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Primera División

  • 15 de septiembre de 2012
  • • 22:00
  • • Estadio Ramón Sánchez Pizjuán, Sevilla
  • Árbitro: Alberto Undiano Mallenco
  • • Espectadores: 35000
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Sevilla 1-0 Real Madrid: Míchel desmonta a un Madrid muy verde

Sevilla 1-0 Real Madrid: Míchel desmonta a un Madrid muy verde

Getty Images

El R.Madrid, desquiciado e impotente ante un Sevilla arrollador. Trochowsky marcó en un córner en el minuto uno. Ronaldo, voluntarioso pero flojo en general. A ocho del Barcelona

El Real Madrid estrenó este sábado en Sevilla su equipación verde, que en noventa minutos adquirió un tono de desesperanza. Y es que el cuadro madridista se mostró impotente y desquiciado ante un Sevilla arrollador en la primera mitad, y que demostró muchísimo oficio en la segunda parte. Todo el que le faltó a los pupilos de José Mourinho, que entraron dormidos, encajaron el gol de Trochowsky nuevamente en un córner al primer minuto, y volvieron a mostrar su lado más vulgar en el Sánchez Pizjuán. Algo a lo que ayudó también José Mourinho acumulando jugadores en ataque infructuosamente como ya hiciera en Getafe. Igual que lo hizo un Cristiano Ronaldo voluntarioso en la primera parte, pero desenchufado en la segunda, flojo en el balance total. Y el nefasto resultado para el madridismo, cuatro puntos de doce posibles en Liga, y nada menos que a ocho del líder, el Barcelona.

Si el Real Madrid llegaba con dudas al Sánchez Pizjuán, por su mala imagen en Liga y por la zozobra generado con el ‘caso Ronaldo’ estas dos semanas, el Sevilla se propuso acrecentarlas desde el primer momento. O más concretamente, logró acrecentarlas. Porque en los primeros dos minutos hizo más que en las dos anteriores visitas de los blancos, hoy de verde, al coliseo hispalense. En el primer minuto, un mal despeje de Casillas a un tiro de Jesús Navas acabó con el guardameta tirado a los pies de Negredo, regalando un córner. Jugada a balón parado que resultaría, una vez más, fatídica para los intereses merengues. Pues Trochowsky aprovechó muy bien el hueco que le abrieron sus compañeros (y que le dejaron los rivales) para fusilar a Iker desde el punto de penalti y poner el 1-0 en el marcador. Tanto mérito del Sevilla como demérito del Real Madrid, especialmente de un Di María nefasto este sábado.

Pero el gol no fue algo casual propio de una pájara de los primeros minutos, sino el reflejo del poderío que impuso el Sevilla. Y es que ambos parecieron intercambiarse los papeles. El Sevilla exhibió una versión arrolladora, basada en una presión asfixiante centrada en la marca individual de Rakitic sobre Xabi Alonso más la fortaleza de Medel y Maduro en la medular, y saliendo con contraataques tan vertiginosos como dañinos. Mientras el Real Madrid se mostraba impotente, sin fluidez en ataque, impreciso, perdido, desbordado, y sobre todo, muy frágil en defensa, con Pepe teniendo que extinguir todos los incendios que provocaba el Sevilla.

Los hispalenses le estaban jugando al Madrid con sus mismas armas, y éstos no sabían por dónde meterle mano al partido, acostumbrados a estar en el bando contrario. Así las cosas, empezaron a aparecer los nervios. Higuaín pudo haber sido expulsado en el minuto cinco por una patada alevosa a Navarro después de que éste entrara con dureza a Arbeloa. Y Di María también pudo haber visto su segunda tarjeta amarilla en un encontronazo con Rakitic donde soltó el brazo con clara intención de atizar al croata sin llegar a darlo. Nadie se lo puso fácil a Undiano Mallenco, que no tuvo tampoco su día.

Entre medias de ambas polémicas, Ronaldo probó en dos ocasiones a Palop, de falta directa y con un tiro tan fuerte como escorado. Higuaín también tuvo su oportunidad en el único pase en profundidad de Ozil, pero mandó su tiro por encima del larguero. Y del lado contrario, Casillas también tuvo que emplearse a tiros de Navas, Cicinho y Trochowsky. Ocasiones que ponían la emoción del gol a un partido ya de por sí tenso, duro, largo. Y que el descanso no mermó en absoluto. Pues nada más volver de los vestuarios, tanto Negredo como Modric pudieron marcar.

Un Modric que tomó el testigo de Ozil al descanso, pues Mourinho movió el banquillo poniendo todo su arsenal sobre el campo para intentar dar la vuelta al electrónico: Modric, también Higuaín por Di María, y en el minuto 65, Callejón por Arbeloa. Unos movimientos que recordaron mucho a los realizados en Getafe, donde la propia acumulación de jugadores arriba auto atascaba al Madrid, y que obtuvieron los mismos frutos. Pues aunque Sergio Ramos e Higuaín tuvieron el gol muy muy cerca con sendas ocasiones dentro del área pequeña, lo cierto es que con el paso de los minutos se fue diluyendo la sensación de peligro y acoso contra la meta de Palop. Es más, era el Sevilla el que parecía más cerca del gol con numerosos contraataques frente a la raquítica defensa merengue de tres.

La imagen de Pepe pidiendo cabeza a todos sus compañeros era sintomática de la pájara colectiva entre los visitantes a excepción de arranques esporádicos con acciones individuales. Y el resultado final no podía ser otro que la victoria sevillista entre mucho juego subterráneo y un mediocampismo banal del pasar de los minutos. Gran recompensa para el buen hacer del Sevilla. Muy poco para lo que se espera de un Real Madrid supuestamente candidato a todo y que no se parece en nada al Real Madrid de los récords. El examen del Manchester City puede ser dramático, visto lo visto.

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