thumbnail Hola,
En vivo

Campeonato de Europa

  • 15 de junio de 2012
  • • 21:00
  • • NSK Olimpijs'kyj, Kyiv (Kiev)
  • Árbitro: D. Skomina
  • • Espectadores: 64640
2
F
3

Suecia 2-3 Inglaterra: golazo de Welbeck define un partido loquísimo

En un partido de idas y vueltas y con más fortuna que buen fútbol, los de Roy Hodgson se pusieron en la antesala de los cuartos de final gracias a un gol de antología

Hay veces que la suerte decide los partidos. Quizá los protagonistas no lo quieran aceptar, e insistan en que estaba todo planeado, pero la diosa fortuna suele ser la que dispone, y los jugadores sus peones en el juego. El Inglaterra-Suecia fue un partido loquísimo, con errores monumentales de los dos lados y caprichos del destino por doquier. Al final ganaron los de Roy Hodgson, porque los dados les dieron la cara una vez más que a los de Érik Hamren, nada más.

Nada en los primeros minutos presagiaba lo que iba a ocurrir más tarde. Por veinte minutos, ambos equipos se dedicaron a repartir pelotazos de un lado a otro de la cancha. Lo mejor estaba en la tribuna, donde 20,000 suecos y unos 7,000 ingleses luchaban por ver quién cantaba más fuerte el coro de “Seven Nations Army”, una canción que se escucha mucho más ahora en los estadios de fútbol que en la radio.

El aburrimiento se rompió al minuto 23 cuando Andy Carroll se levantó en medio del área y remató un extraordinario centro de Steven Gerrard. El ariete del Liverpool había sido la apuesta de Hodgson para el partido y pagó con creces la confianza del técnico, no sólo por el tanto, sino por su aporte defensivo en la pelota detenida y su destacada labor como delantero de referencia, acompañando al más móvil Danny Welbeck.

El resto del primer tiempo tuvo un solo color, el azul de los ingleses, que sin embargo, no lograron hacer el segundo frente a un equipo sueco que no lograba hilar dos pases correctos. El único que intentaba romper lo predecible entre los amarillos era Zlatan Ibrahimovic, pero su individualismo lo traicionaba. Todo parecía indicar entonces un triunfo fácil para los británicos, que ya esperaban definir el pase a cuartos contra Ucrania.

Pero la diosa fortuna no se lo dejaría tan fácil. Apenas a los cuatro minutos de la segunda mitad, tras un extraño control karateca de Zlatan en el área inglesa, una serie de rebotes terminó en las redes de Joe Hart, impulsada en el último momento por Glen Johnson. Empate casi de blooper y todo para rescribir, sobre todo porque los ingleses se derrumbaron por completo con el tanto. Suecia de pronto se vio amo y señor del partido y rápidamente marcó el segundo en un remate de Olof Mellberg, ante la terrible marca de la defensa británica.

Ahora era Suecia quien tenía el control del partido y no se veía por dónde los de azul pudieran recuperarse. Hodgson, desesperado, mandó a Theo Walcott a la cancha, con la esperanza de que su velocidad por la banda pudiera proveer algo distinto a un equipo que se había vuelto muy predecible. Y, en efecto, el jugador del Arsenal fue quien cambió el encuentro, pero de una manera más que inesperada. Tras otro ataque desordenado de sus compañeros, la pelota le quedó botando fuera del área. Su disparo, potente, parecía no llevar la suficiente colocación para ser peligroso, pero de algún modo, Andreas Issakson midió mal la pelota y terminó en las mallas.

El 2-2 era quizá justo, pero cuando juega la suerte, los partidos no se ganan por merecimiento. Un desborde de Walcott por la banda terminó en un centro, que Welbeck empujó con el talón a la portería. Imposible saber si el delantero del Manchester United quiso hacerlo así o trató de controlar y el azar llevó el balón a la tierra prometida. Lo cierto es que, con suerte o no, Inglaterra ahora está en una posición privilegiada para clasificar a la segunda ronda. Y sus aficionados no se van a preguntar si realmente lo merecieron o no.

Relacionados