thumbnail Hola,
En vivo

Primera División

  • 15 de octubre de 2011
  • • 18:00
  • • Estadio Santiago Bernabéu, Madrid
  • Árbitro: Carlos Delgado Ferreiro
  • • Espectadores: 72000
4
F
1

Liga BBVA: Higuaín capitaliza un nuevo festival merengue (4-1)

Liga BBVA: Higuaín capitaliza un nuevo festival merengue (4-1)

Getty

El Pipa Higuaín hizo un hat-trick y Kaká anotó otro golazo, pero fue Cristiano Ronaldo quien tiró del equipo en los mejores y peores momentos.

Real Madrid Betis

Por Alberto Piñero (@pineroalberto) (Corresponsal Real Madrid).-

El Real Madrid se da un festín ante el Betis en un partido donde los visitantes plantaron cara durante toda la primera parte. El rápido gol de Higuaín tras la reanudación, y sobre todo, el segundo tanto obra de Kaká, rompieron el choque a favor de los blancos en una nueva exhibición del Pipita. El argentino volvió a destacar dentro de la sintonía global con tres goles más para su cuenta en lo que fue su tercer hat-trick en los últimos cuatro partidos. Una marca que da buena cuenta de la salud del ‘20’ blanco, pero también de un Real Madrid que después de los tropiezos en septiembre parece caminar ya a velocidad de crucero hacia el frente.

Empezó el partido como últimamente mal acostumbra el Real Madrid, con el equipo contrario mirándole a los ojos directamente. Decía Mourinho en la previa que el Betis es uno de los equipos que mejor juega en España, y lo cierto es que no le faltó razón a tenor de lo visto en la primera mitad. Bien plantado en defensa, con firmeza y sin respeto en ataque, los pupilos de Pepe Mel se puede decir que hasta dominaron en el primer cuarto de hora ante un Madrid que aún andaba afinando el teclado en busca de los acordes deseados. Fue con la lesión del voluntarioso Vadillo cuando las tornas cambiaron.

El cuadro verdiblanco entró en shock cuando uno de sus mejores baluartes se marchó en camilla, y los de blanco aprovecharon el despiste para hacerse con el balón casi en propiedad. De ahí hasta el descanso el Real Madrid percutió de todas las maneras habidas y por haber: con posesiones largas, con contraataques lanzados de los que tanto le gustan (Ronaldo estuvo a punto de cabecear a gol así al minuto veinte), por la derecha, por la izquierda, mediante Kaká, Higuaín, Ozil, Ronaldo, Arbeloa o un Marcelo que hizo del carril izquierdo su particular pista de aceleración.

El caudal de fútbol fue abundante, sin embargo esta vez en los blancos quizá se echó en falta algo más de vértigo en los metros finales ante un Betis que ni mucho menos se diluyó en su planteamiento defensivo, sin hincar la rodilla atrás y sin renunciar tampoco a sus posesiones siquiera. Aptitud y actitud la de los béticos que provocó que no se moviera el electrónico antes del descanso.

Sin embargo, todos los cimientos de lo construido en la primera mitad se vinieron abajo cual castillo de naipes nada más regresar de los vestuarios, en un fallo de concentración de lo más infantil. Atacando en estático, Marcelo asistió en profundidad a Ronaldo por alto, que se coló hasta la cocina sin que ni Chica ni Amaya anduvieran al corte. El luso, en el mano a mano con Casto, decidió mostrar de nuevo su cara más solidaria y le regaló el tanto en bandeja a un Higuaín que entraba al remate completamente solo en el segundo palo. Y es que un minuto de despiste es suficiente cuando está el Madrid enfrente.

El tanto descolocó nuevamente al Betis, que sufrió en sus propias carnes lo que alguien una vez llamó el miedo escénico del Bernabéu. El Real Madrid se abalanzó sobre su víctima con

todo su peso al ritmo de los rugidos del coliseo blanco, y los de verde y blanco de pronto olvidaron a lo que jugaban. Al minuto 55, Casto detuvo sendos disparos a bocajarro de Higuaín y Kaká en una jugada que venía de tres ataques blancos consecutivos. Pero apenas tres minutos más tarde, la sangre terminó por llegar a la arena para regocijo del respetable.

Y fue nuevamente en una jugada de tiralíneas de esas que últimamente traza tan finamente el cuadro blanco. Robo en campo contrario, Xabi se deshace de un rival y lanza la diagonal sobre Ronaldo, que tras una galopada por la banda izquierda centra atrás para que Kaká dentro del área, y aprovechando que no había nadie en medio metro a la redonda, cruce el cuero al palo donde no llegaba Casto. No se puede hacer más fácil algo tan sumamente difícil. El Real Madrid volvía a encontrarse con la belleza de lo simple en un affaire tan prometedor como embaucador.

El tanto parecía cerrar el partido definitivamente, pero si la primera parte hubo más fútbol que goles, la segunda iba a ser al contrario. Y todos contribuyendo a que el encuentro terminara siendo un festival blanco, y más concretamente, un nuevo festival de Higuaín. Así, mediada la segunda parte, Molina aprovechó una serie de rechaces dentro del área para reducir distancias, demostrando que los goles feos cuentan igual que los bonitos. Pero la respuesta a la euforia visitante no tardó en llegar, y de forma contundente además. Pues Higuaín contestaría con dos goles más en los cuatro minutos siguientes hasta poner el abultado 4-1 en el marcador.

Y ambos goles llegaron de forma muy similar, con Di María en el papel de asistente, y el Pipita en el de cazador. En la primera Higuaín sorteó a Casto por su derecha para marcar a puerta vacía casi sin ángulo, mientras que en la segunda, superó al guardameta con una vaselina. Soluciones igualmente válidas, igual de bonitas, y también igual de efectivas para redondear una tarde de ensueño para el ‘20’ merengue (9 goles en los últimos 4 partidos), y superar así la peliaguda visita de un Betis que ni con cuatro balones en el saco perdió la cara al encuentro.




PARTIDOS Y CLASIFICACIÓN DE LA LIGA BBVA

Relacionados