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Amistosos

  • 12 de octubre de 2013
  • • 13:00
  • • Seoul World Cup Stadium, Seoul
  • Árbitro: R. Irmatov
  • • Espectadores: 65038
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Neymar volvió a marcar

Corea del Sur 0-2 Brasil: Neymar brilla en otro ensayo de la Canarinha

Neymar volvió a marcar

Getty

Los de Scolari vencen y siguen puliendo detalles. Tercera victoria consecutiva. Como ante Portugal, volvió a marcar el barcelonista, que fue el mejor. Corea, carente de calidad

Quien más, quien menos, en su pubertad ensayó besos y explotó granos ante el espejo con vistas a una cita. Son esos pasos importantes, ese mimo de los detalles, lo que puede marcar la diferencia en las distancias cortas. Pese a que con quince años cualquier besuqueo alcanza la categoría de éxito y cualquier impureza facial indiscreta, la de desastre mundial, siempre había excepciones: no todos los encuentros merecían tanta dedicación y preocupación. Dichas excepciones carecen de sentido cuando toda preparación es poca para el momento definitivo, ése que llevas esperando tantos años, toda una vida.

Con tal planteamiento se presentó Brasil en el Seoul World Cup Stadium de Seúl, donde enfrentó y venció a una decente Coreal del Sur, ya clasificada para el Mundial de 2014. Es decir: eliminar granos, reforzar el peinado y ensayar el beso definitivo. Concretar detalles, mejorar la circulación de balón y ajustar el remate final. Y es que en eso se basa la actividad de Brasil, a la que, obviando la Confecup, su condición de anfitrión le ha alejado de partidos oficiales y competitivos. Así, entrena para su gran cita, para ganar en Maracaná ‘su’ Mundial. La ‘Canarinha’ se mira en el espejo y, pese al refuerzo moral de sus últimas actuaciones, advierte dudas. La circulación de balón no termina de estar a la altura del nivel de sus jugadores; los laterales, Marcelo y Alves, no siempre se proyectan en ataque con la facilidad con la que lo hacen en sus respectivos equipos; el medio del campo es intermitente en la construcción y pasivo en la destrucción. Para pulir esto, no obstante, están estos partidos.

Como contrapunto, siempre queda la seguridad que ofrece la acumulación de ‘jugones’ y, ante todo, la presencia de uno de los cinco mejores jugadores del mundo, Neymar. El atacante del FC Barcelona monopolizó el ataque brasileño en la primera parte. Pese a su tierna edad, es el líder indiscutible de este combinado. Buena prueba de ello fueron las diez faltas que sufrió en tan sólo cuarenta y cinco minutos y la amarilla derivada de una de ellas. Tras la novena, en el 44’, cogió el balón, lo colocó con mimo, esperó al pitido del árbitro y lo coló en la portería tras superar la barrera y besar el poste ante la impotente mirada de un portero que tardó más en reaccionar que la abuela en levantarse del sofá. El ex del Santos va camino de redondear un año 2013 extraordinario en lo personal: 54 partidos, 29 goles y 24 asistencias entre clubes y Selección.

Así murió la primera parte, en la que los surcoreanos apenas incomodaron a Jefferson, portero del Botafogo que sustituía al lesionado Julio César, y en la que Brasil fue inconstante. Sólo Hulk, sustituido por Ramires en el descanso, tuvo una oportunidad franca de gol, pero el portero coreano salió victorioso en el encuentro de ambos en las inmediaciones del área pequeña. Hubo penalti a Marcelo en el 35’, mas el árbitro no lo entendió así.

Tras el tiempo de asueto, los hombres de Scolari mataron el partido. En el minuto 49, Paulinho, cuyo gran inicio de temporada en el Tottenham ejemplifica su consagración futbolística, filtró un pase entre la pareja de centrales coreana que su receptor, Oscar, no desperdició: control, dribbling al portero y gol. Obviando la pelea de Neymar (13 faltas recibidas), que terminó desquiciado por la dureza y desquicie de los surcoreanos, que no le paraban ni con mordiscos en los tobillos, tras el 0-2 el partido hizo honor a su condición de amistoso. Pocas ocasiones a destacar y menos fútbol aún.

Corea pretende su europeización, pero no lo logra. Sigue padeciendo el mal endémico del fútbol asiático: mucho trabajo, poca calidad. Brasil, por su parte, continúa su gran racha desde la llegada de Scolari en noviembre de 2012: 10 victorias, 4 empates y sólo dos derrotas en 16 partidos, con 40 goles a favor y 14 en contra. La ausencia de partidos oficiales no supuso un hándicap en la Confecup; veremos en el Mundial 2014. Mientras tanto, sigue ganando y sigue mejorando en encuentros intrascendentes. Sigue, en definitiva,  tratando de potenciar sus atractivos y ensayando el beso perfecto, el de la hora de la verdad, el que quiere dar a la copa en Maracaná en 2014. Conviene que no olviden eso de que la española (la Selección, digo), cuando besa…

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