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El Real Madrid sumó su primera victoria en Champions in extremis después de un buen partido, proyectando un cambio de actitud innegable. Aquí algunas claves que dejó el triunfo

El Real Madrid inicia su andadura en Champions League con una victoria que sabe a gloria entre el madridismo. Primero, porque se logró desde el buen hacer sobre el campo. Y después, porque hizo falta una buena dosis de garra, precisamente lo que se echó de menos en los anteriores cuatro partidos de Liga. Asimismo, Cristiano Ronaldo marcó el gol de la victoria en el último momento del partido, celebrándolo por todo lo alto, y dejando un regusto entre la afición inmejorable. Pocas críticas se pueden hacer en ese sentido porque el último gol redondeó una victoria de ensueño, pero el encuentro sí que dejó aspectos discutibles. He aquí algunas claves sobre las que poner el foco:

1. Estas luces alumbran las sombras anteriores


José Mourinho tenía razón. No tenía equipo, los jugadores no lo daban todo en el campo, no andaban finos, y la mala forma física no podía ser la responsable última de todo un inicio de temporada nefasto. Y la victoria ante el Manchester City lo dejó bien claro. El Real Madrid salió desde el primer momento a comerse al rival, y empezando por ahí, encontró su mejor fútbol, alternando buenos momentos al contraataque con otros también en estático. Es lógico alabar ahora al Real Madrid por jugar como jugó ante el campeón inglés, así como también por los arrestos hasta el final del partido, cuando a cinco minutos del noventa todo parecía perdido. Pero es aún más lógico ahora dar la razón a todos aquellos que venían apuntando al mal hacer del equipo. Un árbol no puede impedir ver ahora el bosque, y de aquí en adelante el madridismo no debería pedirle a su equipo menos de lo que dio ante el City.


2. Mourinho volvió a sufrir un ataque de entrenador


Comenzó el partido ante el Manchester City recordando irremediablemente a aquel que jugó el Real Madrid ante el Barcelona con Altintop de lateral derecho y el recién recuperado Carvalho de central. Pues de apostar por el once ideal para el debut en Champions, sólo uno entre cien mil hubiera señalado a Varane de titular con un trivote Xabi-Essien-Khedira. Ese uno era José Mourinho, que volvió a sufrir un ataque de entrenador como en aquel Clásico. Esta vez el resultado dice que le salió bien, aunque viendo el desarrollo del partido, es más que discutible. Porque el Manchester City no quiso la pelota en su poder, con lo que la táctica de defender férreamente para salir al contraataque, como normalmente hace con un trivote de este tipo, no tenía razón de ser. El Manchester City aguantó en su campo sin una presión asfixiante, dejando huecos, lo que permitió que el Real Madrid se moviera con comodidad mientras Khedira avanzaba a posiciones atacantes, haciendo prácticamente de Ozil. En las fases en las que el cuadro inglés se cerró mejor en su campo, y reculó cinco metros atrás, se demostró que el 4-3-3 con trivote defensivo no era lo ideal para romper ese muro. Con el 0-1, el plan se vino lógicamente abajo. La mejor noticia en este sentido es el buen hacer de Khedira cuando tiene libertad para avanzar metros, pareciéndose más al de la selección alemana que al Khedira que se conoce en la capital española. La peor noticia podría estar por llegar, dependiendo de lo bien que se tome Sergio Ramos este nuevo ataque de entrenador.


3. Las bases no se pueden sustentar en una defensa tan fragil


Séptimo partido oficial de la temporada, y el Real Madrid suma ya diez goles en contra. Cuando Mourinho llegó a la capital española dotó al equipo blanco de una seguridad defensiva que llevó a Casillas a luchar por el Zamora las dos temporadas anteriores, con una media por debajo del gol encajado por partido. Y este Real Madrid no es tan seguro en defensa, y necesita serlo, ya sea a base de concentración, reposo, o de testiculina. El Manchester City le marcó un gol al contraataque jugando con cuatro defensas y un trivote defensivo. Y el segundo tanto llegó a balón parado, el enésimo. Demasiados fallos para un equipo que supuestamente opta a todo. Si quiere serlo así, las bases deben asentarse en la defensa antes que nada.


4. Los viejos rockeros nunca mueren


Se enfrentaban el Mejor Club del Siglo XX para la FIFA contra el club que busca serlo en el siglo XXI. Sin embargo, a tenor de lo visto en el Santiago Bernabéu, parece que al Manchester City le queda todo un mundo por recorrer. En el coliseo blanco se pudo ver a un técnico timorato al mando de un equipo sin alma y sin garra. Una pena después de todo el desembolso realizado, y de la calidad que atesoran todos los jugadores de esa plantilla. Metió dos goles en dos oportunidades, y precisamente eso le hace un equipo grande. Pero si el Real Madrid hubiera metido alguna de las dos oportunidades que tuvo antes del minuto diez, los citizens podrían haber vuelto a las Islas con un saco. El Real Madrid no debería tener ningún complejo de aquí en adelante. Algunos parece que sí lo tienen aún.


5. Medalla de oro en tiro al periodista


El Real Madrid gana in extremis al campeón inglés en un partido en el que no brilla ninguno de los futuribles o canteranos que hay en el otro equipo (como Silva, Aguero, o Javi García), juega bien al fútbol, recupera la garra, marca Ronaldo en la última jugada, la afición sale encantada con el equipo... el guión no puede ser mejor para los intereses del Real Madrid. Y tras el encuentro, una de las respuestas de José Mourinho va en dirección a los medios de comunicación: "Durante la celebración pensaba en borrar todos los titulares de la prensa. Está loco, deja a los creativos en el banquillo, Benzema debía jugar de inicio, Coentrao debería jugar porque estaba más fresco. Mala suerte". Después de decir también: "Sois especialistas en inventar y no hay ningún problema disciplinario con Ramos". Éso, pocos minutos antes de que saliera Cristiano Ronaldo a zona mixta para decir esto otro: "Habéis hablado demasiado de que dije que estaba triste. ¿Acaso no puedo estar triste? ¿Acaso no lo puedes estar tú [a un periodista]?". Escuchando estas reacciones cualquiera diría que un periódico se inventó que Mourinho dijo que "no tenía equipo", o que una televisión inventó que Ronaldo "estaba triste". Pero no, fueron ellos mismos los que buscaron el eco de los medios de comunicación para hacer llegar a quien fuera el mensaje que querían trasladar. No los propios medios. Pero claro, después de dos semanas con un ambiente que ellos mismos enturbiaron y una victoria de tanta adrenalina, no hay nada mejor que matar al mensajero para reconciliarse con la afición... o con aquellos a los que mandabas el mensaje hace unos días. Está visto que la disciplina del tiro al periodista se les da de maravilla a algunos en Concha Espina. Mejor que el arrepentimiento o el sentido de la responsabilidad, que no se estila mucho.

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