thumbnail Hola,
En vivo

Primera División

  • 19 de marzo de 2011
  • • 22:00
  • • Estadio Vicente Calderón, Madrid
  • Árbitro: Fernando Teixeira Vitienes
  • • Espectadores: 37000
1
F
2

Liga BBVA: Derbi madrileño, enemistad que regala tres puntos a los blancos (1-2)

Liga BBVA: Derbi madrileño, enemistad que regala tres puntos a los blancos (1-2)

Getty

El Real Madrid saca tres puntos en el Vicente Calderón porque lo del Atlético ya es una enfermedad. Cuando mejor estaban los colchoneros para empatar un partido que perdían por gol de Benzema, llegó el segundo, obra de Ozil por error de De Gea. En el segundo tiempo, el Kun descontó pero no alcanzó.

Atlético 1-2 Real Madrid

Revive la Retra más cañera del partido

Por Marina Zazo (Corresponsal Atlético).-

Cuando las palabras, todo lo dicho durante la semana, no valen y el juego no acompaña, la historia se suele repetir. Y más si hablamos de equipos tendentes a la autoflagelación como es el caso del Atlético de Madrid, que volvió a perder una oportunidad de acercarse a Europa y también de ganar a su eterno rival, por lo menos de ciudad, que se llevó la victoria del Vicente Calderón de manera fácil, más de lo que refleja el marcador final, por 1-2 gracias a los goles de Benzema y Özil.

El día del padre, o San José, el Real Madrid combinó el mono de trabajo y el traje de gala para dar una nueva alegría a sus aficionados en otro derbi descafeinado.

Si antes del partido frente al Villarreal, Quique Sánchez Flores, aseguraba que la diferencia de juego entre los dos equipos no era la que reflejaba la clasificación, los 31 puntos existentes antes del partido entre el Atlético de Madrid y el Real Madrid, si nos atenemos a lo ocurrido en el terreno de juego y al resultado, sí son un reflejo de la distancia que hay entre ambos.

El fútbol, como todo arte, porque lo es, se retroalimenta de otras disciplinas artísticas, y el cine es una de ellas. O por lo menos en el caso del Atlético de Madrid, cuya historia podría haber sido llevada perfectamente a la gran pantalla por el cineasta británico Alfred Hitchcock. Y es que el suspense, mezclado con la ansiedad generada por tal incertidumbre, todo ello en conjunto, es lo q define el juego del conjunto rojiblanco.

De otra manera no se explica que un estadio a rebosar, una afición volcada con los suyos, los colores del equipo en forma de mosaico y el escudo del Real Madrid enfrente no hayan sido factores suficientes como para encender y llevar en volandas a los de Quique Sánchez Flores hacia la victoria, que un año más ha caído en manos de los blancos, y ya van doce.

Jose Mourinho sorprendía, o no, al poner el trivote con Xabi Alonso-Lass-Khedira que tan buenos resultados le ha dado en los partidos que lo ha requerido, como han sido frente al Auxerre (0-1)  y ante el Sevilla (0-1) en las semifinales de la Copa del Rey. Buena muestra de ello iba a ser el derbi, ya que la dupla atlética formada por Mario Suárez y Tiago iba a ser un caramelito en manos del centro del campo madridista.

En los primeros compases del encuentro el Real Madrid iba a dejarle las cosas claras a los rojiblancos con un par de acciones, por parte de Benzema y luego de Khedira, a la contra que bien pudieron terminar en gol, pero que se iban a quedar en peligro; un peligro que se convertiría instantes más tarde en la pesadilla de todos los años tras aprovechar el propio Benzema un regalo en forma de pase de Khedira al interior del área, un pase que iba a acomodar a su pie el francés para hacer el primer gol del partido y para los blancos. El francés parece no querer parar de reivindicarse y asume cada partido como una nueva oportunidad de demostrar aquellas virtudes que le hicieron venir al Real Madrid. A todo esto, solo habína transcurrido nueve minutos de partido.

Si algo ha enseñado Mourinho a lo largo de su trayectoria es que se sale con la suya, suele conseguir todo lo que se propone. El derbi madrileño no iba a ser diferente para él (ya había dicho en la previa que era un partido más) y las indicaciones dadas a sus hombres antes del pitido inicial fueron seguidas a la perfección. La presión asfixiante ejercida por el once del Real Madrid se asemejaba a los atascos en hora punta del Paseo de La Castellana, y los jugadores rojiblancos no sabían donde meterse. Y eso que Özil todavía no había hecho de las suyas.

Diego Forlán y el ´Kun´ Agüero no encontraban los espacios debido a que el Real Madrid dejaba las líneas muy juntas, y cuando los encontraban, ahí estaba o la defensa blanca o Íker Casillas. Mediada la primera parte el uruguayo y el argentino se iban a asociar, pero el centro de Forlán, para el que ya se relamía solo ante la portería rival Agüero, iba a ser cortado´ in extremis´ por Pepe, que cuajó un gran encuentro, alejado de esos instantes de enajenación transitoria a los que nos tiene acostumbrados en diversos momentos.

Éstos precisamente iban a ser los mejores minutos del Atlético de Madrid en la primera parte, con una sucesión de jugadas que iban a amenazar la tranquilidad madridista. Primero el ´Kun´, de fuerte disparo al palo derecho de Casillas, después Godín, de remate de cabeza, despejado por el de Móstoles por encima del larguero, y por último José Antonio Reyes, tras aprovechar un balón perdido por la defensa blanca, se iba a internar en el área e iba a rematar cruzado.

La psicosis se iba a apoderar de los de Mourinho, que veían como los locales se venían arriba, no solo por méritos propios. Pero esa psicosis se iba a transformar en paz, aunque para ella iba a ser necesaria la pólvora propia de la delantera madridista, fiesta a la que se iba a unir, una vez más y ya van muchas esta temporada, Marcelo, que después de una gran jugada por la banda derecha de Sergio Ramos y Benzema y un posible penalty a Cristiano Ronaldo, cuando ya se disponía en el área pequeña a besar las mallas, llegaba hasta línea de fondo tras volver completamente loco a Ujfalusi y ponía el pase atrás, en la media luna.

Allí, sin ningún tipo de marca, estaba Özil, que no iba a completar uno de sus mejores encuentros, pero que iba a poner su granito de arena a la victoria blanca con su sexto gol de la temporada, gracias también a la colaboración de De Gea, con un despeje demasiado blando cuando el balón venía a su favor por el centro de la portería.

De aquí y hasta el descanso, más de lo mismo, monólogo del conjunto madridista, que no se cansaba de tocar el esférico y cuya posesión iba a ser más efectiva que ficticia en términos reales; tan reales como los balones perdidos por el centro del campo atlético, que no iba a hilvanar una jugada de peligro hasta el descanso. Y pudieron llegar más goles, especialmente por la banda izquierda, un auténtico jardín de las delicias para los blancos, que con Marcelo y Benzema, en las ocasiones en las que se descolgaba, propiciaba y aumentaba buena parte de la sensación de superioridad de los madridistas.

La segunda parte comenzaba con un arranque de rabia de los rojiblancos, que desde el inicio intentaban inquietar la portería de Casillas a base de transiciones largas y en las que el empuje del tridente ´Kun´-Reyes-Forlán, de menos a más en las últimas jornadas, iba a ser lo más destacado. El argentino iba a ser el más elocuente en sus apariciones, aunque sus remates finales iban a ser repelidos por Casillas.

Aún así y a pesar de la somnolencia en la que parecía haber caído el Real Madrid, las  contras comandadas por un activo Khedira, pocas veces tan acertado en el penúltimo pase, el escudero Lass, leal a lo requerido por su jefe Mourinho como pocos, y el siempre temible arquitecto alemán Özil hacían que el Atlético empezara a estar más pendiente de la retaguardia que de levantar armas.

Esto iba a servir para que la afición rojiblanca, enérgica y apasionada por todos conocida, se empezara a temer lo peor, a protestar todo tipo de medias polémicas y pidiera más a los suyos, que se contagiaron de ese espíritu y olvidaron que lo importante es lo que se puede hacer con los pies y no con la boca o las manos.

Y esa apatía en la que iba a entrar el partido se iba a llevar consigo a Cristiano Ronaldo. El portugués estuvo desconocido, sobre todo en la segunda mitad, aunque dejó algunos destellos de su extenso repertorio, e incluso tuvo ocasiones para unirse al plantel de goleadores de la noche, pero reservó su artillería para momentos en los que su equipo lo necesite más.

Forzó para estar ante el Olympique de Lyon en la vuelta de los octavos de la Champions y esta noche lo volvió a hacer, y ese esfuerzo se lo reconoció Mourinho, su ´padre´ futbolístico, cambiándole por Di María a falta de veinte minutos para el término del encuentro, rodeado del ambiente de crispación que arrastra en cada estadio y que el técnico madridista intentó mitigar con uno de esos apretones de manos que más que un gesto de protocolo es toda una declaración de confianza y cercanía.

Poco iba a suceder hasta el pitido final, salvo un amago de resurrección o remontada del Atlético, propiciada también por los propios jugadores madridistas, que veían como a falta de tres minutos para el noventa de partido, Agüero iba a poner el miedo en el cuerpo con su décimo gol en esta campaña, un gol que encendió al Atlético de Madrid, quizás demasiado tarde como para cambiar el curso de la historia
.


Las Apuestas delAthletic - Villarreal

2.90 € paga el triunfo visitante (William Hill)

3.30 € ofrece el pinchazo (Mybet.com)

Pálpito del Oráculo: Athletic.

Si te registras en Mybet.com recibirás un bono de Bienvenida

Si te registras en William Hill recibirás 100 € de bienvenida

*Goal.com recomienda jugar con moderación a quienes así lo decidan.

Tu comentario: ¿Cómo has visto el derbi? ¿Por qué siempre gana el Real Madrid? ¡Deja el titular que tú pondrías!:

Relacionados