thumbnail Hola,
En vivo

Copa del Rey

  • 17 de diciembre de 2013
  • • 20:00
  • • Estadio Manuel Martínez Valero, Elche
  • Árbitro: Alfonso Alvarez Izquierdo
  • • Espectadores: 17307
0
F
1

Villarreal ganó con resultado global 3 - 2

Jeremy Perbet celebra un gol con el Villarreal

Elche 0-1 Villarreal: Perbet marca el camino a octavos

Jeremy Perbet celebra un gol con el Villarreal

Getty

Un tanto en el minuto 57 del atacante galo sirve a los castellonenses para avanzar en el torneo del KO y para apear de una vez a los ilicitanos

Dieciséis años después, el Villarreal se tomó revancha frente al Elche en la Copa del Rey (0-1) tras la firma de tablas en el encuentro de ida en El Madrigal (2-2). A la tercera fue a la vencida, ya que en las dos anteriores ocasiones -en la temporada 1978/1979 y 1997/1998- los alicantinos se llevaron el gato al agua. Fue un gol del galo Jérémy Perbet el que dinamitó una cita que enfrentó a dos equipos que no bajaron el listón y que regalaron un duelo vertiginoso y emocionante.
  
No resulta sencillo ganar un metro, crear situaciones de superioridad ni ejercer un remate contra los castellonenses. Una escuadra aguerrida, que utiliza la presión como forma de asfixiar al oponente y que disfruta mimando el balón como principo de su juego creativo y de toque. Pero esta vez, se encontró a un conjunto ilicitano ordenado que -al contrario de los amarillos- se siente en su hábitat cuando no dispone del esférico y que aprovecha las contras para provocar el desequilibrio en un abrir y cerras de ojos. Con la posesión de unos y el aguante de otros, el inicio de encuentro fue áspero, algo ramplón en cuanto a ocasiones pero enérgico en la lucha y en el entusiasmo.   

Sin la presencia de Cani, trastocado por un esguince en la rodilla derecha, Bruno Soriano se sentía solitario a la hora de originar pases de gol. Faltaba chispa, creatividad en un centro del campo que sin el jugador maño pierde bravura. Empaquetada la cita en el centro del campo, los ataques estaban huérfanos y los porteros apenas eran amedrentados con tímidos arreones sin atino. Con paciencia y sin perder la confianza, Jonathan Pereira alcanzó la meta de Toño Martínez superada la media hora de juego pero la certera salida del meta nubló al atacante en la resolución de la acción.

Con el transcurso de los minutos, los castellonenses fueron incrementando la velocidad en la circulación del balón pero se seguían chocando con un Elche ortodoxo que apenas dejaba pensar pero que echaba de menos cierta lucidez en futbolistas como Javi Márquez y Alberto Rivera. Esa seguridad en frenar al rival contrastaba con la carencia de esplendor de cara a la portería de Juan Carlos Sánchez. Sólo un remate de Cristian Herrera, tras una gran asistencia de Cristian Sapunaru, inquietó la meta de los 'groguets'. Llegado el descanso, los ilicitanos se asemejaban a aquel barco que muestra inconformismo para llegar a puerto pero, sin embargo, avanza con cautela para evitar el naufragio.

Tras el parón, los de Marcelino García Toral estaban obligados a poner el pie en el acelerador en búsqueda de un gol que le permitiese avanzar en el torneo del KO. Había necesidad de arriesgar, de poner en aprietos a un conjunto alicantino entero y equilibrado. Precisaba de otro ritmo el Villarreal, de una alternativa de refresco que diese con la tecla para desactivar una defensa contraria firme y descorchar un partido encorsetado. Pero entonces apareció Jérémy Perbet, que con un zarpazo a los 57 minutos, trasladaba la incertidumbre al Martínez Valero y anotaba un gol que insuflaba oxígeno a los visitantes (0-1). 

Una jugada aislada había hecho estallar por los aires los planes de Fran Escribá. Cuando más confortados estaban los suyos, el atrevimiento del atacante galo les había robado la tranquilidad y los sumía en el agobio por firmar las tablas. Intentando sacudirse el shock, el Elche necesitaba como el comer crear juego y sembrar incertidumbre en la zaga amarilla. Entre tanto apremio local, Jonathan Pereira pudo sentenciar en un santiamén la eliminatoria pero Toño reaccionó para evitar el segundo.

Traspasado el ecuador de la segunda mitad, el duelo ganó soltura y desenfreno. Se habían intercambiado los papeles y era ahora el equipo ilicitano el que achuchaba y el Villarreal el que apretaba los dientes. Hasta el final, los locales lo intentaron con garra y empeño. Pero unas veces por la defensa 'groguet' y otras por el portero Juan Carlos Sánchez, se toparon con un rival que continúa su andadura en la Copa del Rey y sigue demostrando por qué es una de las grandes revelaciones de la temporada.

Artículos relacionados