Galatasaray – Real Madrid: Un paseo por el Infierno

El equipo blanco debe hacer valer el ventajoso 3-0 de la ida. Mourinho se lleva a todo su arsenal para sobreponerse al cálido ambiente que le espera en Estambul.
El Real Madrid regresa este martes a su competición fetiche, y lo hace con la convicción de que no será su último partido en la presente edición. Por el 3-0 en el partido de ida, pero sobre todo, por la gran sensación de superioridad que dejó ante un Galatasaray que no fue capaz de dar la talla en el Santiago Bernabéu. Como ya le sucediera al APOEL o al Tottenham en las ediciones anteriores, la falta de experiencia ante un gigante como el Real Madrid pesó más que los destellos puntuales de talento. Y es cierto que Drogba y Eboué pudieron haber metido al cuadro turco en la eliminatoria, en el coliseo blanco, pero no es menos cierto que es poco bagaje aun así para entrar en todas unas semifinales de la Champions League. Un imposible a día de hoy para el equipo de Fatih Terim.

Las esperanzas del Galatasaray pasaban por llegar vivos al partido de vuelta, donde contarían con el inefable apoyo de su hinchada. Sin embargo, el 3-0 de la ida fue un auténtico tonel de agua fría para el infierno turco que se preparaba.  Y si quedaba algún rescoldo, el 5-1 ante el Levante en Liga seguro que terminó de extinguirlo. De forma que, entre el madridismo, el choque en el Turk Telekom Arena de Estambul pasa por ser o un descalabro con tintes heroicos e históricos, o un simple trámite de cara al sorteo de este próximo viernes. Algo impropio de unos cuartos de final de la Champions quizás, pero acorde a la desigualdad sobre el papel de ambos conjuntos.

Pese a todo ello, José Mourinho no se ha fiado lo más mínimo. Con todo a favor, todavía quedan noventa minutos donde sostener las acometidas turcas para evitar machadas y apreturas innecesarias. De ahí que el técnico merengue haya convocado a todos los jugadores que tiene disponibles a excepción de Ricardo Kaká y Ricardo Carvalho, más los sancionados Sergio Ramos y Xabi Alonso. Y es más, pues no se espera rotación alguna en la alineación, sino más bien el once de gala, con los Ronaldo, Ozil, Di María y Benzema o Higuaín en ataque. Y con Pepe y Modric como los sustitutos, de garantía, del ‘4’ y el ‘14’.

Será una oportunidad inmejorable para comprobar la vigencia del fútbol de altos vuelos que aireó el Real Madrid ante el Levante, así como el momento de gracia que atraviesan los delanteros madridistas. Con Cristiano Ronaldo jugándose además el galardón al máximo goleador de la Champions League frente a Leo Messi. Descartando ya oficiosamente a un Burak Yilmaz que, si la UEFA no lo remedia en el último momento, ni siquiera podrá jugar este martes por sanción.

Es uno de los principales quebraderos de cabeza de Fatih Terim. Pero no el único. Pues a su ya endeble defensa le faltará también Danny, sancionado. Aunque a decir verdad, quizás el problema vaya más allá de las sanciones, afectando de lleno a la moral de sus hombres fuertes: los Drogba, Sneijder, Muslera, Melo o Inan, que se diluyeron cual azucarillo en el Santiago Bernabéu, y tienen en sus manos las escasísimas opciones de clasificación.