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UEFA Liga de Campeones

  • 17 de septiembre de 2013
  • • 20:45
  • • Türk Telekom Arena, İstanbul
  • Árbitro: M. Clattenburg
  • • Espectadores: 47669
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Galatasaray 1–6 Real Madrid: Isco, Benzema y Ronaldo alivian las penas de Casillas

Galatasaray 1–6 Real Madrid: Isco, Benzema y Ronaldo alivian las penas de Casillas

AA

El portero aguantó sólo 13 minutos en el campo tras un golpe con Ramos. Isco se inventó un golazo que desequilibró el partido del lado blanco. Triplete del luso y doblete del galo

El Real Madrid firmó el comienzo soñado en su camino hacia la Décima en la Champions League. No había ganado todavía en Estambul, pero esta vez se cobró todas las deudas que tenía pendientes con un festival de fútbol y goles. Doblemente meritorio por las dudas con las que llegaba y por la tempranera lesión de Casillas que obligó a sustituirle. Sin embargo, el gol que se inventó Isco a la media hora auparía a los merengues, que se fueron creciendo con el tiempo hasta bailar al Galatasaray como y cuando quisieron. La segunda parte, con doblete de Benzema y triplete de Ronaldo, fue de lo mejor de toda la temporada con Ancelotti en el banquillo, de hecho. Un inicio que es toda una declaración de intenciones para el resto de equipos candidatos a la ‘Orejona’.

La maldición de Iker Casillas. Comenzó el partido con convulsiones. Pensaba el Galatasaray que serían ellos los protagonistas con un arranque cargado de pasión que maniató por momentos al Real Madrid. Pero pronto el cancerbero merengue acaparó todos los focos. Por ser titular, por una palomita a un chut fortísimo de Felipe Melo, pero sobre todo, porque cayó lesionado fruto de un codazo fortuito de Sergio Ramos en las costillas nada más comenzar el encuentro. Aguantó trece minutos, pero acabó pidiendo el cambio, enfilando el túnel de vestuarios con la cara larguísima de quien no entiende qué dioses se han alineado en su contra. Reaparecía 237 días después de que le lesionara Arbeloa, y en su regreso fue de nuevo lesionado por otro de sus defensas. Definitivamente, el fútbol está siendo excesivamente cruel con alguien que lo elevó a los cielos.

Isco Alarcón levanta al Real Madrid. Se quedaron en shock los blancos, hoy de azul, con la lesión de Casillas. Un poco más de lo que ya estaban, se entiende. Y todavía Diego López tuvo que desbaratar milagrosamente dos remates a bocajarro de Felipe Melo para mantener a los suyos en pie. Desde luego, que es lo más discutido, pero al menos la portería es de lo mejor que tiene el equipo blanco a día de hoy. Junto con Isco Alarcón, claro. Cada vez más, da la sensación de que el fichaje del malagueño no costó 30 millones, sino que le brindó 20 al club de Concha Espina. Por cuestiones como el tremendo golazo que marcó en el Ali Sami Yen a la media hora de partido. El pase profundo de Di María volaba por el cielo de Estambul, muy favorable para los centrales locales, cuando el ‘23’ blanco se sacó de la chistera un control con la izquierda que dejó al balón y sus marcadores muertos, para así disparar con la derecha al palo contrario. Imposible de detener para Muslera. Imposible de materializar para la inmensa mayoría de los mortales.

Benzema apaga el infierno. El gol de Isco dio un giro radical al guión del partido. El Galatasaray lo había hecho todo sin premio alguno, mientras que el Real Madrid logró marcar en la primera media ocasión que tuvo. Los locales se hundieron. Y viceversa para los merengues, que empezaron a crecerse y a dominar el encuentro de cabo a rabo. Paradójico. Puedes probar con jugadores y esquemas mil, que al final la propia fe y ánimo de los futbolistas implicados son los factores más desequilibrante de todos. Y Benzema es un magnífico ejemplo de ello. El galo saltó al Ali Sami Yen enchufado como nunca, cual león frente a ‘leones’ irónicamente, y obtuvo su justo premio con el gol a los diez minutos de la segunda mitad. Un mal despeje de la defensa turca dio con el balón en los pies de Di María, que asistió en profundidad al primer toque al ‘9’ para que éste batiera a Muslera en el mano a mano. Un zarpazo directo al corazón del Galatasaray.

Ronaldo redondea la goleada. Y es que la segunda parte fue ya propiedad del Real Madrid sin discusión. Jugando al toque, al contraataque, presionando, dejando entrar a los rivales en su campo… probó todos los estilos de juego posibles, y con todos arrollaba al Galatasaray. El tercer gol, después de que casi medio equipo blanco tocara el balón, fue una clara muestra. Ronaldo empujó el cuero en la línea de gol después de un pase de Isco, pero la jugada fue digna de halago de los más puristas del tiki-taka. Se estrenaba así el ‘7’ en Champions, donde el año pasado fue Pichichi, y todavía lograría un colchón mayor con el 0-4 al remachar a gol un rechace de Muslera tras cabezazo de Sergio Ramos. Benzema alzaría la manita en las postrimerías del partido en boca de gol a pase del propio Ronaldo, que cerró el set tras una preciosa jugada personal. Una inmensa alegría para un equipo que venía atravesando ciertas dudas en su fútbol, y que había comenzado el partido con la nefasta noticia de la lesión de su capitán. Olía a funeral, pero terminó en festival. Ni el gol de Bulut al final lo maquilló.




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