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Eric Gómez: Barcelona y Milan combinaron perfectamente para la remontada culé

Eric Gómez: Barcelona y Milan combinaron perfectamente para la remontada culé

AFP

Nuestro columnista analiza la derrota del Milan en el Camp Nou y las decisiones que tomaron ambos técnicos rumbo al resultado final.

Complicidad perfecta entre Barcelona y Milan para mandar a los culés a cuartos de final.

Allegri emuló a Sir Alex Ferguson al errarle a la estrategia desde la alineación inicial. Ferguson sentó a Rooney en Old Trafford, mientras que, con Pazzini lesionado, el míster del Milan mandó a la cancha una delantera que promediaba 19 años de edad. El Shaarawy y Niang fueron los encargados de ejecutar la estrategia de contragolpear en el Camp Nou.

Muntari, héroe de la ida y un elemento que imponía un camino difícil en el centro de la cancha para el ataque blaugrana, comenzó en la banca. Del otro lado del área técnica, Jordi Roura y Tito Vilanova se preocupaban por la verticalidad de los suyos, algo que se había agraviado con las dos derrotas ante Real Madrid y la caída en San Siro hace una semana.

A los cinco minutos, Messi destrozaba una marca que le ponía cuatro elementos a la hora de rematar afuera del área. El gol le cambió indudablemente la cara al partido, ya que Milan no se plantaba bien sobre la cancha y los blaugranas, si hubiesen andado afinados, tenían la oportunidad de definir la serie ahí mismo, en los primeros 10 minutos.

La falla de Niang fue inmediatamente lamentada por aquellos que remarcan que detalles como esos separan a un buen equipo de un gran equipo, y de un jugador promedio a una estrella. Desafortunado para los italianos, quienes no pudieron generar una sola oportunidad igual de clara el resto del partido.

El monólogo de Barcelona vino gracias a la inabilidad del Milan para generar alguna respuesta. Barcelona jugó su misma estrategia por los primeros 75 minutos, permitiendo que un contragolpe los fulminara. En los últimos 15 minutos, Roura regaló la posesión, la iniciativa y la opción de ir al frente al Milan, y ni así pudieron generar algo importante para incomodar a Victor Valdés.

Quizá la lección más importante que nos deja esta serie es que los culés no andaban ni tan mal (lo cual además da una palmada en la espalda a los merengues), ni los del Milan eran tan buenos.