thumbnail Hola,

No ha viajado a la gira americana después de un año desaparecido. Saldrá seguro del club blanco. Se une así a la leyenda negra de los centrales junto a los Heinze, Samuel y más

El Real Madrid ya está en Estados Unidos, donde este domingo ha completado su primera jornada de entrenamientos en tierras americanas. Una gira para la que José Mourinho ha citado a algunos de los jugadores que están en la rampa de salida como Ricardo Kaká o Nuri Sahin. Sin embargo, el que no ha viajado es Ricardo Carvalho, síntoma de que tiene los dos pies fuera del Real Madrid, pese a que algunos diarios apuntaban a que podría agotar el año de contrato que le resta en Concha Espina.

De esta forma, saliendo por la puerta de atrás del Real Madrid sin ni siquiera viajar ni entrenarse con el equipo en el presente verano, Ricardo Carvalho pasa a engrosar la lista de los centrales fichados por el club blanco en los últimos años que han acabado en fiasco. El luso una más que decente primera temporada en el Santiago Bernabéu, sin embargo el curso pasado estuvo tan desaparecido como en esta pretemporada.

A día de hoy, lo cierto es que Iker Casillas, como él mismo diría en rueda de prensa, no puede quejarse del centro de la defensa, con Pepe y Sergio Ramos, más los apoyos de Raphael Varane y Raúl Albiol. Pero hasta llegar a este nivel, el club blanco ha fichado a cerca de una decena de centrales desde el año 2000, con un coste aproximado de unos 150 millones de euros, y lo cierto es que para encontrar a una defensa como la actual ha tenido que probar a otros muchos como Ricardo Carvalho:

JONATHAN WOODGATE


El paradigma del fiasco a la hora de fichar un central. El inglés aterrizó como una de las mayores promesas del fútbol europeo, previo pago de casi 20 millones de euros, y sin embargo la gran cantidad de lesiones que fue arrastrando le permitieron jugar apenas 12 partidos en dos años en el club blanco.


WALTER SAMUEL


Desde Italia llegó ‘El Muro’ a Concha Espina previo pago de nada menos que 23 millones de euros. Sin embargo, los pilares de ese muro no se consolidaron para nada en el Real Madrid, donde tan sólo aguantó una temporada. El club blanco sólo perdió cinco millones de euros con esta experiencia argentina en la zaga, al ser vendido al Inter de Milán por 18 millones.


FABIO CANNAVARO


Campeón del mundo con Italia y Balón de Oro, el Real Madrid aprovechó el escándalo del ‘Moggigate’ para fichar al central de la Juventus. Durante los tres años que estuvo en Concha Espina fue titular casi siempre, dejando muy buen recuerdo entre sus compañeros por su gran profesionalidad, pero ni mucho menos rindió a un nivel de Balón de Oro como quizás los aficionados pudieran pretender. Llegó con 32 años, su mejor nivel ya lo había dado en su carrera, y además el sistema madridista no era tan compacto como la Vecchia Signora o la selección transalpina, lo que le hacía sufrir mucho. Se marchó a coste cero.


GABRIEL HEINZE


Defensa experimentado, polivalente al poder jugar de central y de lateral izquierdo, internacional con Argentina y procedente del Manchester United, Heinze cumplió con el mismo guión que Cannavaro. Llegó rondando la treintena y la velocidad del fútbol español y los riesgos que tomaba el Real Madrid en ataque dejaron muchas veces en evidencia al albiceleste en los dos años que estuvo en Concha Espina. El Real Madrid pagó 12 millones de euros por él y lo vendió por 1,5.


CHRISTOPH METZELDER


La torre alemana era una de las sensaciones en la Bundesliga y en la selección germana, y su fichaje a coste cero fue muy celebrado por el madridismo. Sin embargo, Metzelder nunca terminó de adaptarse al vertiginoso fútbol español. Y como mejor muestra, que en tres temporadas apenas jugó 31 partidos. Un profesional intachable, se marchó del club blanco cuando acabó su contrato.


EZEQUIEL GARAY


Quizás el menos fiasco de todos los de la lista, pero no deja de ser un central más que no triunfa en el siempre complicado Real Madrid. Fichado por 10 millones de euros desde el Racing, Garay nunca dejó de ser más que un central decente, correcto, pero lejos de lo que podían aportar compañeros suyos como Pepe. Por su complexión, su altura, se esperaba de él más rapidez, anticipación, colocación y control del balón, y no fue más que un suplente habitual como demuestran sus 31 partidos en dos temporadas completas.

Encuesta del día

Artículos relacionados