thumbnail Hola,
En vivo

Primera División

  • 3 de febrero de 2014
  • • 22:00
  • • Camp El Madrigal, Villarreal
  • Árbitro: Alfonso Alvarez Izquierdo
  • • Espectadores: 9260
3
F
1

Jérémy Perbet anotó un doblete vital ante Osasuna

Villarreal 3-1 Osasuna: Jérémy Perbet hace soñar con la Champions

Jérémy Perbet anotó un doblete vital ante Osasuna

Getty

Los castellonenses se asientan en la quinta posición tras el triunfo del Atlético de Madrid ante la Real Sociedad (4-0). Los rojillos no levantan cabeza y coquetean con el descenso

El Villarreal logró una valiosa victoria ante Osasuna (3-1) que le permite dejar atrás al conjunto txuri-urdin y recortar dos puntos al Athletic Club, cuarto clasificado, tras su empate ante el Real Madrid (1-1) en San Mamés. Deja así tocado a los navarros, que suman el tercer partido sin lograr los tres puntos y la segunda derrota consecutiva después del batacazo de la pasada jornada ante los de Ernesto Valverde (1-5). Por su parte, los amarillos ganan oxígeno y confianza tras el tropiezo ante el Real Valladolid (1-0) y tienen más cerca los puestos que dan acceso a jugar la próxima edición de la UEFA Champions League.

Con la obligación de ganar pero con objetivos diferentes, la cita comenzó con una igualdad máxima y con ambos equipos desafiándose habida cuenta de que un traspié ocasionaría alejarse de la zona Champions, para los locales, o ver más de cerca la zona peligrosa de la tabla, para los visitantes. Sin tiempo para el acomodo ni el respiro, el primer cuarto de hora se convirtió en un ida y vuelta frenético donde los de Marcelino García Toral basaban su juego en la posesión y el rival en aprovechar los despistes para llegar a arreones sobre la meta de Sergio Asenjo. Con la medular descosida, sin Cani ni Bruno Soriano, los groguets perdían lucidez y creatividad para diseñar jugadas que pudiesen finiquitar Uche o Giovani dos Santos. Aun así, Manu Trigueros estaba decidido a ser la brújula que marcara el camino a los suyos. Enfrente, un equipo que echaba de menos la chispa de Miguel De las Cuevas y al que, por inercia, le iban robando el protagonismo.

Mientras iba perdiendo fuelle y se mostraba cada vez más previsible en la elaboración, el Villarreal ganaba aplomo a base de perseverar y creer en sí mismo. Muestra de ese inconformismo, Uche dio el primer aviso tras una gran jugada individual que no encontró atino a la hora de buscar la escuadra de la portería defendida por Andrés Fernández. Justo después, Moi Gómez tuvo la suya después de un rechace pero el meta murciano estuvo atento. A medida que el reloj avanzaba, los castellonenses se iban creciendo ante un rival espeso y que veía cómo ni Javier Acuña ni Cristian Lobato tenían protagonismo en ataque. Pero una jugada de pizarra y nacida de una asistencia de Damià Abella, pudo servir a Osasuna para adelantarse pero el zaguero Jordan Loties no supo ajusticiar a los 33 minutos. Era la única ocasión para los visitantes, la más clara y la que daba aliento a los de Javi Gracia para incomodar a un oponente que había dado un paso atrás y que perdía a Uche -por lesión- antes de llegar al descanso de un duelo que recuperaba el ritmo frenético del origen.

Después del parón, el gol era la recompensa más preciada de un encuentro de altibajos y que poco antes de cumplir el primer minuto dio un disgusto a los visitantes. Fue un desplazamiento en largo de José Antonio Dorado el que provocó un desajuste defensivo y que Jérémy Perbet rematara, casi sin fuelle, un esférico que terminó entrando con suspense (1-0). A partir de la diana, volvieron a cambiar las tornas y los amarillos estaban dispuestos a hacer más pupa. Y justamente, eso hizo cuando Dos Santos cedió el balón a Trigueros para que el centrocampista toledano armase un disparo desde fuera del área -de escuadra y cartabón- que significaba el segundo. En un abrir y cerrar de ojos, el Osasuna había recibido dos golpes letales. Entrado en ritmo, los locales eran un equipo con carisma y con ansia. 

Con la desventaja en el marcador, los rojillos eran cada vez más débiles y la presión en la salida de balón no hacía más que agobiar a un conjunto sin rumbo. Con esa pérdida de intensidad, el ímpetu del Villarreal volvió a hacer añicos a los pamplonicas tras un saque de banda ejecutado rápido por Trigueros sobre Jonathan Pereira para que éste le asistiera en bandeja una pelota que acabó dentro de la meta contraria tras una excelente ejecución de Perbet en el mano a mano. Entonces, el rival, sólo tuvo ocasión para recortar distancias cuando la cita llegaba a su final. Fue Oriol Riera, el que anotó un tanto de tacón tras un centro medido de Emiliano Armenteros (3-1). Era el ochenta y siete, pero Osasuna quiso meterse en el partido demasiado tarde para buscar la gesta.

Relacionados