Real Betis 2-2 Girona: Empate de infarto en el Villamarín
Reparto de puntos en un partido que iba 0-1 en el 85. El Girona fue mejor cuando quiso pero se dejó llevar y el Betis se trabajó un justo empate.

Reparto final de puntos en el Benito Villamarín en un encuentro que se guardó toda la emoción para sus últimos 10 minutos. Dominaba el Girona en el marcador, 0-1 en el 85 y el partido vio tres goles más en el tiempo restante más el alargue, lo que acabó en un 2-2 que dejó muy buen sabor de boca a los de Setién y cara de circunstancia a los de Machin, que vieron pasar la victoria dos veces por delante.  

El partido no obedeció al guion preestablecido que preveía un Betis dominador y un Girona bien pertrechado en su campo en busca de una contra. Ese sí fue el escenario en los primeros minutos del partido pero poco a poco los catalanes fueron sintiéndose cómodos sobre el verde y pasaron a hacerse con el control de las operaciones. El Betis, a pesar de la opinión de la grada, que pitaba de continuo, no parecía tampoco demasiado incómodo con la situación, pues a la contra tuvo sus ocasiones más claras, la mayor de ellas un mano a mano de Guardado que salvó Bono, que dejó otra buena intervención minutos más tarde ante Sergio León. El Girona dominaba pero las ocasiones brillaban por su ausencia hasta mismísima recta final en la que en un balón peinado hacia la frontal de su área, Alin Tosca pateó el aire dejando absolutamente solo a Portu en el mano a mano con Adán, que no pudo emular a Bono y salvar a su equipo, subiendo el 0-1 al electrónico en el añadido de la primera mitad.

En la segunda parte las ocasiones escasearon aún más. El Girona defendía con comodidad su renta y el Betis no llegaba. Setién cayó en la impaciencia y optó por llenar de delanteros su equipo, con la entrada de Tello y Sanabria, cuando el más peligroso sobre el verde estaba siendo el mexicano Guardado, el único capaz de agitar el ataque bético. Con el Betis vacío de centrocampistas, el partido se rompió y se vieron ocasiones en ambas porterías, pero tanto Adán como Bono salvaron a los suyos en sendas dobles paradas.  

Y llegó el tiempo de la locura al Villamarín. Guardado empató el encuentro pasado el 85 con un saque de falta magistral en el que nada pudo hacer Bono. Con el Betis volcado en busca de la victoria, un error defensivo de su zaga le dejó un balón muerto a Portu en el área para que el atacante del Girona pusiera el 1-2 en lo que parecía la última jugada del partido. Pero el Girona hizo un cambio en el descuento, el árbitro decidió alargar un minuto más y eso provocó una última jugada en la que un pase larguísimo de Durmisi lo controló Tello con el pecho para driblar en el área y colocar de interior al palo largo, un golazo que valió un punto en el caos final que reinó en Sevilla.

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