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Era el último partido de Guardiola en el Camp Nou. A lo largo de la semana se intuía que estábamos ante algo especial. Y así fue. Emotivo e intenso. El adiós que merece

Pep Guardiola se despidió de la afición del Barcelona con un contundente 4-0 ante el Espanyol en el Camp Nou. Los culés se llevaron el derbi catalán, y Leo Messi alcanzó los cincuenta goles en Liga BBVA. Pese a todo, el nombre propio fue, es y será, durante varios días, el del técnico blaugrana.

Y es que, ni el propio Guardiola llegó a imaginar una jornada así. Tan intenso todo. Tan emocionante. Inolvidable. En Goal.com queremos recordar los mejores del sábado y lo vamos a hacer a través de las imágenes.

Para empezar, nos encontramos con un Camp Nou que, ya por fuera, presentaba un aspecto precioso con el que dar su particular homenaje a Pep Guardiola. Con un #GraciesPep, que luego se convirtió en Trending Topic en Twitter, el santuario blaugrana se preparaba para la noche más especial de la temporada.



Una vez dentro del Camp Nou, la atmósfera seguía manteniendo su enorme emotividad. Pep Guardiola se encontraba, nada más salir del túnel de vestuarios, con una gran pancarta en la que se podía ver su cara junto al escudo del Barcelona y una frase que rezaba lo siguiente: "Te queremos, Pep".



Durante casi noventa minutos, el propio Pep Guardiola intentó aislarse de todo y se dedicó a hacer su trabajo. Dio órdenes, colocó piezas e hizo todo lo posible por llevar a los suyos a una nueva victoria. Al final, momento de abrazos y reconocimientos. Uno de ellos, el que protagonizó junto a Leo Messi. Una imagen que, además, sirve para silenciar los rumores que hablaban de una relación distante entre ambos.



Después de su abrazo individual con la gran estrella del Barcelona, llegó el momento de fundirse en uno colectivo con la plantilla blaugrana. Todos, empezando por los canteranos, quisieron despedir a Pep Guardiola con el mayor cariño posible. La imagen, como pueden ver, resulta muy entrañable.



Como si de un campeón se tratase, Pep Guardiola recibió, en pleno éxtasis del Camp Nou, un pasillo por parte de jugadores y cuerpo técnico. El entrenador, al que se le veía emocionado, paseó unos metros entre los aplausos del estadio y los de su propio vestuario.



El momento álgido llegó con el manteo al que se vio sometido por parte de todos sus jugadores. Con una sonrisa de oreja a oreja y claros síntomas de emoción en su rostro, Guardiola tocó el cielo sin apenas separarse unos metros del suelo. Era una despedida inigualable.



Y por último, la imagen que lo resume todo. Pep Guardiola, completamente solo en el centro del campo, agradeció al Camp Nou su cariño diciendo adiós con la mano. Esperemos, por el bien del fútbol, que sea un "hasta luego" y no un "hasta siempre". ¡Buena suerte y muchas gracias!

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