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Primera División

  • 28 de agosto de 2011
  • • 12:00
  • • Estadio Vicente Calderón, Madrid
  • Árbitro: Miguel Ángel Ayza Gámez
  • • Espectadores: 28000
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Liga BBVA: El Atlético de Madrid pone el fútbol, pero el gol estaba en el palco (0-0)

Liga BBVA: El Atlético de Madrid pone el fútbol, pero el gol estaba en el palco (0-0)

Getty Images

Los hombres de Gregorio Manzano fueron muy superiores a su rival, pero no supieron materializar las ocasiones que tuvieron.

Por Quillo Barrios: Follow adrianboullosa on Twitter

Si hay un equipo capaz de regenerar ilusión año tras año, pase lo que pase y sea cual sea el contratiempo o circunstancia, ése es el Atlético de Madrid.

Había ganas de ver el debut liguero del club colchonero, más aún tras la semana tan movida que ha habido a orillas del Manzanares entre el cercano adiós de Forlán y la clasificación para la fase de grupos de la Europa League.

Sin Radamel Falcao, que no ha recibido el transfer, y sin Joel, que pierde el primer pulso con Courtois en su lucha por la titularidad, Gregorio Manzano apostó por el siguiente once inicial: Courtois, Silvio, Perea, Domínguez, Filipe, Gabi, Mario Suárez, Tiago, Salvio, Reyes y Adrián.

Osasuna
, por su parte, aterrizaba en la capital de España con la polémica encima de la mesa tras anunciar Mendilibar que Ricardo, cancerbero titular durante la pasada temporada, se quedaba fuera de la convocatoria por decisión técnica.

Así todo, el técnico rojillo presentaba una alineación en la que Nino, fichaje veraniego, aparecía en la delantera junto a Kike Sola. El once de Osasuna fue el formado por Riesgo, Marc Bertrán, Roversio, Sergio, Raitala, Puñal, Nekounam, Timor, Cejudo, Kike Sola y Nino.



El Atlético de Madrid comenzó dominando, con movilidad y bajando el balón al césped para crear juego y mostrar superioridad teniendo el esférico en los pies. Mario Suárez y Tiago estaban más retrasados que Gabi, formando los tres un triángulo bastante interesante en la medular.

Adrián López, Salvio y Reyes intercambiaban posiciones, bajan a asociarse y buscaban desordenar al rival en todo momento. Silvio y Filipe también acompañaban, subiendo la banda y sorprendiendo a un Osasuna que esperaba atrás, con tímida presión en el centro del campo y demasiada lentitud en sus transiciones.

Con el paso de los minutos, las fuerzas se igualaron un poco. El Atlético seguía dominando y proponiendo, pero el cuadro rojillo subió la línea de presión y guardó más el balón cuando lo tenía en los pies. Sin claras ocasiones para ninguno, lo cierto es que las llegadas sí se sucedían en ambas escuadras. Lo único que faltaba era un poco de acierto en los últimos metros.

En la recta final de la primera mitad vino el arreón local. Primero Reyes, tras una gran jugada individual, y luego Salvio, aprovechando un gran taconazo de Adrián López, gozaron de buenas oportunidades, aunque acabaron topándose con un gran Riesgo, decisivo en ambas jugadas. Instantes después, un contragolpe eléctrico del Atlético finalizó con un remate de Salvio a la madera. Eran momentos arrolladores del cuadro de Gregorio Manzano.



Osasuna lo pasaba mal y, además, Riesgo, brillante y salvador, se lesionaba tras chocar con Salvio. El guardameta no pudo seguir y fue sustituido por Andrés Fernández cuando agonizaba la primera parte. Al descanso se llegó con 0-0 y una sensación agridulce para un Atlético que no supo materializar el dominio.

En la reanudación, el equipo madrileño siguió el mismo guión con el que finalizaron los primeros cuarenta y cinco minutos. En una gran jugada de Reyes, Adrián apareció por izquierda y, tras varios recortes, le metió un buen pase a Gabi, que disparó por encima del larguero. Instantes después, Andrés Fernández salvó a los suyos con una espectacular intervención en la que supo solventar un mano a mano con Adrián López.

Las oportunidades eran cada vez más claras y el miedo de Osasuna reaparecía. Los hombres de Mendilibar no superaban el centro del campo con claridad y sólo se dejaban ver con contragolpes aislados y acciones a balón parado. En medio del aluvión futbolístico de los locales, Gabi lanzaba un contragolpe magistral y la dejaba para Reyes, que remató al palo desde la frontal. Era el segundo envío a la madera por parte del Atlético de Madrid.

Los hombres de Manzano buscaban y merecían el 1-0, pero el gol no llegaba. El técnico andaluz buscó un revulsivo metiendo en el campo a Arda Turan, que sustituyó a Salvio en el minuto sesenta.



Con dicha permuta, el Atlético pasaba de jugar con un 4-3-3 a hacerlo con un 4-3-1-2 en el que Turan aparecía por detrás de los puntas, asociándose con el centro del campo y buscando pausa en la zona de tres cuartos.

Pese a todo, la precipitación le ganó el pulso a la cordura. El partido entraba en los últimos veinte minutos y los nervios llegaban al Vicente Calderón. Merecían ganar, pero no lo hacían. El 0-0 era un pésimo resultado y lo que antes era claridad de ideas y buenos movimientos, había pasado a convertirse en dudas y falta de coordinación en los últimos metros.

Manzano volvió a mover el banquillo. Quitó a Tiago y metió en el campo a Juanfran. El esquema varió una vez más. La pizarrá nos mostraba un 4-2-3-1, con Mario y Gabi en la medular, Arda Turan por delante, Juanfran y Reyes en las bandas, y Adrián López en la punta de ataque.

El entrenador del Atlético perjudicó a sus jugadores con las constantes modificaciones en el esquema de juego. La cordura desapareció del terreno de juego y el encuentro entró en una ruleta rusa en la que todo podía pasar. Los locales empezaron a basar sus esperanzas en las individualidades, mientras que Mendilibar agotaba los cambios metiendo en el campo a Lolo en lugar de un descertado Kike Sola. El técnico vasco buscaba amarrar el 0-0 con dicha sustitución.

En los últimos minutos, las ocasiones desapareción y los silbidos hicieron presencia en el Calderón. Osasuna se llevaba un punto de oro y, de milagro, no logró los tres, ya que Nino falló una oportunidad clarísima en el minuto 92, cuando lo tenía todo a favor para anotar el 0-1.


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