thumbnail Hola,
En vivo

Primera División

  • 29 de octubre de 2011
  • • 22:00
  • • Estadio Municipal de Anoeta, Donostia-San Sebastián
  • Árbitro: Alberto Undiano Mallenco
  • • Espectadores: 25289
0
F
1

Liga BBVA: Higuaín pone líder al Real Madrid ante la Real Sociedad en un partido con dos caras (0-1)

Pipita adelantó a los blancos en el minuto 8. La primera parte fue toda del Madrid, pero en la segunda la Real consiguió incomodar a los de Mourinho hasta disputarle los 3 puntos

Real Sociedad Real Madrid


Por: Alberto Piñero (@pineroalberto)

“No sería una sorpresa si en uno de estos partidos acabamos perdiendo” decía Mourinho en la previa del choque ante la Real. Y a punto estuvo de dar en el clavo. Y es que el Real Madrid se llevó finalmente la victoria y el consecuente liderato, pero tuvo que lucharlo mucho más de lo que decía el tempranero gol de Higuaín. Los pupilos de Mourinho volvieron a firmar nuevamente una primera parte excelsa, aunque esta vez sin el acierto ni la claridad que en partidos anteriores. Y sin embargo en la segunda mitad, la Real sacó sus uñas hasta el punto de tener más ocasiones que los visitantes, incomodando a los madridistas como hacía tiempo que nadie lo hacía en un partido que tuvo dos caras radicalmente opuestas.

De inicio, el Real Madrid salió al césped de Anoeta certificando una vez más que es otro distinto. Mourinho subraya la presión más asfixiante y la defensa más adelantada como los motivos de esta transformación. Pero lo cierto es que es mucho más. Este Madrid ahora tiene muchas más variantes que antes, es más imprevisible, más profundo. Los contrarios lo saben, y por eso Montanier por ejemplo dispuso una defensa de cinco jugadores, acompañados por una línea de cuatro mediocampistas para resguardarse las espaldas. Pero los jugadores blancos también lo saben, están crecidos, se gustan, y aunque enfrente tengan un muro alto, como el que intentó construir la Real con nueve jugadores, ellos sólo ven un bordillo.



Y de ahí que, como ya sucediera en partidos anteriores, la igualdad a nada apenas durara unos minutos en el marcador. Ocho concretamente fue esta vez, hasta que Higuaín perforó la portería local en un gol que reflejaba a la perfección el momento de gracia que atraviesa este equipo. En un ataque en estático, el cuero llegó a la banda izquierda, donde estaba Coentrao, el luso mantuvo la pelota el tiempo justo para que al Pipita le diera tiempo a llegar desde la corona del área del lado contrario. De nada sirvió que hubiera cinco defensas, el balón atravesó la línea defensiva como cuchillo caliente en mantequilla hasta llegar a los pies de Higuaín, para que éste marcara el primer tanto picando la pelota por encima de Bravo en el mano a mano. Casi de la nada, los pupilos de Mourinho habían logrado un gol que hubiera podido cambiar por completo el guión del partido.

Sin embargo no lo hizo. Pues como ya le sucediera al Villarreal, la Real Sociedad fue incapaz de quitarse de encima a un Real Madrid sediento de goles y muy constante en su presión. Así, el cuadro blanco bien pudo haber robado cien millones de balones sólo en la primera parte, provocando que los blanquiazules apenas pasaran de la línea divisoria en cuarenta y cinco minutos. Trama idéntica a la de las últimas semanas. Eso sí, a diferencia de lo que sucedió en partidos anteriores, el cuadro blanco no vio puerta con tanta facilidad. Sí encontró la posesión, sí un dominio del balón con un fútbol rápido y combinativo, sí también ataques rápidos desde las bandas –más por un excelso Di María que por un atropellado Ronaldo-, pero no los huecos necesarios para ver con claridad a Bravo. La diferencia entre una matrícula de honor y un notable. Esa pequeña diferencia quizás entre lo que aportan Lass y Coentrao en ataque, en comparación con Khedira y Marcelo.

De hecho, antes del descanso, el Real Madrid ‘sólo’ acechó al meta chileno con un cabezazo de Ramos al saque de un córner, y con sendos disparos de Ronaldo y Di María teniendo a varios defensas delante. Fue al borde del descanso cuando Higuaín tuvo la ocasión más clara al encontrar un pase imposible de Di María en profundidad, pero Bravo detuvo maravillosamente el mano a mano.

Y quién sabe si esa acción despertó los instintos de los txurdi urdin, o si fueron los ánimos por verse sólo con un gol por debajo al descanso, pero lo cierto es que lo que no logró el gol de Higuaín, sí lo consiguió el paso por los vestuarios. Y es que tras la reanudación los locales adelantaron sus líneas, provocando más perdidas en los blancos y dibujando así un partido mucho más abierto, con más imprecisiones, y por tanto, más alternativas. No en vano, tanto Vela como Griezmann obligaron a Casillas a emplearse a fondo para despejar sendos fortísimos disparos desde lejos rondando el minuto sesenta de partido.

Que la Real se quitara el corsé fue indudablemente beneficioso para los locales, que durante la segunda parte vivió casi más tiempo en el campo contrario que en el propio, haciendo que los blancos se encontraran realmente incómodos, como hacía tiempo que no se veía. Aunque eso sí, el Real Madrid también dio la cara cuando tuvo que dejar el esmoquin en el armario y ponerse el mono de trabajo en un partido tenso, loco y atropellado. Y es que lejos de tener que intervenir en apenas dos o tres ocasiones, en Anoeta tanto los centrales como los laterales merengues tuvieron que sudar sangre… y lo hicieron. Sobre todo un potente Ramos, ahora jefe de la defensa desde el centro, y que incluso pudo haber marcado en un contraataque a pase de Di María en uno de los muchos y hoy infructuosos contraataques blancos.

Al final, merced a esa eficaz que no ortodoxa defensa, la Real no llegó a tener más ocasiones realmente claras ante Casillas pese a que sí tuviera alternativas en la posesión, con lo que el marcador se mantuvo con ese 0-1 que campeaba desde el minuto ocho dejando al Madrid como líder momentáneo. Un liderato logrado con más sufrimiento del que hubiera parecido ochenta y dos minutos antes.




Artículos relacionados