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Nueve equipos de Primera, incluido el Real Madrid, no han invertido un euro en fichajes. Las contrataciones a coste cero y las cesiones son las alternativas buscadas por los clubes

ANÁLISIS

El mercado del fútbol nacional es un reflejo fiel de la estrechez económica que vive España. Corren tiempos de apretarse el cinturón en un mundo que hace apenas unos años representaba la opulencia. Nueve equipos de Primera División, entre ellos el Real Madrid, no han invertido ni un euro en contrataciones a apenas un mes del inicio de la competición. El fichaje más caro, el pase de Jordi Alba del Valencia al Barcelona, se ha registrado en catorce millones de euros. Una cifra que no palia un hecho. La burbuja del mercado ha explotado.

Son diversos los factores que han abocado al zoco futbolístico a una quietud insospechada hace poco. Se aúnan razones externas e internas a los clubes: la moribunda situación económica de España se apareja a la coyuntura de guerra de entidades mal gestionadas que durante una década han vivido por encima de los recursos generados.

La ausencia de liquidez, los problemas financieros de los clubes para soportar unas deudas adquiridas en los lustros del crédito fácil y la intervención concursal de varios de ellos formulan una ecuación de compleja solución. No hay dinero para fichar. Asumida una economía austera, los clubes exploran dos vías para apuntalar sus plantillas. Las contrataciones a coste cero y las cesiones.

Encaminados todos los movimientos a retener a Radamel Falcao y Adrián, el Atlético de Madrid, campeón de la Europa League, se afana en ensanchar su plantel sin gastar. Así han desembarcado en el Manzanares ‘Cebolla’ Rodríguez y Emre Belozoglu. Dos futbolistas que se intuyen como poco más que complementos de mayor o menor garantía. Cata Díaz también ha recalado en el club colchonero por un millón de euros.

“No gastaremos más de lo que generemos”, proclamó Enrique Cerezo. Una frase que parece un anacronismo en la historia del Atlético pero que apunta a cumplirse. Álvaro Domínguez abandonó el club camino del Borussia Mönchenglabach por ocho millones de euros. El balance arroja una ganancia de siete millones netos en este apartado y el club todavía está a la espera de dar salida a Raúl García o Fran Mérida y escucharía ofertas por Miranda o Godín. Altas como la de Botía y el regreso de Diego están supeditadas a que cuadren las cuentas.


Luka Modric | El Madrid tiene que dar salida a Kaká y Lass antes de contratar al croata u otro jugador

Los préstamos son la otra alternativa para remozar los equipos. Ahí se está moviendo bien el Betis, sumido en la Ley Concursal, que ha conseguido incorporar a Joel Campbell (Arsenal) Rubén Pérez (Atlético de Madrid) y Juan Carlos (Braga). El conjunto andaluz se aferra a la proyección que albergan estos jugadores a falta de cuartos para atraer hombres contrastados. Sí lo es Roque Santa Cruz, a quien esperan reencontrar. Sin desembolsar un euro eso sí, como Paulao, otro cedido del curso pasado que ha emprendido el camino de vuelta a conjunto verdiblanco.

Ni siquiera los que tienen derrochan. El Real Madrid no ha estrenado la chequera este verano. La tranquilidad de contar con un bloque hecho, el desembolso de los años pretéritos y la necesidad de apenas un par de piezas para rematar un equipo temible han generado en Concha Espina un clima tranquilo en cuanto a las incorporaciones. También hay lastres, como Kaká o Lass, cuyas salidas son condición sine qua non para abrir la puerta a Luka Modric o quien sea.

Este mercado estival se antoja la pauta a seguir de los próximos, pues la mayoría de los problemas son estructurales y casi reclaman una catarsis para erradicarse. El fútbol español se asoma a un periodo de ingenio en la contratación y cordura en los contratos. La crisis económica ha desnudado frontalmente la utopía de un mercado que hizo normal durante años el gastar tres cuando tengo dos.


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