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El máximo ídolo del América recibió en exclusiva a Goal México en su casa, y expresó lo dolido que está con la partida de “Chucho”, que era como un hijo para él.

La partida de Christian Benítez ha conmocionado al mundo del fútbol. No sólo en Ecuador y en México se habla del fallecimiento del “Chucho”, sino que la noticia ha dado la vuelta al mundo dejando a muchos perplejos. En el América el dolor es total y muchas de las personas que compartieron con él, aún no lo pueden creer. Es el caso de Carlos Reinoso.

El chileno, ídolo del América, fue el DT que pidió a Christian Benítez para las Águilas. Desde entonces la relación entre ambos fue inseparable. No sólo dentro de la cancha, sino que se extendió a las horas libres del entrenador con el delantero ecuatoriano.

A pesar del dolor que significa ésta perdida para Reinoso, el símbolo americanista, abrió las puertas de su casa en el sur de la ciudad al equipo de Goal México. En el rostro se le notaba la tristeza por el momento que estaba viviendo. Pero aun así se armó de fuerza para poder hablar de alguien que significaba mucho para él.

“Todavía no asimilo lo de Chucho. Aparte de ser un gran jugador de fútbol, fue mi amigo en lo personal. Yo lo llevé al América e hicimos unos lazos fraternos. Lo quería muchísimo” comenzó diciendo el ex estratego del delantero.

Luego de su abrupta salida como DT de las Águilas, Reinoso señaló que la relación entre ambos no acabó, pues “nos seguimos viendo. Siempre que podía me acompañaba a la clínica, para las quimioterapias de mi hijo José. Era un gran amigo, una mucho mejor persona y, sin dudas, un gran profesional. Era un hijo más para mi” señaló de manera profunda, como si aquellas palabras le hicieran recordar cada momento vivido con Benítez.

El “Maestro” Reinoso, pone a Christian Benitez en la calidad de ídolo del América. “Para mi está a la altura de Alfredo Tena, Carlos Santos, Cristóbal Ortega,  Zague, Salvador Cabañas, Cuauhtémoc Blanco y de los grandes ídolos de la historia del América. Creo que es alguien que, aparte de marcar muchos goles, obtuvo un título haciéndolos. Y eso siempre es un plus diferente”.

 Y es que el Chucho Benítez tenía eso. Se hacía querer mediante los goles. En el América consiguió las mejores cifras de su carrera. En una temporada (2012-2013) anotó 23 goles. Y en un año calendario (2012) consiguió su mejor racha como delantero, nada menos que 25 anotaciones. En total, en el América marcó 52 veces en tan sólo 58 partidos. Una cifra que vuelve a cualquier goleador, en cualquier equipo del mundo, en un ser querido por la afición.

Pero la plática no quedó ahí, Reinoso, se apresuró a decir que “No porque se haya ido estoy hablando bien de él. En el vestidor era un tipo diferente al resto, muy bueno. Por  eso cuando yo dirigí al América me molestaba que dijeran que el vestidor estaba dividido, esa unión que había ahora se ve reflejada. Los compañeros de esa época deben sentir el mismo dolor que estoy sintiendo yo en estos momentos” sentenció.

Benítez en la intimidad del equipo

Si hay que describir al incontrolable delantero ecuatoriano, Reinoso cree que lo puede hacer perfectamente. Porque según el “Maestro”, el Chucho era un tipo muy parecido a lo que se veía en la cancha. “Era chistoso, pero agrandado. Siempre andaba diciendo que había estudiado en los mejores colegios de Ecuador, pero yo le respondía que hacia la ‘o’ con un vaso” expresó entre risas. Risas, que por un momento, hicieron sentir a Benítez presente en el lugar. Y es que antes de comenzar la entrevista, Carlos Reinoso, puso una silla junto a él y a mí,  casi queriendo que “Chucho” nos acompañara en alma durante la entrevista.

 Además, Reinoso, dijo que el delantero se destacaba por su gran compañerismo. “Él y Vicente Sánchez agarraron como un hijo a Diego Reyes, lo guiaban y lo aconsejaban. Recuerdo una vez que le regaló un reloj a Diego, sin motivo alguno, sólo por cariño. Era un ser humano increíble” dijo mirando a la silla vacía que nos acompañaba.

Para finalizar, sólo dijo que “Esto es terrible para todos los que convivimos con él ahí en el club. Directivos, cuerpos técnicos, compañeros de vestidor. Es un golpe terrible para nosotros, cuesta creerlo y cuesta asimilarlo. Es duro. Es duro para el americanismo, pero ahora debemos estar más unidos que nunca”.

Benítez hoy emprendió el vuelo como un águila más. Como todos aquellos ex americanistas que han dejado lo terrenal y se volvieron águilas inmaculadas y nunca dejarán de sobrevolar en Coapa.

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