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En nuestra sección de 'Los Olvidables' recordamos el paso del colombiano Mauricio Molina quien llegara a Monarcas Morelia en 2003.

Llegó con la fama de un ‘Mago’ que en cualquier momento enamoraría sacando trucos de la chistera. Varios equipos se enamoraron de su fútbol comenzando una dura batalla para llevarse al colombiano Mauricio Molina. Al final, el “ganador” fue Monarcas Morelia.

El ‘Mago’ había seducido con el fútbol practicado durante la Copa Libertadores de 2003 cuando militaba en Independiente de Medellín. Gracias a su talento, se le consideró el mejor hombre del torneo.

Sin embargo, como a todo mago, en algún momento se le acaban las sorpresas, y a Molina, se le terminaron en el instante que piso el fútbol mexicano.

Rubén Omar Romano fue el encargado de traer al colombiano durante el Apertura 2003. Inmediatamente le dio la confianza para guiar los pasos de la escuadra michoacana, pero mientras más minutos le daba, menos resultados entregaba Molina.

Así, entre un mar de críticas, el ‘Mago’ perdió su once en el campo y tuvo que conformarse con esporádicos minutos sobre el terreno de juego. Durante su primera campaña completó 11 partidos, ninguno completo, cinco como titular y seis ingresando de cambio para un total de 408 minutos, una sola asistencia y ningún solo gol.

Mauricio Molina comenzaba defraudando a todos. Su reputación de genio del mediocampo se diluyó con su magia poco efectiva. En un fútbol de tan poca paciencia como el mexicano, un mal semestre basta para darle las gracias a un futbolista, por mucho renombre que pueda tener.

Sin embargo, Romano se convenció que debía rescatar aquel brillante futbolista de Independiente y decidió darle una última oportunidad en México.

Para el duelo inicial del Clausura 2004, parecía que Molina no defraudaría al argentino, ya que en el encuentro ante Irapuato marcaría su primer y único gol en México dándole el empate a los michoacanos.

A partir de ahí, el colombiano olvidó nuevamente su fútbol, y terminó por ser más cansado y aburrido su ritmo de juego, que la brillantez de la que tanto se presumió.

Tras la salida de Rubén Omar Romano, Antonio Mohamed tampoco terminó por convencerse por el fútbol del colombiano que tuvo que conformarse con ver acción durante pocos minutos.

Mauricio Molina terminó el torneo y se fue, como escapista del fútbol mexicano. Con un talento que nunca mostró y con trucos de magia poco sorprendentes para los seguidores.

Por eso, el ‘Mago’ descafeinado, entra en nuestra lista de ‘Los Olvidables’ del balompié mexicano.

 

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