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Después de hacer historia consagrándose como primer club londinense en ganar la máxima competición continental, los Blues hacen un "all-in" en su apuesta por repetir éxito

Repetir entorchado en la máxima competición europea se ha convertido en una misión imposible para todos los participantes desde que la Champions League adquirió su formato actual. Hay que remontarse hasta el año 90 donde el increíble e histórico Milan de Gullit, Rijkaard, Van Basten y compañía consiguió ser el emperador del continente dos años seguidos. Uno de los mejores equipos que revolucionó el mundo del fútbol estando un lustro por delante de sus oponentes, sólo consiguió ganar dos veces. Háganse a la idea de la quimera que supone. Ni el Real Madrid de los tres títulos en cinco años consiguió rendir al máximo dos temporadas seguidas, ni el Barcelona de los seis títulos en un año, denominado por muchos el equipo que mejor juega al fútbol desde la Brasil de los 70 ha conseguido el monopolio exclusivo.

Ante esa muralla estadística se encuentra el Chelsea de Di Mateo. Un entrenador que se encontró dirigiendo un equipo diseñado para acabar de una vez por todas con la maldición de Londres. Y es que parece mentira que hasta el año pasado la capital del país que inventó el fútbol, la ciudad donde se encuentra el estadio de Wembley que es símbolo máximo del futbol mundial, careciera de una Copa de Europa. En la actualidad hay la increíble cantidad de 6 clubes londinenses en la Premier League. Tanto Chelsea como Arsenal han estado en boga últimamente en las fases finales de la competición, pero por unas cosas o por otras no se habían alzado con el trofeo. Era común las mofas de sus vecinos del norte, Manchester y Liverpool, con 8 campeonatos entre los dos. Incluso el modesto Nottingham Forest consiguió 2 Copas de Europa recién ascendido a la Premier.

Ahora los hombres de Román Abramovich se disponen a dar un doble salto mortal con tirabuzón incluido. Se trata del “mas difícil todavía”. Tras años gastándose una cantidad vergonzosamente alta de dinero en remodelar de arriba abajo las plantillas, recurriendo a jugadores y entrenadores ganadores, los blues consiguieron por fin quitar a la ciudad de Londres del dudoso honor de ser la capital sin trono. Ahora lo que les motiva es romper el segundo maleficio, la consecución de otra Champions League consecutiva.

Ganar una competición donde la suerte, el estado de forma, las decisiones arbitrales y sobre todo la fuerza mental de todo un año al 100%, tan exigente con cada uno, parece cosa de magia. Algunos dirían que se tienen que alinear los planetas. Suele darse el caso de que son los conjuntos más fuertes psicológicamente hablando los que se llevan el gato al agua. Competir a primer nivel en la competición local e ir superando valla a valla la carrera de obstáculos que suponen los playoffs hasta llegar a la final, es algo que no sólo requiere calidad futbolística.

Y es ahí donde parece que el Chelsea puede hacer historia este año. Recordemos que como jefe de tripulación está Di Mateo, que ha tenido que sobreponerse a las críticas desde el día uno post destitución de Villas – Boas. Si el portugués no pudo con una plantilla conflictiva ¿como iba a poder el italiano que había sido mano derecha de su predecesor? A esto le tenemos que sumar el caso Torres. Un delantero consagrado en la Euro 08, que hizo historia en el Liverpool marcando los 50 goles en el club en 72 partidos, cifra record en el club de Anfield. Tras una abrupta salida hacia Londres estuvo meses sin marcar. Parece que el mejor Torres está aún por llegar pero es un claro ejemplo de la fortaleza de la que hablábamos. No todos son pitados día sí, día también, y remontan. Contra pronóstico se coló en la selección española haciendo historia y contra pronóstico se ha confirmado como el único nueve en el que confía el presidente del Chelsea. Las dudas que generan los pesos pesados Terry y Lampard, más por sus edades que por sus rendimientos reales, son otra muestra de fortaleza. Siempre criticados y siempre titulares. Siempre bajo la sombra de la “inminente” retirada, Lampard y Terry llevan años siendo los referentes de un club que ha decidido empezar a crearse su propia historia.

En realidad todo esto no sería más una proposición de intenciones si no fuera porque este año parece que han fichado a alguien que va a revolucionar el mundo de la Premier y de Europa. Se trata obviamente de Eden Hazard, un muchacho que nació casi al tiempo que la Champions League. Un chaval que desde su desparpajo hace mejores a los que le rodean. Mata estaba relativamente solo el año pasado y ha encontrado en el Belga alguien que ve el juego como él. Así pues este año podemos ver a un Chelsea que pese a no ser una maravilla del mundo del fútbol contemporáneo, lo tiene todo para dejar su nombre escrito en letras de oro. Podrían ser los primeros en repetir hegemonía en Europa, y eso como bien saben en el Atlético de Madrid a niveles más modestos en la Europa League, da una satisfacción y alegría indeleble.

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