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Mágico González tuvo tantas o más condiciones y talento que el mismísimo Diego Armando Maradona. Jugador de leyenda, genio y figura del fútbol mundial, fue una personalidad peculiar, altiva e insolente para con las leyes establecidas. Alfonso Loaiza realiza un homenaje imperdible. Pudo ser el mejor.

Por Alfonso Loaiza.-

Muchos dicen que el fútbol es magia y arte. Dios quiso fundirlos en la Tacita de Plata. La magia de la espontaneidad de Mágico González y el arte desmesurado de la afición cadista. Ambos se beneficiaban de sus rasgos. Se enriquecía Cádiz del carácter bohemio y la indisciplina de Mágico, que le impidieron su salto a un equipo de mayor magnitud, y sacaba tajada el Mágico del hechizo del sur gaditano, de nuestros beneplácitos y consentimientos, del frenesí, la exaltación y la pasión de la afición por su equipo, que es brutal.

En una ciudad que el paro anega a la Tacita de Plata, los gaditanos damos ejemplo, siempre a través de una sonrisa y con bromas. El refugio y el rincón para olvidarnos de nuestros sinsabores, la anestesia y el analgésico para la vida llena de estrés en la que vivimos en este planeta, es nuestro Cadi y es que aunque recibamos todo un calvario de decepciones, de amarillo nos pintamos la cara cada domingo. 

De los cadistas, muchos dicen que tenemos un defecto para el fútbol, el de ser permisibles y condescendientes. Pero quizás esa haya sido la actitud que nos hizo inigualables, porque si no fuera así, Mágico González no hubiera triunfado en Cádiz. El hombre bohemio hecho para la ciudad permisiva. Mágico González era todo para la afición del Cádiz. Los jóvenes cadistas que por coincidencias de épocas y ciclos no pudimos verle jugar, reafirmamos lo expuesto, porque sus vídeos jugando al fútbol en Carranza son tan impactantes que calan en el profundo sentir de un ser. Y si ese sujeto es gaditano y ama el color amarillo, el entusiasmo y la excitación desbordan la sangre amarilla de nuestras venas.

Los muchachos que van al Ramón de Carranza, que son los más, nacieron ya con un mito y una leyenda a la que adular. Un ente mitológico, capaz de estar en el banquillo por haber venido de juerga y que la afición le reclamara y le protestase insistentemente al entrenador por su no inclusión en el once.Y es que el mejor partido de Mágico fue bajo condiciones derivadas de su indisciplina, sin presentarse a tiempo al partido de una de las semifinales del Trofeo de los trofeos, el Carranza, sin poder entrar en el once, siendo incorporado en la segunda mitad cuando el marcador era de un 3-0 a favor del FC Barcelona.

En el susodicho partido, marcó dos goles y dio dos asistencias para que el equipo andaluz obtuviese el pase a la final con un marcador de 4-3.También para el recuerdo queda un emocionante encuentro frente al Atlético de Madrid. Estaba a punto de iniciarse la segunda mitad cuando el entrenador del Cádiz se percató de que su equipo contaba con sólo diez jugadores; al regresar al vestuario, encontró al Mágico dormido en una camilla del vestuario.  Mágico González siempre reconoció sus males, su indisciplina, sus juergas, su irresponsabilidad. Pero como él decía: "Tengo una tontería en la cabeza: no me gusta tomarme el fútbol como un trabajo. Si lo hiciera no sería yo. Sólo juego por divertirme", al respecto de los comentarios que exponían que estaba desaprovechando la oportunidad de su vida.

Mágico llegó a realizar una gira por Estados Unidos con el Barcelona-anotando un gol- junto a Maradona, con casi total seguridad el mejor futbolista de todos los tiempos, que ha reconocido que si uno quería imitar al Mágico, no podía. El Barça finalmente no contrató al mago, no aglutinó en sus filas a los dos futbolistas nacidos en el Olimpo de los dioses del fútbol, posiblemente por el incidente en un hotel californiano, cuando se activó la alarma de incendios y Jorge González, Mágico, fue el único en quedarse en la habitación con una chica.  

Los genios del fútbol vienen al mundo de un firmamento vacante de obediencia, orden y formalidad, con la única responsabilidad de jugar al fútbol como los ángeles. Nuestro Mágico era amigo de Camarón y Maradona y como ellos posee espíritu libre: amante de la noche y de sus territorios prohibidos. La verdadera disciplina no se impone. Sólo puede venir del interior de nosotros mismos. El alma de un dios eterno y mágico estaba vacía de disciplina. Pudo ser el más grande, él no quiso.

Mágico después de marcharse del Cádiz, se retiró a los 42 años en el San Salvador CF, en 2000, en su país natal. Tras formar parte del equipo técnico del Houston Dynamo de la MLS americana y ser taxista, ahora malvive en El Salvador, donde tiene una academia de fútbol para jóvenes que lleva su nombre. Todavía nuestro Mágico sigue sorteando rivales, ahora en el portal de YouTube. Sus vídeos son uno de esos registros que conservan intacta la inmortalidad de uno de los mitos sagrados del balompié, así Mágico continúa regateando a quien se le ponga por delante, así el futbolista más puro y natural sigue invadiendo corazones con sus quiebros, y por eso de que Cádiz es distinto, con "sus colas de gato" y cómo no, con sus inolvidables goles.

El salvadoreño sigue igual, sin pisotear a nadie, sin ponerse medallas, por ello que no haya un héroe del fútbol tan querido como Mágico González. El amor es un juego en el que ambos jugadores pueden ganar. Ganamos los dos a nuestra manera. El jugador 12 del Cádiz, la soberbia afición cadista y el jugador número 11, el del magnífico e inigualable Mágico González. Este domingo en Carranza se enfrentan en el derby y partido de la jornada: Cádiz y Betis.

Curiosamente el último partido del mediapunta con la camiseta del Cádiz fue ante el conjunto bético, en el año 1990, año en el que un humilde servidor nació, 19 años después sin haberlo visto jugar en Carranza. Por eso de que las divinidades nos pertenecen y quiebran los aranceles del pasado, me lo imagino con su semblante puro, su imagen bohemia, su melena al viento y su menudo cuerpo correteando por Carranza diblando rivales.

Gracias Mágico, muchas gracias de nuevo. En Cádiz te guardamos como a un tesoro en nuestros corazones aún como te digo, los más pequeños sin haberte visto en acción. Mágico es de los cadistas de ayer y de hoy, y de todos los aficionados a este maravilloso deporte en el que Mágico poseía un don sobrehumano. Hoy como digo, la afición gaditana le sigue adulando, Mágico González sigue viviendo la vida sin pensar, a su manera. Como dice el salvadoreño: "Vivir es ser feliz".

UN VÍDEO IMPERDIBLE DEL MÁGICO GONZÁLEZ. PINCHA AQUÍ:

TODO EL AMOR POR EL CÁDIZ EN GOAL.COM

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