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Amistosos

  • 5 de marzo de 2014
  • • 20:00
  • • Arena Naţională, Bucureşti
  • Árbitro: G. Rocchi
  • • Espectadores: 53000
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Higuaín remata en una de las pocas que generó el conjunto de Sabella

Argentina 0-0 Rumania: Mucha artillería, poca pólvora

Higuaín remata en una de las pocas que generó el conjunto de Sabella

Getty

En un partido deslucido y demasiado amistoso, el conjunto de Sabella tuvo las mejores oportunidades pero no pudo con los europeos. Discreto partido de Messi

Era una de las últimas pruebas. A menos de 100 días para la Copa del Mundo, Argentina visitaba en Bucarest a Rumania, una selección que no estará en Brasil y que, más allá de que llegó a la repesca (perdió ante Grecia) no atraviesa un gran presente futbolístico. A priori, era una una buena excusa para que los muchachos de Alejandro Sabella se vieran las caras después de mucho tiempo y pudieran compartir unos minutos dentro del campo de juego.

El partido arrancó lento, con unos jugadores argentinos que parecían no querer hacer un gasto excepcional ya que se trataba de un partido amistoso. Si bien el dominio de la pelota estuvo casi siempre del lado de los de Sabella, a la selección le costó generar jugadas de peligro y sufrió un poco en dos aspectos en los que nunca se mostró seguro en este ciclo: las contras y las pelotas aéreas.

La primera oportunidad estuvo en los pies de Lionel Messi, quien ejecutó un tiro libre ideal para su perfil pero la pelota se estrelló contra la barrera. A los 9, el que lo tuvo fue Gonzalo Higuaín, pero el Pipita no pudo dominar bien y se quedó sin ángulo para sacar un remate que encontró bien parado a Tatarusanu, el arquero rumano.

La primera clara sin embargo fue para Rumania. Maxim ganó en un centro enviado desde la derecha y cabeceó a quemarropa ante un Sergio Romero que se mostró rápido de reflejos para evitar lo que hubiese sido la apertura en el marcador. Sobre el final, una gran jugada individual de Sergio Agüero no terminó en gol por la gran respuesta de Tatarusanu.

En el arranque del segundo tiempo Argentina tuvo una muy clara por medio de Agüero, quien eludió al recién ingresado Pantilimon, compañero del Kun en Manchester City, pero la jugada no terminó en gol porque un defensor rumano despejó casi sobre la línea el remate del delantero argentino.

A los 11 empezaron los cambios y con ellos, las pruebas de Sabella. Rodrigo Palacio ingresó por Agüero, quien recién vuelve de una lesión, y Lucas Biglia entró en lugar de Fernando Gago, de discreto partido. El mismo Palacio tuvo una clarísima a los 24 pero definió muy mal tras un centro a ras del piso de Marcos Rojo, habilitado por Messi, que jugó más pensando en cuidarse para el Mundial que en el partido en sí.

Más tarde ingresó Ezequiel Lavezzi, que tuvo una clarísima con una pelota que le quedó picando en el área chica pero que salvó de manera espectacular el arquero Pantilimon. Sobre el final el que entró fue Maxi Rodríguez, pero no tuvo tiempo para nada.

Poco para analizar dejó el partido más allá de algún que otro desajuste defensivo lógico por el tiempo que lleva la albiceleste sin juntarse, sumado a que José Basanta fue confirmado sobre la hora como segundo central por la lesión de Ezequiel Garay, quien decidió de común acuerdo con el cuerpo técnico no arriesgar su tobillo. Pasó una prueba más. Quedan otras dos ya en junio en suelo argentino ante Trinidad y Tobago y Eslovenia.

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