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Premier League

  • 6 de diciembre de 2014
  • • 13:45
  • • St. James' Park, Newcastle-upon-Tyne
  • Árbitro: M. Atkinson
  • • Espectadores: 52019
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Newcastle 2-1 Chelsea: Papiss Cissé amarga a José Mourinho

Newcastle 2-1 Chelsea: Papiss Cissé amarga a José Mourinho

Getty Images

El delantero senegalés entró al campo en la segunda mitad y marcó dos goles que acabaron siendo decisivos

Por Jorge Martín (@quillobarrios).-

Once victorias, tres empates y ninguna derrota. Así se presentó el Chelsea en St. James' Park en el partido que ha abierto la 15ª jornada de la Premier League. Diez minutos le bastaron al equipo de Mourinho para mostrar sus señas de identidad. Primero fue Willian el que finalizó, con un remate fuera, una virtuosa acción entre él, Diego Costa y Hazard. Instantes después, el '10' del cuadro 'blue' dibujó un contragolpe genial que se marchó a la grada tras una mala definición del propio crack belga.

Dos acciones puntuales para imponer su ley. El Chelsea es de puñetazos encima de la mesa. Su carta de presentación se basa en irrumpir haciendo ruido. Un animal desatado que no muestra su parte racional. El Newcastle se conformaba con no anunciar grietas en su sistema defensivo. Hasta Ayoze y Ameobi tuvieron que sustituir su instinto asesino por el mono del trabajo.

Por momentos, el campo del Chelsea parecía virgen, sin que el balón posase su color amarillo sobre el impoluto césped. Sin embargo, las oportunidades morían entre suspiros. El equipo londinense no plasmaba su superioridad en el marcador y Colback dio un susto en una contra local que desbarató Courtois.

St. James' Park abandonó el tedio y se agitó como el niño que entra bostezando en el salón el día de Navidad y se revoluciona cuando ve los regalos. La afición del Newcastle intuyó algo de luz y decidió empujar. El Chelsea retrocedía metros, pero Oscar decidió devolver el silencio al estadio de las Urracas con una chilena que a punto estuvo de besar el palo. Al descanso, un engañoso 0-0.

En la reanudación, el nombre propio fue el del joven guardameta Alnwick, que sustituyó a Rob Elliot, lesionado en una de las últimas acciones de la primera mitad. A sus 21 años, Alnwick asumía la responsabilidad de medirse a uno de los mejores ataques del planeta.

El Newcastle seguía creciendo y Pardew aprovechó para meter a Papiss Cissé en lugar de un desacertado Cabella. Cinco minutos después, el ariete senegalés puso el 1-0 con un certero remate dentro del área. El Chelsea, que empezó el partido dominando e imponiendo su ley, se veía por detrás en el marcador y con dudas. Un escenario extraño. Incómodo.

José Mourinho reaccionó rápido. Quitó a un Oscar que venía de más a menos y dio entrada a Schurrle, un revulsivo otrora sorebsaliente. Los 'blues' arrinconaron a las Urracas, con un fútbol algo primitivo basado en centros laterales y acciones directas. Drogba y Filipe Luis entraron por Willian y Azpilicueta, respectivamente.

El esférico volaba por el área local, pero Alnwick aparentó veteranía y controló las acciones con sobriedad. Coloccini, imperial, no perdió nunca el sitio, demostrando ser el jefe de la defensa. En medio del acoso, el Newcastle recordó salir de su área y encontró a Cissé, que mató una transición cuando parecía estar paseando por el campo. El 2-0 atrajo el delirio.

Al Chelsea le abandonó la imaginación justo cuando las fuerzas flaqueaban. El resultado pesaba como una losa y ni siquiera el gol de Drogba, a falta de poco para el final, sirvió para dar alas. Simplemente abrió la puerta a la agonía, para dejarla entrar en St. James' Park y ponerle un toque épico a la victoria del Newcastle.

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