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Se acerca el epílogo futbolístico del delantero merengue y nuestro periodista propone que antes de que el Real Madrid le deje sería mejor que el gran ídolo blanco deje el club. ¿Estás de acuerdo? Venga, mójate y opina.

Por Alfonso Loaiza.-

Raúl González Blanco, a pesar de que algunos pensemos que tiene cuerda para rato, que todavía es pronto, quizás porque no podremos ser objetivos por lo que representa, si es que existe la objetividad que no lo creo. Raúl ha sido mi ídolo futbolístico desde que tengo uso de razón, desde que veo este juego de la pelotita. Sí, soy raulista y a mucha honra y lo diré hasta la extenuación sin ningún tipo de pudor; el 7 blanco va viendo cómo la hora de su muerte futbolística le llama a su puerta. Los límites de la vida son así, superan a todos los humanos comunes, y también a los mitos, leyendas o dioses que son hoy en día los futbolistas por el fetichismo generado entre todos, trasladando indebidamente a los futbolistas a los más altos pedestales de la sociedad.

Raúl representa valores tales como la lucha, la entrega, el profesionalismo, el empeño, la persistencia, el juego limpio (nunca ha sido expulsado), el compañerismo y la sencillez cada vez que defiende la camiseta y el escudo del Real Madrid. El capitán madridista, no hace falta que yo lo diga, es un ejemplo fuera y dentro de los terrenos de juego y lo demuestra con su caballería habitual. Don Raúl para ser ídolo de todos, no le falta carácter ni espíritu, ni carisma, yo diría que le sobran.

El madridista es máximo goleador de la historia de la Champions League, del Real Madrid y de la Selección. Tampoco se puede echar al olvido su extenso palmarés: 6 ligas, 3 Copas de Europa,2 Copas Intercontinentales, una Supercopa de Europa y 4 Supercopas de España. Como su padrino Valdano diría es "todo un Macho Alfa". Ese mismo padrino será su fraticida, el que le dio la vida, se la quita. El 29 de noviembre probablemente sea el último clásico del madridista en el Camp Nou que silenció. Después de 15 años, la primera vez que irá como hipotético suplente...

No se trata tampoco de ningún epitafio hacia la figura de Raúl. Vengo a decir con todo esto que Raúl, con lo que ha sido, debe abandonar el Real Madrid al terminar su contrato, para salir de la nave madridista como el más grande y no convertirse nunca en una losa para el conjunto de los jugadores madridistas, su abrumadora presencia en el vestuario quizás pueda resultar asfixiante para los demás. Hay que dejar paso a los jóvenes. La historia de los cambios ha sido en su inmensa mayoría tremendamente engorrosa y enredada. La de Raúl no iba a ser menos.

Las alteraciones y transformaciones son siempre un tema delicado y el deporte no iba a ser la excepción, aparecen entre reprimendas y reproches, lógicos a su vez; los vituperios y controversias suelen producirse con los más grandiosos, con los mayúsculos. Raúl es uno de ellos. Él ya ve de cerca el fin de su etapa como futbolista. Se necesita un remplazo de garantías que logre confiscar el hueco que ocupa uno de los más laureados y apreciados deportistas de nuestro país; eso sí, Raúl nunca tendrá su consumación total por ser divinidad histórica siempre estará ahí, perpetuo en nuestra memoria y corazones.

Sin embargo, ya saben, el tiempo pasa para todos, la gloria del triunfo es ante todo transitoria, somos entes naturales, finitos; en tanto que los cuentos y las fábulas tienen fecha de caducidad, es decir, prescriben en alguna fecha en este mundo cíclico.

La pena es que el capítulo del 7 acabe sin un relevo español, a Negredo le correspondía por madridista, a Villa le correspondía por calidad, por maravilla. Pero somos así no valoramos lo nuestro y han querido que la permuta no sea española, sí ibérica con Cristiano Ronaldo.

Raúl, este año hay final de Champions en el Bernabéu, después vete tranquilo sin que te echen, de capitán se queda un santo: Casillas, y canta como Julieta Venegas: “Me voy”

Yo que pensé, nunca me iría de ti/ que es amor del bueno, de toda la vida/ pero hoy entendí, que no hay suficiente para los dos. No voy a llorar y decir/que no merezco esto porque/es probable que lo merezco/ pero no lo quiero, por eso... Me voy, que lástima pero adiós/ me despido de ti y/ me voy, que lástima pero adiós/ Me despido de ti.Y me voy.

EL DEBATE: ¿HASTA CUÁNDO DEBE JUGAR RAÚL? OPINA!!

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