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Raúl vuelve a patinar en un premio individual, el Golden foot 2009 que se llevó ¡Ronaldinho!. ¿Es justo que se olvide a un mito viviente como el 7 merengue? Opina!!!

Por Alfonso Loaiza.-

Permitir una injusticia significa abrir el camino a todas las que siguen. Eso es lo primero que podríamos comentar sobre la figura de Raúl González en lo que a los galardones individuales se refiere. Primero se olvidó el Balón de Oro del madridista en el año 2001. El jurado se lo privó eligiendo al inglés Michael Owen. Una sinrazón e injusticia que se ha repetido este año con el denominado Golden Foot galardón para mayores de 29 años y que ha premiado al decadente Ronaldinho.

El brasileño vive su peor momento de su carrera en un equipo, el Milan que es un verdadero cementerio de elefantes en el que ni es titular. Mientras los rossoneri naufragan y se hunden, el que fuera mejor jugador del mundo se divierte y se distrae de juerga por las discotecas. La semana próxima se enfrentan Real Madrid y Milan, los dos equipos más laureados en la máxima competición continental. Una rivalidad legendaria.

Ronaldinho y Raúl también se enfrentan, el brasileño con su parsimonia, el madridista con su derroche físico. El 7 blanco a base de responsabilidad, compromiso y garra. El mediapunta gaúcho a base de pitorreo y cachondeo. Raúl representa valores como la lucha, la entrega, el profesionalismo, el empeño, la persistencia, el juego limpio (nunca ha sido expulsado), el compañerismo y la sencillez cada vez que defiende la camiseta y el escudo del Real Madrid.

Otra vez olvidado e ignorado en un premio individual.

El capitán madridista es un ejemplo fuera y dentro de los terrenos de juego y lo demuestra con su caballería habitual. Don Raúl para ser ídolo de todos, no le falta carácter ni espíritu, ni carisma, yo diría que le sobran. El madridista es máximo goleador de la historia de la Champions League, del Real Madrid y de la Selección. Tampoco se puede echar al olvido su extenso palmarés: 6 ligas, 3 Copas de Europa,2 Copas Intercontinentales,una Supercopa de Europa y 4 Supercopas de España. Como su padrino Valdano diría es "todo un Macho Alfa".

Pero incumple con el hecho de que todos los aficionados somos muy de nuestros equipos, somos un tanto acérrimos; compite ante esa deficiencia o defecto del fútbol para convertir a los grandes en mitos, en leyendas a diferencia que nos ocurre con otros deportes y deportistas como el caso del tenis con Rafa Nadal, la fórmula-1 con Fernando Alonso, el baloncesto con Pau Gasol o el ciclismo con Alberto Contador.

Y es que es muy difícil ser el héroe para aficionados a los que Raúl, el Di Stéfano del Siglo XXI,  ha disgustado con sus goles. Raúl es el fabricante y el gran productor de batir récords. Puede que me pase: es el más grande que ha dado nuestro fútbol en su ya longeva historia desde que los ingleses en las orillas del río Tinto empezarán a jugar a este deporte donde Raúl ya es un mito viviente que corre contra sí mismo para agrandar su leyenda en el Real Madrid y en el mundo del fútbol. 

Aunque no lo creas, se lo llevó Ronaldinho.

La relación entre la literatura y el fútbol a la que se alude a menudo, orienta al 7 blanco, al muerto, al que nunca hace nada como diría el bueno de Manolo Lama, a una especie de Cervantes, el maestro de la literatura española y seguramente universal que luchó en la Batalla de Lepanto y perdió la movilidad de la mano izquierda dejándose el alma porque quería morir peleando por su Dios, por su rey.

A Miguel de Cervantes, algunos le nombraban como el Manco de Lepanto y a Raúl algunos le llaman el Cojo del Madrid. Manco y cojo por ser leales. El literato por su patria, Raúl por su equipo. Ambos se diferencian de los terrenales por su entrega, uno en la batalla militar y literaria, el 7 en la batalla futbolística con el paso del tiempo por trabajar para el equipo. Ambos sencillos, ambos castigados injustamente. Cervantes en la cárcel sin libertad. Raúl sin Balón de Oro y ahora sin Golden Foot, sin reconocimiento mundial, a pesar de que fue de largo el mejor jugador del mundo, el que todos nos queríamos elegir, emular, le faltó marketing.

Ahora le falta la frescura de aquel mejor jugador del mundo, pero aún posee el alma, el alma del Real Madrid.  Cevantes uno de los padres de la novela picaresca, El Lazarillo sería el abuelo con el que empezó la saga, Raúl el hijo que lo patentó en el futbol, el hombre astuto, espabilado con el toque ingenuo, leal y honesto de nuestro Don Quijote de La Mancha. La justicia es lenta..pero siempre llega. Hoy después de siglos el rostro de aquel "manco" Miguel Cervantes acuña nuestras monedas. Mañana este " cojo" Raúl González Blanco acuñará su nombre con letras doradas entre los grandes de la historia del fútbol.

Se verán las caras en San Siro dentro de unos días.

El checo Pavel Nedved ya dio el primer paso, dijo que su Balón de oro se lo daría a Raúl porque es generoso, juega siempre para el equipo, nunca para él mismo y marca muchos tantos, los hace marcar y corre por todos. Su carácter ganador le hace inimitable, es de espíritu incansable, no tiene en sus vitrinas la mayor distinción individual, el Balón de Oro. Sí 3 Champions y 6 Ligas Nacionales que para él eso es lo importante, los títulos colectivos. Como Simón Bolívar despreciaba los grados y distinciones. Aspiraba a un destino más honroso: derramar su sangre por la Libertad de su Patria.

Raúl derrama su sangre por el escudo de su Real Madrid. A los más grandes la justicia les llega con el paso del tiempo. Raúl es la historia viva del Real Madrid. El capitán madridista es eterno, nunca se cansa. Si es que Raúl muere, morirá matando. Cuando los hechos hablan, sobran las palabras y aún más estorba la invalidez de este tipo de galardones.

EL DEBATE: ¿MERECÍA RAÚL EL GOLDEN FOOT, O ES JUSTO QUE LO HAYA GANADO RONALDINHO? OPINA!!

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