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Goal estuvo presente en el selecto evento de Castrol que dejó multitud de curiosidades, participando de la entrevista con el crack luso, siendo así el único medio on line español

Cuatro de la tarde en una nave de un polígono industrial en las afueras de Madrid, dispuesto con una alfombra de césped artificial, un entramado de toboganes colgado en lo alto y cuatro lonas numeradas a modo de porterías. Una treintena de operarios de una productora audiovisual y apenas una decena de periodistas llegados de toda Europa esperan con impaciencia su llegada. Cuando Cristiano Ronaldo aparece por la puerta vestido de corto, con el uniforme oficial de Castrol, es escoltado por un silencio sepulcral mezcla de admiración y respeto. La marca de lubricantes ha propuesto al portugués un reto para comprobar su técnica, habilidad y reflejos, y apenas medio centenar de personas serán testigos in situ de lo que miles de personas se disponen a protagonizar a través de las redes sociales. Goal entre ellos, siendo así el único medio de comunicación on line español invitado al selecto evento.

El reto consiste en que los balones caerán por los toboganes en lo alto, y Ronaldo debe controlarlos con un máximo de tres toques y disparar hacia la lona que los usuarios en las redes sociales aleatoriamente decidan en cada momento. El maestro de ceremonias se lo explica al propio jugador, que no parece enterarse muy bien. De hecho, no es hasta el séptimo intento que acierta con la lona correcta y con los toques permitidos. Es raro ver fracasar a Cristiano tan estrepitosamente, pero no tarda tampoco mucho en dominarlo. Diez minutos y el luso parece sentirse ya cómodo entre los pocos desconocidos que le observan en este truculento reto.

De hecho, comienzan las pruebas de cámara con constantes y repetitivos movimientos y Cristiano saca su lado más juvenil rodeado de balones. Corre a por los esféricos que se le escapan obviando la cadencia del reto, dispara sin dar a las lonas riéndose al ver a una decena de personas cubriéndose la cabeza intentando que no les alcance el balón, sale la maquilladora en uno de los pocos descansos y no puede evitar hacerle un túnel, confunde ‘fine’ con el ‘five’ del comienzo de la cuenta atrás y cuando detiene el ejercicio sin que viniera a cuenta, no puede evitar mondarse de la risa… todos sus compañeros siempre dicen de él que es una persona normal, amigable, simpática, y efectivamente así lo demuestra ganándose la sonrisa cómplice de los presentes además del merecido aplauso por las maniobras que realiza. Esta segunda faceta todos la conocían, la primera sólo unos pocos de entre el público.

RONALDO Y CASTROL
Se acercan las cinco de la tarde, y empieza el reto cumpliendo con el riguroso planning. Cristiano Ronaldo sale bastante bien parado del reto después de que en el último ensayo previo hubiera acertado ya con seis de los siete objetivos, fallando sólo un disparo que, por cierto, impactó en una videocámara. Afortunadamente para la productora, corrió mejor suerte que una de las lonas, que acabó con las cuerdas que la fijaban a la estructura rotas, como cuando Eric Cantona rompía las redes de la portería en el famoso spot de Nike. Se veía venir, a juzgar por el bufido del balón, que retumbaba en toda la nave cada vez que Ronaldo lo golpeaba con su característica virulencia.

Terminado el reto, seguido por miles de personas desde las redes sociales, es el momento de las entrevistas, en las que se presenta con pantalón y medias de deporte negras, y una camisa blanca de Castrol. Primero con dos canales de televisión. Después, con los medios escritos y con Goal, en una comparecencia muy cercana, casi íntima. Pues no llega a la decena de medios. Donde se puede ver a un Ronaldo sincero, abierto, natural, bromista, lejos de los tópicos a los que tanto se aferran muchos de sus compañeros de profesión. Portugal, la EURO, el Balón de Oro, el cambio de ciclo, Guardiola, Higuaín, la Décima, Mourinho… responde a todo, y con una honestidad aplastante. Luego algunos interpretarán soberbia donde sólo hubo una opinión, o incluso un chascarrillo, pero en ningún momento se presenta un Ronaldo altanero como sí se le pudo ver esta temporada en varios deslices y calentones ante las cámaras.

No en vano, la entrevista acaba con las risas generalizadas por una de las múltiples bromas del luso cuando es preguntado por quién apostaría si se enfrentaran los jugadores brasileños del Real Madrid contra los españoles. Tras ello, más de tres horas después de su llegada, ha de seguir con los compromisos contraídos con la marca de lubricantes. Antes de abandonar la nave al mando de su flamante Porsche, unos niños consiguen hacerse una foto con el ‘7’ merengue. En la nave de al lado se rueda en esos momentos una serie española, y la popular actriz Beatriz Carvajal consiguió acercar a algunos de los más jóvenes actores después de mucho tiempo intentando entrar en el set de Castrol sin éxito. Al final, tanto empeño tuvo su premio. Merecía la pena intentarlo en una de las pocas ocasiones que podrían tener de encontrarse casi en la intimidad con el ídolo portugués. Con el Ronaldo más personal en primera persona.

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