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Jugado
junio 8, 2012 8:45 p.m. CEST
Stadion Miejski — Wrocław
Árbitro: H. Webb
Espectadores : 40803
junio 8, 2012 8:45 p.m. CEST
Stadion Miejski — Wrocław
Árbitro: H. Webb
Espectadores : 40803
El TOP del partido
Alan Dzagoev
Rusia
Rusia
Andrey Arshavin
Rusia
Rusia
El FLOP del partido
Michal Kadlec
República Checa
República Checa
Milan Baros
República Checa
República Checa
Rusia 4-1 República Checa: Rusia saca músculo ante una vetusta República Checa
Dzagoev, con dos goles, Shirokov y Pavlyuchenko marcaron para poner a Rusia líder del Grupo A. Mucho más seria y eficiente que una combativa pero inoperante República Checa
Por Alberto Piñero | @pineroalberto
La primera jornada de la EURO cierra con un líder en el primer grupo: Rusia. El equipo ruso tiró de galones y de efectividad en la primera parte ante una inoperante República Checa, marchándose con un justo 2-0 al descanso. Colchón que le valió para poder alzarse con los tres puntos tras una segunda parte muy abierta y bonita, merced al tempranero gol de Pilar, el mejor de los checos. Los rusos metieron una marcha más al partido ante la exigencia checa, convirtiendo el encuentro en un gran intercambio de golpes, y haciendo a su vez más que merecida la victoria en el global del encuentro. Shirokov, con un gol, Arshavin, Denisov, Pavlyuchenko, con otro tanto, pero sobre todo Dzagoev (autor de dos goles) destacaron en el cuadro de Advocaat, que cumplió con su papel de favorito en el grupo inicial.
La diosa fortuna quiso que mientras que en el Grupo B había tres de los favoritos al título, en el Grupo A no hubiera ninguno. Es el grupo más abierto de todos. El caldo de cultivo ideal para que la revelación del torneo naciera ahí. Y el inicio del partido así lo demostraba, con una República Checa dominando el encuentro y no dejando salir de su área a una Rusia que era teóricamente la favorita para liderar el grupo. Sin embargo, esa idea tan romántica pronto se vino abajo con la frívola realidad. La que dicta la calidad. Y más concretamente, la calidad de un compacto equipo ruso lleno de jugadores talentosos.
Pues al cuarto de hora, Dzagoev ya había marcado el primer gol del partido para los rusos. Con los checos volcados en campo contrario, al conjunto de Advocaat apenas le hizo falta salir de su campo en una ocasión para doblegar al gigante Cech. Seguramente, algo menos gigante sólo por no tener a diez jugadores del Chelsea delante de él. Un contraataque llevado por la izquierda acabó con un cabezazo de Kerzhakov que se estrelló en el palo, pero el rebote le llegó a Dzagoev, que fue el que había iniciado la jugada, y que desde el punto de penalti fusiló al cancerbero checo.
El gol sirvió para templar los nervios rusos, y a su vez aguzar los de los checos, que vieron cómo su dominio no había servido de nada, y dieron un paso más adelante para forzar el empate. Mala decisión. Porque significó un nuevo paso atrás en el marcador. El equipo grande era Rusia, y con campo por delante, necesitó de muy poco para poner más tierra de por medio. Dzagoev llegó a fallar un mano a mano, y diez minutos después del primer gol, Shirokov marcó el segundo en otro contraataque. El talentoso Arshavin asistió, Kerzakhov nuevamente erró, pero el extremo del Zenit llegó desde atrás para picar con un bonito gesto técnico por encima de un Cech vendido en el mano a mano.

Los checos habían puesto la voluntad, Rusia el fútbol, los goles, el talento. Era el equipo grande, y lo demostró en cuanto pudo, sacando músculo, y prácticamente cerrando el partido antes del descanso. De hecho, antes del ecuador bien pudo marcar Kerzhakov al rematar alto desde dentro del área pequeña, o también en un penalti a Arshavin que el inglés Howard Webb obvió. Y mientras tanto, la República Checa ofreció poco a excepción de la voluntad de Jiracek y Pilar por la izquierda, con casi nada de Cech, Rosicky o el veterano Baros. Esto es, muy poco. Tenía la posesión del balón, y sin embargo era el conjunto dominado, y no dominador. Lo que hace algunos años era una selección con fuerza, ímpetu, vértigo y mucho fútbol daba síntomas de un equipo caduco, vetusto, inerte.
Tras el tiempo de asueto, la República Checa se encontró con un gol que le cambió la cara. Pilar, el mejor de los checos, aprovechó que su marcador tiró mal el fuera de juego para plantarse solo ante Malafeev, recortarle y marcar a puerta vacía haciendo buena la asistencia de Plasil. Un gol que abrió además el partido. Porque los checos ganaron en confianza, y porque Rusia se vio obligado a meter una marcha más, forzando un bonito intercambio de golpes. Aunque eso sí, seguía siendo Rusia el que llevaba más peligro frente a la combativa, peor también inoperante República Checa. De hecho, mientras que Malafeev sólo hizo una paratada, si el desafortunado Kerzhakov hubiera estado sólo un poco más acertado y hubiera aprovechado alguna de las tres ocasiones que tuvo, seguramente el partido no hubiera llegado al final tan abierto como llegó.
Hasta que Rusia movió su banquillo. Advocaat dio entrada a Pavlyuchenko en lugar del propio Kerzakhov, y su frescura y su visión fue el quid para darle la puntilla al choque en el último cuarto de hora. Primero, asistiendo a Dzagoev para que marcara el tercero de un fuerte disparo desde fuera del área. Y después, para marcar él mismo el cuarto gol de un fuerte disparo dentro del área después de gambetear en el área checa, jugueteando con los defensas rivales. El fútbol fue justo, y le dio la victoria a quien más fútbol puso para lograrla.
La diosa fortuna quiso que mientras que en el Grupo B había tres de los favoritos al título, en el Grupo A no hubiera ninguno. Es el grupo más abierto de todos. El caldo de cultivo ideal para que la revelación del torneo naciera ahí. Y el inicio del partido así lo demostraba, con una República Checa dominando el encuentro y no dejando salir de su área a una Rusia que era teóricamente la favorita para liderar el grupo. Sin embargo, esa idea tan romántica pronto se vino abajo con la frívola realidad. La que dicta la calidad. Y más concretamente, la calidad de un compacto equipo ruso lleno de jugadores talentosos.
Pues al cuarto de hora, Dzagoev ya había marcado el primer gol del partido para los rusos. Con los checos volcados en campo contrario, al conjunto de Advocaat apenas le hizo falta salir de su campo en una ocasión para doblegar al gigante Cech. Seguramente, algo menos gigante sólo por no tener a diez jugadores del Chelsea delante de él. Un contraataque llevado por la izquierda acabó con un cabezazo de Kerzhakov que se estrelló en el palo, pero el rebote le llegó a Dzagoev, que fue el que había iniciado la jugada, y que desde el punto de penalti fusiló al cancerbero checo.
El gol sirvió para templar los nervios rusos, y a su vez aguzar los de los checos, que vieron cómo su dominio no había servido de nada, y dieron un paso más adelante para forzar el empate. Mala decisión. Porque significó un nuevo paso atrás en el marcador. El equipo grande era Rusia, y con campo por delante, necesitó de muy poco para poner más tierra de por medio. Dzagoev llegó a fallar un mano a mano, y diez minutos después del primer gol, Shirokov marcó el segundo en otro contraataque. El talentoso Arshavin asistió, Kerzakhov nuevamente erró, pero el extremo del Zenit llegó desde atrás para picar con un bonito gesto técnico por encima de un Cech vendido en el mano a mano.

Los checos habían puesto la voluntad, Rusia el fútbol, los goles, el talento. Era el equipo grande, y lo demostró en cuanto pudo, sacando músculo, y prácticamente cerrando el partido antes del descanso. De hecho, antes del ecuador bien pudo marcar Kerzhakov al rematar alto desde dentro del área pequeña, o también en un penalti a Arshavin que el inglés Howard Webb obvió. Y mientras tanto, la República Checa ofreció poco a excepción de la voluntad de Jiracek y Pilar por la izquierda, con casi nada de Cech, Rosicky o el veterano Baros. Esto es, muy poco. Tenía la posesión del balón, y sin embargo era el conjunto dominado, y no dominador. Lo que hace algunos años era una selección con fuerza, ímpetu, vértigo y mucho fútbol daba síntomas de un equipo caduco, vetusto, inerte.
Tras el tiempo de asueto, la República Checa se encontró con un gol que le cambió la cara. Pilar, el mejor de los checos, aprovechó que su marcador tiró mal el fuera de juego para plantarse solo ante Malafeev, recortarle y marcar a puerta vacía haciendo buena la asistencia de Plasil. Un gol que abrió además el partido. Porque los checos ganaron en confianza, y porque Rusia se vio obligado a meter una marcha más, forzando un bonito intercambio de golpes. Aunque eso sí, seguía siendo Rusia el que llevaba más peligro frente a la combativa, peor también inoperante República Checa. De hecho, mientras que Malafeev sólo hizo una paratada, si el desafortunado Kerzhakov hubiera estado sólo un poco más acertado y hubiera aprovechado alguna de las tres ocasiones que tuvo, seguramente el partido no hubiera llegado al final tan abierto como llegó.
Hasta que Rusia movió su banquillo. Advocaat dio entrada a Pavlyuchenko en lugar del propio Kerzakhov, y su frescura y su visión fue el quid para darle la puntilla al choque en el último cuarto de hora. Primero, asistiendo a Dzagoev para que marcara el tercero de un fuerte disparo desde fuera del área. Y después, para marcar él mismo el cuarto gol de un fuerte disparo dentro del área después de gambetear en el área checa, jugueteando con los defensas rivales. El fútbol fue justo, y le dio la victoria a quien más fútbol puso para lograrla.
Gol
Gol en propia meta
Penalti
Penalti fallado
Tarjeta amarilla
Asist.
Penalti detenido
Gol en la ronda de penaltis
Penalti fallado en ronda de penaltis
Segunda amarilla
Tarjeta roja
Ingresa
Sale
Lesionado
Calificaciones de Goal.com
El Mejor del partido, según Goal.com
El Peor del partido, según Goal.com
Ranking General del Más y Menos
El Mejor del partido, según los hinchas
El Peor del partido, según los hinchas
Noticias del Partido
Goleadores
| Jugador | Goles | Penaltis | |
|---|---|---|---|
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Fernando Torres Delantero Chelsea |
3 | 0 |
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Cristiano Ronaldo Delantero Real Madrid |
3 | 0 |
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Mario Gomez Delantero Bayern |
3 | 0 |
|
|
Mario Balotelli Delantero Milan |
3 | 0 |
|
|
Mario Mandzukic Delantero Bayern |
3 | 0 |

