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Primera División

  • 1 de mayo de 2012
  • • 20:00
  • • Estadio Municipal El Molinón, Gijón
  • Árbitro: Carlos Del Cerro Grande
  • • Espectadores: 21000
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F
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Sporting 2-3 Villarreal: Tragedia rojiblanca, balón de oxígeno para el Submarino

Sporting 2-3 Villarreal: Tragedia rojiblanca, balón de oxígeno para el Submarino

Getty Images

Los hombres de Javier Clemente cayeron ante su rival y están a un solo empate del Rayo Vallecano de ser equipo de Segunda División

El Molinón se vistió de gala para una tarde crucial, una tarde en la que, más que nunca, ellos iban a ser el jugador número doce. La consigna era clara, hay que remar para ganar. Y así lo hicieron, con un aspecto inmejorable y un colorido digno de un estadio con salero, con historia y con mucha pasión. El partido comenzó y la grada llevó en volandas a un Sporting extasiado por el ambiente y con la garra que merecía un partido como tal.

Pero enfrente no tenían cualquier equipo. Tenían al Villarreal de Lotina. Una plantilla de Champions con un entrenador experimentado en mil batallas por el descenso. Y Lotina ha sabido cambiar el chip a sus hombres, ha sabido bajar a un Villarreal que se codeaba con los Manchester, Múnich o Nápoles para jugarse la temporada en los partidos más hostiles.

Y el partido comenzó tenso, con mucho ritmo, con el Sporting achuchando y con un Villarreal paciente, aguantando las embestidas, con la tranquilidad de un equipo experimentado. Dos canteranos, uno por cada equipo, tenían la misión de parar a dos de las grandes amenazas de uno y otro equipo. Jaume Costa, por parte del Villarreal, y Menendez, por parte del Sporting, tenían la difícil misión de parar a De las Cuevas y a una bala amarilla llamada Hernán Pérez. Y ambos lo hicieron con mucho trabajo, con mucha casta, pero uno de ellos, Menéndez, no pudo con el inspiradísimo extremo paraguayo.

A partir del minuto 13 el Villarreal cogió los galones del encuentro y poco a poco fue haciéndose con el balón y las ocasiones del encuentro. Hernán Pérez y Borja Valero centraron la pelota en dos ocasiones que encontraron el remate de Marcos Ruben y de un activo Bruno. De las botas de este último nació el primer gol del encuentro. Jugada de tiralíneas del submarino que acaba con un pase magistral de Borja que deja solo a Bruno que encara a Juan Pablo y tras fallar el mano a mano, agarra la pelota y sirve un pase medido desde la izquierda para que el lateral Mario Gaspar remate con la zurda haciendo el primero de los valencianos.

El Villarreal tomaba aire y el Sporting jugaba por impulsos con la garra y el trabajo siempre inconmensurable de Sangoy, que peleaba uno y otro balón. El Sporting merodeaba la porteria de Diego López sin mucho peligro hasta que en el minuto 38, Lora recoge en el balcón del área un balón rechazado desde la derecha y enchufa un zurdazo que llevaba el corazón de todos los asturianos, un zurdazo imposible para Diego López. El Sporting empataba y el Molinón se venía abajo. La permanencia era posible. Sin embargo, cuando peor se le ponían las cosas al submarino con una grada volcada y un equipo lanzado, Damian comete un error de alevines y no despeja un balón en la frontal del área cuando se encontraba completamente solo, balón que atrapa Marcos Ruben que se interna en el área y provoca el penalti de un inocente Gregory. Penalti que transforma Marcos Senna de forma magistral y que derrumba, aunque no paró ni un solo instante de animar, a la grada de Gijón.

Con el 1-2 se llegaba al descanso y por delante 45 minutos apasionantes en la que amarillos y rojiblancos buscaban la salvación, la permanencia un año más en la mejor liga del mundo. Y la segunda parte comenzó con el Sporting algo más apagado que al inicio del encuentro, y un Villarreal dominado por Senna y Valero que demostraron la calidad y la experiencia que atesoran sus piernas. Corría el minuto 54 y el Villarreal avisaba de lo que podía pasar. Balón espectacular de más de 30 metros de Marcos Senna que llega a los pies de Borja Valero, que hace una croqueta en la línea de fondo digna del mejor Iniesta y el pase de la muerte lo remata mordido Hernán que obliga a estirarse a Juan Pablo para que el balón toque en el palo y salga repelida de la portería. Sin embargo el Villarreal siguió atacando y fruto de ello fue el tercer gol que Hernán Pérez se sacó de la chistera tan solo un minuto después. Finta hacia el exterior en la esquina derecha del área zafándose de dos rivales y zapatazo con la izquierda que da en el palo y se cuela en la portería defendida por Juan Pablo.

El 1-3 dejó cariacontecida a la grada y totalmente bloqueados a los rojiblancos. El Villarreal dominaba el tempo del partido y la pareja de centrales acompañada por Marchena solventaba sin mayores problemas las llegadas sportinguistas. Clemente trató de darle la vuelta a la situación con la entrada de Mendy por De las Cuevas, quizás el hombre con más calidad del Sporting, y del veterano delantero Bilic sustituyendo a un desaparecido Colunga. En el minuto 60 Marcos Senna cayó rendido con ostensibles muestras de dolor y tuvo que ser sustituido para dar entrada a Ángel. A partir de ahí el partido se rompió, el Villarreal perdió la manija del encuentro y todo ello también acrecentado por un Sporting que veía como se le escapaba la permanencia y puso corazón y ganas más que cabeza.

Los últimos 15 minutos de encuentro se volvieron completamente locos, con las líneas totalmente desparecidas y una afición que no paraba de animar y de empujar a los suyos para que se vaciaran dentro del campo. Mendy tuvo en sus botas el 2-3 en el 64 pero no fue hasta el minuto 84, cuando ya parecía todo perdido, cuando Zapata erró en un despeje con la cabeza y dejó a Gálvez completamente solo frente a Diego López, al que batió poniendo a la grada en pie jaleando a los suyos para gestar la épica que llevan realizando desde hace semanas. El juego a partir de ese minuto acabó, dando paso a broncas, tanganas y un recital de objetos cayendo al campo que acabaron con César, portero suplente del Villarreal, expulsado tras encararse con varios aficionados por lanzar botellas al banquillo.

Tras 6 minutos de descuento no apto para cardiacos, el partido culminó, y culminó el sueño de la mareona. Ahora solo queda un milagro y dos victorias obligadas para que el Sporting se quede en la Primera División. Por contra, el Villarreal ha demostrado tener galones y experiencia suficiente para enfrentarse a partidos tan decisivos, y ha solventado una temporada llena de altibajos e irregularidades que bien podían haberle puesto de patitas en Segunda División. Al final, decepción en Asturias, fiesta en Villarreal.

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