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Premier League

  • 16 de abril de 2012
  • • 21:00
  • • Emirates Stadium, London
  • Árbitro: A. Marriner
  • • Espectadores: 60060
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Arsenal 1-2 Wigan: Sorpresa en el Emirates y nuevo 'pelotazo' de los Latics

Arsenal 1-2 Wigan: Sorpresa en el Emirates y nuevo 'pelotazo' de los Latics

Getty Images

Los pupilos del español Roberto Martínez ganan en dos contras y Mikel Arteta se lesiona en la primera parte. Los Gunners ceden puntos clave para entrar en Champions

El Emirates Stadium vivió un partido clave tanto por arriba como por abajo. El Arsenal venía de derrotar al Wolves (0-3) buscando consolidarse en la tercera plaza. El Wigan, a su vez, llegaba a Londres con la moral muy alta tras ganar al líder de la Premier League, el Manchester United (1-0). Comenzó muy fuerte el Arsenal, presionando desde el minuto uno. Tanto es así que Vermaelen ya gozó de la primera ocasión a los dos minutos de juego.

El Wigan se agazapaba atrás, esperando pillar a los gunners en una contra. Y vaya que si lo hicieron. En el minuto 8, una contra conducida por el español Jordi Gómez, este mete un pase en profundidad, Szczesny mide mal su salida, y Franco Di Santo no perdona. Era el 0-1. Pero eso no era todo. No acabó el Wigan de celebrar el primer gol, cuando Moses desbordó por la banda izquierda para meter un centro que el guardameta Szczesny no logró atrapar.

Jordi Gómez, muy atento, metió la pierna derecha para marcar el segundo. Sí, así era. En tan sólo un minuto el Wigan se puso con dos goles de ventaja. Para colmo, ahí no acabaron las malas noticias para el Arsenal. Arsene Wenger se vió obligado a cambiar a Mikel Arteta por lesión. Su lugar lo ocupó Aaron Ramsey.

La reacción del conjunto londinense no se hizo de rogar. En el minuto 16, Yossi Benayoun hizo volar Al Habsi, portero del Wigan. El israelí conecto con la cabeza un centro desde la banda que iba a la misma escuadra. El guardameta de Oman sacó el remate a mano cambiada, con la izquierda.



El Wigan estaba agazapado en su área. Tanto fue así, que en el minuto 21 Thomas Vermaelen remató un centro templado desde la derecha de Benayoun. El Belga no perdonó y metió al Arsenal en el partido. El partido no defraudaba. Dos minutos después de marcar, Van Persie volvió a obligar a Al Habsi a hacer otra parada de ensueño, seguramente, el mejor jugador de la primera parte.

El Arsenal seguía presionando y presionando. Llegaba desde tiros lejanos por parte de Van Persie y Rosicky. En el 36, el checo tuvo una jugada preciosa. Se fue de hasta cuatro rivales, pero su centro no fue tan preciso y se perdió por encima de la portería. Por su parte, el holandés disparó arriba una falta desde la frontal al filo del descanso.

Fue la última para los gunners. En la segunda mitad, más de lo mismo. Los locales salieron a por todas. Vermaelen la tuvo otra vez a la salida de un córner, pero lamentablemente para él, su testarazo se marchó arriba. Los visitantes, por su parte, a esperar a la contra. Moses volvió a desbordar a Sagna, y su disparó lo rechazó bien Szczensny. En el 58, de nuevo los mismos protagonistas.

En otra contra del Wigan, Moses se quedó mano a mano con el portero gunner, pero disparó flojito y a las manos del guardameta. El partido se puso precioso. Wenger sacó del campo a Benayoun para meter a Gervinho, buscando desatascar la defensa que propuso Roberto Martínez, que durante ese momento, no daba señales de sufrimiento.

Es más, en el 69, salió con otra contra conducida de nuevo por Moses, y su centro lo remató McCarthy a las nubes. El Arsenal echaba de menos a Arteta. Su sustituto, Ramsey, no estaba cuajando un buen encuentro. Es entonces cuando el técnico francés de los londinenses se la jugó todo a una carta. Retiró del campo a Djorou para dar entrada a Chamberlain. En el 76 a punto estuvo el Arsenal de empatar por dos veces.

En un corner, Al Habsi no consiguió despejar y dejó la pelota muerta en el área. Afortunadamente para él, no había ningún contrario alrededor. Casi en la misma jugada, un buen centro de Gervinho se paseó por delante de la portería del Wigan. Eran los mejores minutos de los gunners, pero fue un espejismo. El Arsenal se quedó sin fútbol, bloqueado. Lo intentaba por las bandas, pero no ponía en apuros a los centrales del Wigan. Roberto Martínez optó por sacar a Conor Sammon y a Diamé, buscando frescura arriba.

El irlandés peleaba todos los balones arriba, haciendo un gran trabajo. El Wigan estaba obrando el milagro, más bien, el doble milagro, ya que de una tacada ganaría al United y al Arsenal, primero y tercero respectivamente. El colegiado añadió cinco minutos más. Ya en los minutos finales, estuvo a punto de sentenciar Diamé, pero su internada por la banda derecha acabó con un disparo flojito a las manos de Szczesny.

La última fue para el Arsenal con una falta colgada buscando a Vermaelen, pero nada. La zaga visitante despejó el esférico y ahí finalizó el encuentro. El Wigan da un pasito más para mantener la categoría, y se pone a cinco puntos del descenso. Por su parte, el Arsenal seguirá tercero, manteniendo otros cinco puntos de ventaja frente a Tottenham y Newcastle, sus perseguidores.

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