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Con Juan Carlos Garrido ya en el punto de mira, los verdiblancos siguen sondeando el mercado en busca de un revulsivo que saque al equipo del farolillo rojo

El Real Betis está viviendo una auténtica pesadilla en esta temporada 2013/14. Con la clasificación a Europa la pasada campaña y un fútbol eficaz y llamativo, el Betis de Pepe Mel tenía a sus aficionados encandilados con la más que evidente mejoría de un club que yacía en las brasas de la Segunda División hace tres temporadas.

Sin embargo, la pésima gestión deportiva de la secretaría técnica han revertido esta situación de paz y felicidad en el Benito Villamarín por la de desesperación, tensión y precipitación. Llegaron jugadores, muchos jugadores, pero todos ellos sin calidad contrastada en la Primera División excepto Verdú, que venía con el cartel de capitán de este barco, y fue el primero en hundirse con un rendimiento muy por debajo de sus posibilidades. Con el despido de Pepe Mel, Vlada Stosic y Jose Antonio Bosch, la nueva directiva busca de forma acelerada unos refuerzos que siguen sin llegar.

Leo Baptistao, de momento, es la única nueva cara que ha aparecido en la Ciudad Deportiva Luis Del Sol. El brasileño, sin minutos en el Atlético de Madrid, cogió el AVE sin pensárselo dos veces y con solo un poco de empeño se ganó el corazón de unos aficionados sedientos de sabia nueva. Con la llegada de Leo, Sergio Fernández, el nuevo director deportivo, debe trabajar rápido y dar con la tecla, si no quiere ver a la entidad de las trece barras de nuevo en el infierno de Segunda.


Los nombres que más han sonado, además de Baptistao, han sido los de Bryan Ruiz, cuyo fichaje se truncó en el último momento de forma sorprendente, dando paso al PSV, que se hizo con facilidad con los servicios del futbolista, y Cristian Erbes, mediocentro de Boca Juniors, que parece que sí llegará a Heliopolis.

El futbolista argentino llegaría este viernes a Sevilla para firmar su nuevo contrato y ponerse a las órdenes de Juan Carlos Garrido. Además, desde Portugal dan por hecho que Mario Rondón, delantero venezolano del Nacional de Madeira, lo tendría ya hecho con el Betis para firmar la semana próxima. Otros nombres que han sonado aunque su alta ficha harían inviable la cesión son los de Felipe Caicedo e Iago Aspas, ambos relegados a un segundo plano en sus equipos.

Pero no solo la delantera y la medular son los puntos débiles de este equipo. La portería, desde que se marchara Adrián San Miguel al West Ham, es un auténtico dolor de cabeza en el Villamarín. Ni Andersen ni Guille Sara han demostrado estar a la altura de la Primera División, y Carlos Kameni, sin minutos en Málaga, podría ser el fichaje sorpresa de los verdiblancos para ocupar los palos y darle confianza a la zaga.

Buena parte de la supervivencia de este club depende de su gestión en este mercado invernal, ya que la Ley Concursal en la que se encuentran inmersos necesita dinero para seguir eliminando deudas y un descenso a Segunda bajaría considerablemente las ganancias en Heliopolis.

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