Manchester United - Olympiakos: El campeón griego aterroriza Old Trafford

El 2-0 de la ida obliga a los Red Devils a lograr una remontada heroica en su feudo. La presión se cierne sobre David Moyes

Sin lugar a dudas, el momento de crisis del Manchester United resulta uno de los temas recurrentes en el mundo del fútbol durante una temporada en la que el vigente campeón ha sido relegado al ostracismo. Se especula una semana tras otra con que Moyes se juega su papeleta para seguir en el club del oeste de Manchester, y aquí llega otra más, quizás la que retumba con más fuerza (pese a que él manifesta que su puesto no corre peligro). Un dos a cero en la ida en Atenas levantó a las voces que pedían la cabeza del técnico escocés, unas voces que volvieron a sublevarse tras la humillación del domingo ante el Liverpool, y unas voces que andarán con el cuchillo entre los dientes ante el enfrentamiento de este miércoles.

Analizar la crisis que vive el United nos lleva a varios puntos de interés que deben ir más allá del manager. Cierto es que Moyes no transmite nada ni dentro del campo ni fuera de él, y que hace pensar si es la persona con más poder de convicción en la intimidad, pero hay más. Se trata de un cambio de ciclo mal gestionado en los últimos tiempos, que ha dejado a jugadores pasados de vueltas como Vidic o Ferdinand sin un buen relevo en la plantilla de los Red Devils, y que le ha estallado a Moyes en la cara, que sólo pudo reaccionar con Fellaini a última hora del último día. El fichaje de Mata parecía arreglar un poco el desastre del mercad o veraniego, pero todo marcha igual.

Otro de los problemas reside en que el equipo no tiene claro a qué jugar. Tradicionalmente, el United durante la etapa Ferguson ha sido un equipo de transiciones rápidas y eléctricas, con bandas ligeras como puñales. Ahora, la tendencia es la de colocar dos mediapuntas en banda con clara inclinación a marchar hacia el centro (Mata y Januzaj), sumado a un "creador" como Fellaini que se mueve fuera de su puesto y que realentiza hasta el extremo los ataques del conjunto de Moyes.

Los partidos en Old Trafford – donde ya han ganado seis equipos esta temporada – no se parecen en nada a aquellos en los que el United parecía volcar el campo a su favor y nada podía hacer el rival que se ponía delante. Las sensaciones de equipo grande han desaparecido, y en noches como esta, deben recuperarlas. Quizás sea esta la semana en la que se decida el futuro de Moyes, donde el técnico escocés no ha empezado demasiado bien, con la humillación ante el Liverpool. Ahora llega Olympiakos con la obligación de remontada y el próximo miércoles el City visitará Old Trafford.

Nuevamente dos caras bien diferenciadas se enfrentarán en el “Teatro de los Sueños”. El Olympiakos de Míchel llega como campeón de Grecia, tras tres intentos para lograrlo, con la moral por las nubes. Un conjunto que ya demostró a los de Moyes de lo que son capaces en el encuentro de ida, exhibiendo verticalidad, descaro y una intensidad ausente en el United durante toda la temporada. Con la liga decidida, a los griegos no les queda otra que centrarse en llegar lo más lejos posible en Europa, y Old Trafford parece un lugar más que bonito para continuar su particular historia.

Será el día para que las grandes estrellas del United tomen el peso necesario para una noche clásica de Old Trafford. Los Campbell, Pérez, Manolas y compañía intentarán evitarlo. Lo que está claro es que, pese al resultado, las repercusiones no serán las mismas. Moyes vive en la agonía, Míchel quiere prolongarla. ¿El inicio del fin de otra era en Old Trafford? Pronto saldremos de dudas.