thumbnail Hola,
En vivo

Primera División

  • 1 de marzo de 2014
  • • 18:00
  • • Estadio Ciudad de Valencia, Valencia
  • Árbitro: Pedro Jesús Pérez Montero
  • • Espectadores: 11323
2
F
0

Levante 2-0 Osasuna: Los de Joaquín Caparrós sacan tres puntos en su partido deseado

Un tempranero gol de Diop y otro de Rubén al filo del descanso dieron la victoria a los granotas en un partido en el que Osasuna nunca fue candidato a la victoria

El partido entre Levante y Osasuna hacía presagiar un partido con pocos goles o incluso un empate a cero. No en vano, un equipo que acumulaba tres partidos sin encajar goles –el rojillo-se veía las caras con otro que solo había visto su portería perforada una vez en los últimas cuatro jornadas –el granota-. Sin embargo, el choque se encargó de dar la vuelta a los pronósticos desde sus primeros compases. El primero en llegar al área rival fue el Levante, ya en el primer minuto. Damiá armaba una jugada en banda izquierda antes de sacar un buen centro que, en la parte derecha del área, Oier remató muy desviado.

Ante este error, no se lo pensó dos veces el Levante y, la primera vez que jugó el balón, consiguió batir a Andrés Fernández. Desde la banda derecha, Rubén García conducía el cuero protegiéndolo de la defensa osasunista y retrasó el canterano en el momento justo para que Ivanschitz, en la frontal, dejase el balón un metro por detrás con un toque sutil. Lo justo para desorientar a la defensa visitante, dejando el esférico a un Pape Diop que, desde atrás, sacaba un tremendo disparo, raso y muy cruzado, para batir a un Andrés Fernández que no podía hacer nada. Se le ponía muy de cara el choque a los locales. Los equipos de Joaquín Caparrós son expertos en el tipo de partido que se presentaba y los granotas sabían cuál era la partitura a interpretar. A partir de ese momento, el dominio del esférico pasó a Osasuna, mientras que el Levante esperaba ordenado a las pérdidas de balón visitantes. Una vez que el centro del campo o la defensa azulgranas recuperaban el cuero, no hacían falta más de dos o tres pases para llevarlo a zonas desde donde crear peligro.

Pasaban los minutos y, mientras que los navarros, como con un regalo que nadie ha pedido, no sabían qué hacer con la posesión, los valencianos se mostraban cómodos, en su salsa, dando la sensación de que su segundo gol estaba más cerca que la igualada. Sin embargo, la primera mitad avanzaba y los remates entre los tres palos no llegaban en ninguna de las dos áreas. Solo destacó una falta desde la frontal, botada por Diop a la escuadra izquierda, que era atrapada a la perfección por un Andrés Fernández que se dejó de florituras y atrapó el cuero al más puro estilo del “Txopo” Iribar, sin ni siquiera saltar. Parecía que el descanso llegaría sin sobresaltos, pero Rubén García atrapó en el área un pase desde el campo del Levante que le mandaba Juanfran y, tras defender el cuero de toda la defensa rojilla, sacaba un remate que ponía el 2-0. Gol ante el que no podían reaccionar los de Javi Gracia, que se marchaban al vestuario sin saber qué había pasado para sufrir tal desventaja.

Tras el descanso, siguió el Levante planteando el partido que más le interesaba. Ya con una ventaja amplia, se pertrechó para las labores defensivas y trabó el juego en el centro del campo, buscando que se jugara el menor tiempo posible. Cuando recuperaban el balón, seguían buscando los locales las acciones directas de la primera mitad, pero cada vez con menos fe, asumiendo menos riesgos y, de esta forma generando menos peligro. Sin embargo, el partido aún mostraría otra cara. En el minuto 59, Víctor Casadesús, tras ver cómo Vyntra se quedaba sangrando en el césped sin que Pérez Montero detuviese el choque, se lanzaba en una entrada durísima sobre Cejudo cuando este se marchaba en contragolpe y veía la tarjeta roja directa. Con uno menos, extremó el Levante su estrategia defensiva mientras que Osasuna acumulaba cada vez más hombres arriba aunque, como durante el resto del choque, sin poner en aprietos a Keylor Navas. Sin embargo, a base de insistir, las opciones acabaron por llegar, aunque estas apenas hicieron sudar al portero costarricense, que se mostró sólido siempre que fue necesario. De este modo, no tuvo más labor el Levante que aliarse con el paso de los minutos y esperar a que Pérez Montero certificara con su pitido final que los tres puntos se quedaban en el Ciutat de València.

Artículos relacionados