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El campeón y líder, suma 44 partidos sin perder en Serie A, lo que le acerca a records superiores pero le genera un obstáculo mental que frena mayores riesgos en momentos concretos

 José David López
 Análisis | Serie A
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Sir Hugh Beaver era un gran amante de la caza, organizaba batidas con sus amigos siempre que podía y era habitual verlo debatir sobre sus conquistas cada lunes posterior a un día en el campo. A mitad de siglo, trabajaba en una de las empresas con más éxito del mundo, la cervecera Guinnes, donde ocupaba un cargo fundamental como director ejecutivo. Pero aquella mañana, escondido a la espera de su ‘presa’, siempre será recordada como la del intenso cambio de percepciones sobre pájaros pues mientras él defendía que el urogallo era la más rápida, su compañero de escena aseguraba que ese don de la velocidad correspondía al chorlito dorado. Tan intensa era cada reflexión que, al finalizar el día, su mente había diseñado una estupenda idea revolucionaria que diera respuesta a todas esas dudas en un libro que sin duda, sería muy popular. Así se gestó el singular Libro Guinness de los récords.

Hoy, casi sesenta años después de su primera publicación, se ha convertido en una marca ampliamente conocida en el ámbito de los récords mundiales hasta el punto de representar el factor diferencial en las vidas de auténticos anónimos convertidos en estrellas por un libro a escala mundial que les hace especiales. Sin valorar la actitud o personalidad de quienes poseen records físicos como la cintura más estrecha (a base de corsés logran reducirla a 38 cm), las uñas más largas de los pies (una mexicana suma entre todas más de 2 m) o los pelos más largos en las orejas (un indio llega a más de 13 cm), queda demostrado que todos y cada uno de los personajes ilustrados en la obra, viven por y para ella, readaptando su vida a las exigencias de un guion auto-impuesto por su ambición o falta de aspiraciones de mayor profesionalidad. En fútbol, los records también han formado parte de la historia y aunque ocupen un espacio inigualable, son capaces de repercutir negativamente en la conducta habitual de quien lo posee. Se reduce el poder de mejorarlo, pero se multiplica el temor a perderlo. Un proceso que ahora mismo padece la Juventus de Turín.

LA GESTIÓN EN INSTANTES CONCRETOS, ADAPTADA A RECORD

El equipo bianconeri, que ganó el Scudetto de manera brillante el curso pasado sin ser derrotado en ningún partido, ha mantenido esa seguridad durante esta primera fase de la temporada. De tal manera, suma actualmente 44 partidos consecutivos sin perder, pues desde que lo hiciera ante el Parma el pasado 15 de mayo de 2011 (1-0), sólo sabe puntuar en cada duelo, limando sus problemas con empates que siguen acumulando en la clasificación y ganando con firmeza aquellas citas donde francamente es superior. Un ritmo de puntuación que no pudieron seguir el curso pasado sus principales perseguidores y enemigos, en una dinámica que parece repetirse ya en este inicio de campaña actual donde vuelve a marcar diferencias desde muy las primeras semanas.

Los turineses, que ya están en números inigualables en su historia como entidad, se acercan cada vez más al gran record del fútbol italiano en términos de invencibilidad, pues el equipo de Antonio Conte-Massimo Carrera, mira con descaro ese patrimonio propiedad del Milan. Los rossoneri de la temporada 1991-1992, en plena etapa de Fabio Capello como técnico de San Siro, ganaron ese Scudetto con 22 victorias y 12 empates (dentro de un ‘triplete’ mítico esa campaña), registros ya superados por la Vecchia, que logró el mismo éxito con 23 triunfos y 15 empates. Sin embargo, el record global de aquél gran Milan asciende a 58 partidos sin conocer la derrota (curiosamente, fue el Parma también el involucrado en poner fin a esa racha con un tanto del colombiano Faustino Asprilla). Por tanto, los turineses ya saben que están aún a catorce partidos de lograr voltear la historia de los invencibles en la Serie A, algo que lograrían superar (si siguen esta línea sólida), el próximo año, pues el 13 de enero de 2013 se sumaría el partido número 59 que doblegaría el record anterior. Y sí, una vez más, el rival, para cerrar el círculo por completo, sería el Parma.

Juventus
LOS NÚMEROS DEL RECORD
PARTIDOS SIN PERDER
GANADOS/PERDIDOS/EMPATADOS
GOLES FAVOR/CONTRA 
44 (DESDE 15-5-2011)
27/0/17
80 /24

Pero como si del mejor Record Guinnes se tratara, la adaptación a ese entorno donde las cifras empiezan a ser algo más que estadísticas en busca de títulos, ha evidenciado ciertos cambios de registro y personalidad en un equipo ganador. No se puede dudar ni un ápice de la solvencia, capacidad y efectividad de este proyecto perfectamente custodiado en los últimos dos años, pero sí ha reflejado momentos concretos donde la personalidad estadística le hace ser más previsor que lanzado. Instantes concretos, momentos muy detallados de los partidos, donde por la fuerza y equilibrio que impone el rival, la Juventus prefiere centrarse en contener, mantener su resultado, conservar el punto que le sirve para sumar sin ser derrotado y poder así alargar el registro de record. En las primeras victorias o semanas sin esta losa numérica a sus espaldas, la actitud era más ambiciosa, agresiva y, sobre todo, atrevida, pues sumar de tres siempre iba a ser más valioso que conformarse con uno. Esa teoría de relajación por la imposición de sus históricos guarismos, supone un pequeño freno a la personalidad de un proyecto altamente cualificado para romper ese y cualquier otro record. Sobre calidad y confianza, algo que a su vez, multiplica la tranquilidad cuando conservar puede ser más útil que arriesgar.

Lo que jamás intuyó Sir Hugh Beaver es que esas marcas oficiales serían una motivación existencial diaria para muchos humanos que, desde cualquier parte del planeta, ya piensan en desbancar a esos alocados referentes  que plasmaron su rostro entre los personajes más irreverentes del planeta. Por ello, logre o no su propia marca que lo registre para siempre como ‘invencible’, el record de la Juventus colocará esta generación en su propio podio, el de los que representan un factor diferencial que les hace inigualables hoy, pero quizás no mañana…

PARMA, ÚLTIMO QUE LO VENCIÓ Y QUE CERRARÍA EL CÍRCULO

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