La Bitácora del Mundial: Bolivia y sus 15 años entre el cielo y el infierno

Este año se cumplirá un nuevo aniversario de la histórica clasificación del equipo sudamericano al Mundial de Estados Unidos 1994. ¿Qué quedó de aquella generación? Hoy Bolivia se sumerge en una de sus mayores crisis futbolísticas. Sus jugadores están alejados de las mejores ligas del mundo y la solución todavía no aparece. ¿Qué le pasó al fútbol boliviano?

31/03/2009 09:17:42

La selección de Bolivia que disputó las Eliminatorias en 1993, con jugadores como Peña, Rimba, Sandy, Castillo, Melgar y el 'Diablo' Etcheverry (PA)
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La selección de Bolivia que disputó las Eliminatorias en 1993, con jugadores como Peña, Rimba, Sandy, Castillo, Melgar y el 'Diablo' Etcheverry (PA)

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Por Joaquín Cavanna.-

Las memorias de aquella tarde del 17 de junio de 1994 todavía permanecen latentes. La ciudad de Chicago era el escenario y Bolivia participaba de la inauguración de la Copa del Mundo de Estados Unidos. La generación dorada del país cumplía algo que muchos creyeron nunca poder ver. Los entonces dirigidos por Xabier Azkargorta se presentaban en la cita máxima del fútbol mundial.

Sin embargo, 15 años después de aquel suceso, la realidad encuentra a Bolivia sumido en una miseria futbolística y sin una salida emergente. Con una ausencia absoluta de los futbolistas en las ligas de elite. Sin la esperanza de poder arañar al menos un quinto lugar que otorgue la posibilidad del repechaje. Es hora de que este país sudamericano comience a recapacitar sobre una crisis deportiva esperada para muchos y fulminante para el denominador común.

¿Por qué se llegó a tal debacle?, ¿Hay culpables?, ¿Lo del Mundial 1994 fue mera casualidad? Bolivia recibirá el miércoles a una Argentina repleta de estrellas. La ilusión de poder obtener los tres puntos se deposita más en el cansancio que podrá sentir la visita debido a la altitud del estadio que a las capacidades de los dirigidos por Erwin Sánchez. Habrá que despertar, Bolivia lo merece...

El idilio con toque español


Azkargorta arribó a la Selección Boliviana en 1993, ante la expectativa de todo un pueblo que estudiaría minuciosamente el estilo europeo en un fútbol tan sudamericano. De hecho, el mismo entrenador debió adaptarse a las penurias organizativas y edilicias de los predios en donde entrenar, respecto a la elite de la Liga española.

Todavía está latente la anécdota en la que todo el cuerpo técnico debió vestirse detrás de un árbol, tras finalizar uno de los primeros entrenamientos.

Sin embargo, en las Eliminatorias comenzó a verse todo el brillo de una plantilla brillante. En las dos primeras jornadas del Grupo B, Bolivia hizo historia. En el debut venció de visitante a Venezuela por 7-1 y marcó un nuevo récord de la competición. De tal modo, en el choque siguiente venció a Brasil por 2-0 en La Paz, y le propinó al Scratch su primera derrota en Eliminatorias para un Mundial.

El sistema de aquella época era diferente al de la actual. Se dividieron en dos grupos, de los cuales clasificaban al Mundial los ganadores de cada zona y el mejor segundo. De tal modo, el equipo verde finalizó debajo de los brasileños y consiguió la clasificación automática a Estados Unidos 1994.

La participación fue un hito en la historia del país. Al margen de los resultados y la magnitud de los rivales de la zona. Nombres como los de Marco Etcheverry, Erwin Sánchez, Jaime Moreno o Carlos Borja forman parte de la cultura boliviana hasta en la actualidad.

Así, el equipo cayó en su primer partido contra Alemania por 1-0. Mientras, igualó sin goles en el segundo duelo ante Corea del Sur y cayó en su último partido frente a España por 3-1, con el gol de Pep Guardiola de penalti y el doblete de Caminero. Allí se despidió Bolivia del Mundial, pero no la emoción de todo su pueblo.

Aquella plantilla estaba conformada por jugadores que podían plantarse a la altura de las circunstancias. Jaime Moreno fue traspasado al Middlesbrough y participó dos años en la Premier League. Erwin Sánchez enarboló una inmensa trayectoria al estar más de tres años en el Benfica portugués. Etcheverry fue uno de los grandes emblemas del naciente fútbol estadounidense, mientras que Milton Melgar llegaba con la mochila de haber defendido los colores de Boca y River.

Pero de a poco, el recambio fue desapareciendo y, luego del inmenso subcampeonato de la Copa América 1997, se inició la etapa negra de un equipo que jamás recuperaría el prestigio.

Una muerte anunciada

Los factores de la disciplina y económicos parecen ser dos de los ejes en el fracaso futbolístico boliviano. Mientras el deporte avanza a pasos agigantados y ya se manejan cifras astronómicas en cuanto a fichajes y contratos se refiera. Hay un gran numero de jugadores bolivianos que no alcanzaron el profesionalismo.

El nivel de vida del país sudamericano ha caído de manera abrupta y lo que en principios de los '90 podía considerarse como un trabajo, hoy resulta ser como una alterativa, una distracción. Gran parte de los jugadores de las Divisiones Inferiores de los clubes reparten su tiempo entre las prácticas y un trabajo. De tal manera, jamás llegan a una plenitud física y muchos se pierden antes de llegar a jugar en el primer equipo.

Además, la ausencia de profesionalismo en parte de las plantillas provoca una total indisciplina por parte de los protagonistas. Los controles antidóping aumentaron la cantidad de positivos con el correr de los años y las salidas nocturnas son otros puntos con los que los entrenadores deben luchar.

Por eso, la crisis no sólo afecta al seleccionado boliviano, sino también a los equipos de la Liga, que en la Copa Libertadores de América se enfrentan con la realidad del duro compromiso internacional.

Además, muchos clubes dedican una mayor inversión a incorporar jugadores extranjeros de 'elite' para enriquecer la liga boliviana, en lugar de apostar a los juveniles y dedicarse de lleno a armar un proyecto a mediano o largo plazo.

La realidad de Bolivia, hoy en día, es desesperante. Se encuentra en el penúltimo lugar de la Eliminatoria sudamericana, sólo por encima de Perú y parece haber perdido su fortaleza en casa.

Además, su plantilla está absolutamente diezmada. Hoy en día, los nombres sobresalientes son los de Marcelo Martins, que milita en el fuerte Shakhtar Donetsk de Ucrania, Ronald Raldes, del Cruz Azul mexicano, Ronald García, del Aris griego y Juan Manuel Peña, que disputa con el Celta de Vigo, en la Liga Adelante. Sin nombres ni posibilidades en las grandes ligas del mundo, las opciones de recuperación parecen remotas.

Han pasado 15 años del hito futbolístico de la historia boliviana. La realidad lo asemeja como un hecho demasiado lejano, pero la ilusión de la gente todavía se mantiene intacta. Bolivia debe recuperar su nivel. Se debe cambiar el foco.

¿QUÉ RECUERDOS TIENES DE AQUÉL EQUIPO QUE LLEGÓ AL MUNDIAL DE 1994?, ¿ENCUENTRAS ALGUNA SOLUCIÓN PARA ESCAPAR DE LA CRISIS? VAMOS, OPINA:

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