thumbnail Hola,

El juego, disponible en la App Store, le pone un toque de humor a los penaltis fallados por estos tres protagonistas en las semifinales de la pasada Champions League


 Quillo Barrios
 Curiosidades | Champions 
Síguele en

Hace semanas, cuando Sergio Ramos lanzó a las nubes su penalte en semifinales de la Champions League ante el Bayern Munich, muchos se rieron de él y bromearon sin parar. Incluso salió a la luz un juego titulado "Angry Ramos", desarrollado por "Undercorders" y disponible para sistemas Android y Apple.

El juego consistía en lanzar desde los once metros con la mayor fuerza posible. El balón iría directo al cielo para comenzar a sortear obstáculos. Cuantos más kilómetros recorrieras, más puntos lograbas.

Así las cosas, y viendo el éxito que tuvo "Angry Ramos", la desarrolladora decidió actualizar el juego incluyéndole dos nuevos personajes: Lionel Messi y Arjen Robben, que también fallaron penaltis decisivos en la Champions League. El título pasó a ser "Angry Ramos and Friends".


Podías escoger a cualquiera de los tres personajes. El comienzo para todos ellos es idéntico. Lanzamiento de la pena máxima con la atenta mirada de dos entrenadores y dos cracks rivales. Lo que cambia es el escenario que hay tras el disparo.

Mientras el balón de Sergio Ramos recorre kilómetros y más kilómetros por el cielo, el de Leo Messi entra en una pantalla que nos recuerda al ya mítico Pac-Man. Una vez allí, deberá recoger todos los objetos posibles para así ganar un gran número de puntos.


Por último encontramos a Arjen Robben. El holandés tampoco lanza entre los tres palos, por lo que su balón pasa a una pantalla diferente en la que encontramos un estadio enorme y casi infinito, como los de la serie Óliver y Benji, cuyas dimensiones eran incalculables.

La aventura puede resultar más divertida que con Messi y Sergio Ramos, ya que en la pantalla de Robben aparecen Ángela Merkel, Isabel II, Goku (Bola de Dragón) y una importante cantidad de perritos calientes que, por muy buena pinta que tengan, no deben ser devorados por el crack holandés.

Artículos relacionados