thumbnail Hola,
En vivo

Primera División

  • 30 de noviembre de 2013
  • • 20:00
  • • Estadio Santiago Bernabéu, Madrid
  • Árbitro: Pedro Jesús Pérez Montero
  • • Espectadores: 68655
4
F
0

Real Madrid 4–0 Valladolid: Gareth Bale se pone la careta de Cristiano Ronaldo

El galés firma un triplete y una asistencia en un partido coralmente imponente del equipo merengue. El baño al cuadro vallisoletano fue superlativo. El Barcelona, a sólo 3 puntos

Misión cumplida en Concha Espina: el Real Madrid se acuesta el sábado a tan sólo tres puntos del Barcelona en la clasificación a la espera de la visita del líder a Bilbao. Aunque bien podría ser menos distancia aún si por el dominio de un partido o el fútbol estiloso dieran algún punto más. Porque desde luego que el equipo blanco lo mereció ante un Valladolid que fue una marioneta en manos de los hombres de Carlo Ancelotti. De principio a fin, el partido sólo tuvo color blanco, el de un equipo que deslumbró con un fútbol rápido, de toque, de ataque, y de muchos goles. Marcó Gareth Bale un triplete, haciendo las veces de Cristiano Ronaldo, y Benzema se sumó a la causa con otro golito más para su ya nutrida cuenta goleadora. El Valladolid quizás no sea la mejor vara de medir, visto lo visto, pero desde luego que el Real Madrid empieza a carburar muy muy bien. El salto en la clasificación sería el reflejo perfecto a esta evolución, con el permiso del Barcelona, obviamente.

Un solo equipo sobre el césped. Comenzaba el partido a las 20:00 de la tarde en el Santiago Bernabéu, pero quién sabe si el autobús del Valladolid no salió a tiempo de Pucela, o si se perdió por el camino, porque lo cierto es que sobre el verde sólo compareció uno de los dos contendientes: el Real Madrid. Con un exquisito tridente de toque por el centro con Xabi-Modric-Isco, y tres cohetes en primera línea de vanguardia como Bale-Benzema-Di María, el equipo blanco barrió por completo a los vallisoletanos. Ya fuera en contraataques, en jugadas en estático trenzadas todas con mucha velocidad, en jugadas a balón parado, en robos de balón… Todos los registros posibles en un mismo partido los dominó el Real Madrid de principio a fin, ante un Valladolid que nunca supo el color de los guantes de Diego López.

Benzema y Bale rompen el partido en tres minutos. Tal era el dominio que, sin tensión alguna por el vencedor final, los goles tenían que terminar cayendo del lado blanco más pronto que tarde. Muy fácil llegaban los merengues a las inmediaciones del área visitante, y si bien Sergio Ramos de cabeza no supo marcar, ni tampoco Di María, que estrelló un balón en el larguero, sí que lo hicieron Gareth Bale y Benzema rondando la media hora. Primero fue el galés quien celebró el gol, en la que quizás había sido la jugada menos estilos del partido hasta el momento: un tiro de Di María que rechaza un Mariño hasta el momento muy firme, y que cae justo en la cabeza de Bale para marcar a puerta vacía. Y apenas tres minutos después, Benzema puso más tierra de por medio en el marcador al cabecear a placer desde el balcón del área pequeña un centro medido de Bale desde la banda. No está Cristiano Ronaldo, pero esta dupla atacante franco-galesa sigue sumando méritos partido tras partido.

Bale firma su primer hat-trick. Se marcharon los equipos a los vestuarios, y aunque el Valladolid pareció volver con un carácter algo más descarado, poco le duró la reacción. El Real Madrid, que no levantó el pie del acelerador en ningún momento, no le dio ninguna opción. Al contrario. El dominio del balón seguía en poder del tridente de la medular, y los jugadores de ataque cada vez se crecían más, viendo la tremenda superioridad merengue. De hecho, Benzema tuvo dos oportunidades muy parecidas en el área pequeña, ambas provocadas por Carvajal: una terminó en gol anulado por fuera de juego, y otra con el balón lamiendo el poste por fuera. Tuvo que llegar Gareth Bale para poner la puntilla en el marcador. De nuevo, aprovechando un rechace, esta vez a un centro de Marcelo que la defensa dejó muerto en el área, y que el galés no perdonó. 3-0 en el electrónico, y un lazo más a una victoria que llevaba desde el primer minuto en el bolsillo de los locales. El marcador se estaba quedando incluso corto para el dominio tan escandaloso del Real Madrid. Pero Gareth Bale, que lo veía, quiso decir su última palabra: un gol en las postrimerías rematando un contraataque espectacular, con un último pase de Marcelo para que el galés se llevara su primer balón firmado a casa desde que llegó a Concha Espina. No estaba Ronaldo sobre el campo, pero bale hizo las veces del '7'. Más que dignamente.




Artículos relacionados