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El Manchester United no debería de tener problemas para mantener el liderato frente al Reading

En un abrir y cerrar de ojos la Premier ha tomado el camino que se preveía iría a recorrer al comienzo de la temporada. Una batalla por el título entre los dos equipos de Manchester y un grupo más amplio por el resto de las competencias europeas. El Chelsea, con un inicio de campaña a un ritmo sorprendente, nos muestra ahora que solo estábamos en presencia de un espejismo meramente coyuntural.

Este fin de semana ninguno tiene partidos fáciles y al que peor le van las cosas más difícil la tiene. El ahora conjunto de Benítez sumó el miércoles su sexto partido consecutivo de Premier sin ganar y en su visita a West Ham el sábado bien pudiera continuar la racha.

El técnico español dio descanso a Mata frente a Fulham con el consabido riesgo de atentar contra la  mecánica constructiva del conjunto y al final sucedió lo previsible: el Chelsea no carburó con el burgalés en el banquillo y su asueto acabó siendo parcial. El vigente campeón de Europa ya se encuentra a siete unidades del líder y sus opciones de algún título en la presente temporada se van concentrando en el resto de los torneos.

El conjunto de Sam Allardyce, curiosamente, no le permitió gol al Manchester United durante 90 minutos de partido, pero la carambola de van Persie a los 34 segundos del pitazo inicial permaneció inalterable. Llegan décimos con un rendimiento muy parejo: cinco éxitos, igual cantidad de derrotas, cuatro empates, han anotado 16 goles y encajado la misma cantidad.

Manchester City, perseguidor a una sola unidad de su rival citadino y único invicto en el campeonato, volvió a pasar trabajo en campo del Wigan y no encuentra el espíritu y la solvencia de la pasada liga. El batacazo de la Champions contribuyó notablemente a hundir la moral del conjunto, que ha perdido la alegría, la osadía y los goles.

El sábado reciben a un Everton que si bien no posee el empuje de los primeros dos meses se mantiene acorde a su nivel. Marouane Fellaini lidera la foja goleadora del conjunto con siete dianas, incluida la más reciente en el empate contra Arsenal. Para su visita a Eastlands no contarán con Leighton Baines, aquejado de una lesión en el tendón de la corva. Será, sin lugar a dudas, una baja muy sensible que el equipo de Mancini puede aprovechar oportunamente sin necesidad de preocuparse mucho por defender dicho costado.

Eso habrá pensado Alex Ferguson cuando viajó a Carrow Road para medirse a Norwich y de un golpe perdió la punta de la tabla. Sabemos entre quiénes estará el campeón en mayo, pero en el día a día cualquier Goliat encuentra su David. Y el Manchester no ha tenido que andar demasiado últimamente para topárselo.

Reading marcha penúltimo y también sabemos que son suerte podrá evitar su regreso al Championship, pero en casa archiva una sola derrota en seis partidos en lo que va de temporada y el inconsistente paso del líder puede volver a encontrar una piedra en su camino.

Uno de los cuatro cotejos que se escenificarán en Londres en esta fecha es, a priori, un delicioso manjar. No es otro que el Arsenal-Swansea, -séptimo contra octavo-, un enfrentamiento que puede volver a sacudir la de por sí inestable situación de Arsene Wenger y su nave.

Los de gales vienen de bajar al West Brom de la nube con dos tantos de un inusual en tales funciones, Wayne Routledge. Será un enfrentamiento de estilos similares, posesión y velocidad, donde los Gunners tienen la gran ventaja de la localía.

Otro no menos interesante duelo londinense escenificarán Fulham y Tottenham y el Liverpool tendrá un respiro en su siempre atribulada agenda y acogerá al sotanero Southampton.

La fecha la completan los partidos Queens Park Rangers-Aston Villa en el primer partido de Harry Redknapp en Loftus Road y West Brom-Stoke el sábado; Norwich-Sunderland como solitaria oferta del domingo y Newcastle-Wigan el lunes.

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