgrana sí precisa la necesidad de acometer una reestructuración de la plantilla. Al margen de salidas y entradas de gente importante, el Barcelona debe mirar hacia dentro para poner remedio de cara al próximo curso a la estrechez de personal, problema acuciado por las lesiones, que ha penalizado a la plantilla.

A lo largo de toda la temporada, el conjunto de Guardiola se ha visto lastrado por las bajas de tres de sus atacantes. Las lesiones de larga duración de David Villa e Ibrahim Afellay, unidas a la sucesión de problemas musculares de Pedro, han mermado el poderío goleador del Barcelona, sobre todo en algunos partidos importantes. La ausencia de los dos delanteros de la selección española se traduce en 21 goles menos en la Liga BBVA respecto a la temporada pasada.

Son numerosos los ejemplos en los que las lesiones de hoy, son el germen del equipo del mañana. Guardiola, a lo largo del curso, ha transformado la necesidad en oportunidad, y deja en la figura de los extremos Cuenca y Tello su último legado a la plantilla. Los dos canteranos han ‘heredado’ más de la mitad de los minutos deficitarios de Pedro, Villa y Afellay respecto a la temporada pasada. 1588 minutos de un total de 2979. Alexis Sánchez y Cesc, fichados en verano, completan la nómina de acompañantes regulares de Messi como trescuartistas y también como nueves mentirosos. Pese a la incorporación de Tello y Cuenca, a quienes el cuerpo técnico valora muy positivamente, el Barcelona impera recuperar a los tres futbolistas.


David Villa | El 'Guaje' deberá asumir un papel más residual la próxima temporada

La pre-convocatoria de Afellay con Holanda y la posible llamada de Vicente del Bosque a Villa y Pedro son contempladas con recelo desde el club, sabedor de que una preparación veraniega sesgada por los compromisos internacionales puede mermar la puesta a punto completa de cara a la próxima temporada.

Es prioritario para Tito Vilanova recuperar la mejor versión de Pedro. El canario, que no ha tenido la continuidad deseable hasta los últimos partidos, es una pieza clave en el sistema del Barcelona. A su capacidad goleadora, hay que añadir la inteligencia para aprovechar los arrastres de Messi y su capacidad para pedirla al espacio, dos virtudes que ha echado de menos el equipo. Asimismo, su abnegado trabajo en el inicio de la presión es otro de los resortes futbolísticos del equipo, que precisa de una pronta recuperación del balón. Dada la naturaleza de sus problemas, su regreso en plenas condiciones debería ser natural si puede realizar la pretemporada de manera normal.

Más problemáticos son los casos de Afellay y Villa. El holandés, ha reaparecido ocho meses después de sufrir una rotura en el ligamento cruzado anterior de su rodilla izquierda, una lesión, con una sobrecogedora tendencia a reproducirse, como le ocurrió recientemente a Sergio Canales. Afellay, con muy buen cartel en su país, no tiene asegurada su continuidad el año que viene, ya que el club medita darle salida si hay alguna oferta interesante.

También es complejo el caso de Villa, quien apura aun sus opciones, cada vez más relativas, de llegar a punto para la Eurocopa. El asturiano, que cumplirá 31 años en diciembre, ya había perdido protagonismo en el equipo antes de romperse la tibia en la semifinal del Mundial de Clubes. La complejidad de una lesión que antes cerraba carreras, unida a la edad del futbolista, son las razones que llevan al Barcelona a buscar en el mercado la figura de un nueve. Villa, que con Guardiola culminó su transición de nueve de referencia a delantero partiendo en banda, encontrará a su vuelta la feroz competencia de los que había y de nuevos jugadores que en su ausencia se han asomado al equipo.

Recuperar al mejor Pedro y gestionar la competencia interna y el papel al que puede verse relegado un jugador como David Villa, son dos de los primeros retos de Tito Vilanova al frente del Barcelona. Reestablecer a un campeón del mundo y hacerle ver a otro que su rol va a distar del que le llevó a convertirse en el mejor delantero español.


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