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Dueño de una zurda mágica, el croata goleador de la Copa del Mundo de Francia '98 hoy sigue muy arraigado al fútbol de su país

Davor Šuker nació el 1 de enero de 1968 en Osijek, Croacia y es considerado el mejor jugador en la historia del fútbol de ese país. Además es uno de los mejores delanteros en la década del '90. Regó los campos de fútbol del NK Osijek y el de Dinamo Zagreb, en España el de Sevilla y el de Real Madrid, en Inglaterra el de Arsenal y el de West Ham, y por último, en Alemania el de 1860 Munich.

Comenzó a jugar en el equipo local de su ciudad, el Osijek en 1984 y sus actuaciones hicieron que Dinamo Zagreb contratase sus servicios en 1989. Tras algunos años en ese club y luego del inicio de la guerra de Yugoslavia, El zurdo se fue a España para jugar con Sevilla, en 1992.

Šuker se mantuvo en el club hasta 1996, año en que Real Madrid puso sus ojos en él. Allí el croata ganó, entre otros, los títulos de Liga y la Champions League y tras algunas disputas con los distintos entrenadores que lo dirigieron en la Casa Blanca se marchó a la liga inglesa (primero en Arsenal y después en West Ham). Tras esto terminó su brillante carrera de futbolista en Alemania, en Munich 1860.

Con la selección de Croacia no fue menos. En la Copa del Mundo de 1998 realizada en Francia, fue el goleador del torneo, con 6 tantos, y junto a sus compañeros llevaron a su Selección hasta el tercer puesto.

Šuker finalizó su carrera con 46 goles en la selección, 45 de ellos para Croacia, convirtiéndose en el mayor goleador de la historia croata. En marzo de 2004 fue elegido por Pelé entre los 125 mejores futbolistas de la historia.

Tras su retiro del profesionalismo, el zurdo se convirtió en el director de la Davor Suker Soccer Academy, una escuela de fútbol para niños en croatas y además se dedicó a vender casas en la costa Dálmata y otras zonas del país.

Desde 2012, Šuker es el presidente de Federación de Fútbol de Croacia (NSH) y ha logrado impulsar desde lo dirigencial un salto de calidad futbolística, brindando mejores condiciones a los clubes de la liga local, estimulando a los jugadores ya consagrados a dar todo por la Selección. Hoy Croacia está en la Copa del Mundo de Brasil y ante el anfitrión hizo un papel muy bueno, donde terminó cayendo por 3-1 no por méritos cariocas o errores propios, sino por equivocaciones de terceros.


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