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Primera División

  • 3 de mayo de 2014
  • • 20:00
  • • Estadio El Sadar, Pamplona (Iruñea)
  • Árbitro: Jesús Gil
  • • Espectadores: 18299
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Osasuna 0-2 Celta: Nolito y Orellana meten el miedo en el cuerpo en El Sadar

Osasuna 0-2 Celta: Nolito y Orellana meten el miedo en el cuerpo en El Sadar

EPA

Los vigueses hunden a un conjunto navarro que se complica la vida y que no pudo levantarse de los goles fabricados por el andaluz y el chileno

Es la idiosincrasia de Osasuna. Es una experiencia que se repite una temporada sí y otra también. Los navarros se acogen a su estadio, a El Sadar, para hacerse fuerte y salvar la categoría. Especialidad de la que es experto y de la que no se cansa en jugar con fuego. Hasta que se queme. Es por eso que para los optimistas, el pensamiento es que siempre quedará el partido de la última jornada contra el Betis. Los pesimistas pensarán no solo que el resultado ante el Celta es un varapalo (0-2) sino que también que se acumula una racha de seis partidos sin ganar (cuatro derrotas) en su propio estadio. Una dinámica que, por cierto, no sucedía desde la temporada 2006/07.

En el día de hoy, la diferencia la marcaron Nolito con sus goles y Orellana con sus asistencias. Los dos extremos vigueses se encuentran y se asocian como si jugasen juntos en el campo. En el dibujo del esquema táctico les separan 40 metros, en la realidad tan solo un pase. En el minuto 19, el chileno fotografió un pase entre líneas magnífico por el centro sobre el desmarque del andaluz que, en posición correcta, batió de cuchara a Andrés. Apenas un cuarto de hora después, el sudamericano, esta vez por la derecha, conectaba un centro al segundo palo donde el de Sanlúcar de Barrameda, tranquilo, con parsimonia, de primeras y sin dejarla botar, cruzaba con el interior encarrilando la contienda.

14 tantos contemplan al ex de Écija, Barcelona, Benfica y Granada en esta temporada en Primera División. Once de ellos marcados en esta segunda vuelta de campeonato. Los nueve últimos, de hecho, han sido en los últimos siete partidos que los vigueses han podido marcar en liga. Los últimos seis en forma de tres dobletes seguidos. Cuatro de los últimos cinco a pase de Orellana. Y si no que se lo digan a Sevilla, Real Sociedad, Almería, Valladolid y ahora a Osasuna. Un dúo que está haciendo estragos, que solían sustituirse el uno por el otro y que desde que Luis Enrique apostó por él desde el 8 de marzo en aquel partido en Balaídos frente al Atlético de Madrid no han parado de participar en los tantos olívicos. Han sido protagonistas en 13 de los últimos 14 goles olívicos.

El Sadar intentó crear un infierno, pero su equipo salió con excesivo respeto. Reaccionó tras el primer tanto encajado, sobre todo en una doble ocasión que salvó milagrosamente Sergio Álvarez, primero a remate de cabeza de Oriol Riera y después sobre la línea cuando Miguel De las Cuevas solo tenía que empujar. Un cancerbero gallego que fue una de las principales novedades de las rotaciones, sobre todo en parcela defensiva, que Luis Enrique metió en Pamplona con la permanencia en el bolsillo. El meta de Vilagarcía de Arousa falló en un corner al principio del partido en un gol olímpico de Roberto Torres que Jonny al segundo palo evitó. Antes del descanso, y ya con 0-2, Alejandro Arribas falló de cabeza una gran asistencia a balón parado, la principal arma osasunista, una asistencia de Patxi Puñal.

El eterno capitán, que no aparecía en casa desde el pasado 9 de febrero en la victoria por 2-0 ante el Getafe, fue titular indiscutible para salvar a su equipo como ya ocurriera la temporada pasada frente al Sevilla. En esta ocasión, su presencia no fue suficiente para paliar el triunfo celtista que se confirmó en la segunda mitad. En este periodo, el protagonista fue Sergio Álvarez para que el resultado no se moviera y los gallegos ganaran en confianza. El joven cancerbero detuvo los lanzamientos lejanos de los correosos Acuña y Cejudo, que saltaron al césped buscando más movilidad, y sobre todo, tiró de reflejos en dos remates cercanos de Oriol Riera que no tuvo su tarde.

Por lo demás, el encuentro seguía en su misma tesitura; con el Osasuna botando corners (12), no ha habido partido en Pamplona con más saques de esquina para los rojillos esta temporada, y con un Celta que terminó dominando y que no sentenció antes, porque Krohn-Delhi o Nolito apuntaron mal a la escuadra, o porque Santi Mina no aprovechó un revuelo dentro del área. Todo ello en un El Sadar irreconocible (hasta en el número de tarjetas, 1) que acabó silbando a su equipo y muy preocupado por su equipo, Osasuna, que si mañana ganara el Almería al Betis caería a puestos de descenso, al abismo.

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