thumbnail Hola,
En vivo

Premier League

  • 13 de mayo de 2012
  • • 16:00
  • • Etihad Stadium, Manchester
  • Árbitro: M. Dean
  • • Espectadores: 47435
3
F
2

Manchester City 3-2 QPR: Agüero alza a los cielos a los Citizens en un partido épico

Increíble. Espectacular. Épico. Dzeko primero y Agüero después remontaron en el descuento un 1-2 ante el QPR para ganar la Premier de forma heroica e histórica

Nadie de los más de 50 mil asistentes al Etihad Stadium de Manchester podrían preveer lo que se les iba a venir encima. De locos. Ambiente de gala para presenciar lo que se suponía que sin problemas iba a ser el primer título de Premier League para los Sky Blues. Enfrente, un Queens Park Rangers que se jugaba la categoría y que no iba de comparsa al feudo citizen.

El encuentro comenzó como se preveía con total dominio del equipo de Manchester que se lanzó con tesón a por la victoria, ya que tenía que ganar o ganar puesto que se presuponía la victoria de sus vecinos del United en el campo del Sunderland. Muy pronto los Red Devils empezaron ganando su encuentro, lo que espoleó a los de Mancini a por la victoria. En uno de los ataques en tromba del conjunto blue, no iban a ser ni Agüero ni Tévez, sino otro argentino el que iluminaría el camino a seguir. Pablo Zabaleta engatilló un balón en el pico del área que repelió desastrosamente Kenny para el interior de su portería, lo que significó el 1-0. El City era campeón y el QPR, equipo de segunda. Dominio aplastante del cuadro celeste que cerca estuvo de marcar más goles por medio de Silva y Agüero.

El QPR estaba esperando su momento y jugó a verlas venir. La posición cercana al descenso hacía honor al partido que estaban realizando los de Mark Hughes. Sin embargo, nada más comenzar la segunda parte, un error de concentración de Lescott le permitió a Cissé batir a un Hart que no daba crédito a lo que acababa de ocurrir. El QPR ponía el empate y le quitaba momentáneamente la Premier a los citizens. El partido se calentó a raíz de ésto, puesto que mientras tanto, Bolton y Manchester United ganaban sus partidos. Diez minutos tan sólo después del gol visitante, una tangana y una tarjeta roja a Joey Barton allanarían previsiblemente el camino para los locales.

Increíblemente no fue así, y aunque el dominio, la posesión y las ocasiones (hasta 17 centros) eran para los Sky Blues, la locura sería para los de Londres. Con el City volcado en busca del gol, el QPR salió rapidísimo a la contra y Mackie, totalmente solo en el corazón del área, se lanzó en plancha para batir de nuevo a Hart y establecer el 1-2. No daban crédito ni los jugadores, ni el técnico ni tampoco los aficionados que veían como su equipo no podía contra diez hombres y estaba dejando escapar la Premier rumbo a Old Trafford.

Sin embargo, el destino le tenía deparada una pequeña sorpresa al cuadro de Roberto Mancini. Tras veinte minutos de incansables ataques, tras dar entrada tanto a Dzeko como a Balotelli, tras atacar con nueve jugadores en el borde del área londinense, iba a llegar lo inesperado. Corría el minuto 92 del descuento, con cinco minutos de añadido, y el City seguía a la desesperada. Tan sólo algo épico podría cambiar el rojo Devil por el azul Sky de la copa de la Premier League. En uno de los incontables córners que tuvieron los locales, apareció la figura de Dzeko para empujarla a la red ante un Kenny que desesperó con sus paradones. Había Liga, 2-2.

Tán sólo restaban dos minutos para concluir el partido, y mientras Rooney, Ferguson y compañía se frotaban las manos, el Dios del fútbol quiso encarnarse en el Kun Agüero para que éste hiciera historia con los citizens. Recibió de Balotelli, amagó y fusiló al palo corto para hacer estallar el Etihad con el 3-2 y hacer llorar, pero esta vez de alegría a todos los aficionados blues.

Minutos de infarto en los corazones de toda Inglaterra que no daba crédito a lo que acababa de suceder. Sencillamente espectacular. Cuando la tragedía acechaba al Etihad Stadium, el City se coronó por primera vez en su historia como campeón de la Premier League. Hubo invasión de campo de todos los aficionados que no se lo podían creer. Título épico e histórico para los citizens.

Relacionados