thumbnail Hola,
Jose Fernández: Selección bajo tierra

Jose Fernández: Selección bajo tierra

Getty

Estamos de estreno en Goal.com. Jose Fernández Gutiérrez de Quevedo analiza el mal momento de tres equipos cantera en México y cómo repercute esto en la selección nacional.

Guadalajara, Pumas y Atlas reposan en el fondo de la tabla, de cantera se volvieron sedimento, se fosilizaron. El problema es que en el subsuelo del campeonato está enterrada la piedra filosofal del fútbol mexicano. Si en algún momento la Selección Nacional tuvo estilo fue cuando estos tres equipos la subsidiaban.

Entre la selección de Mejía Barón (94) y la de Lavolpe (2006), podemos encontrar restos de esa antigua civilización, sin ir más lejos, los únicos futbolistas mexicanos que verdaderamente han triunfado en Europa salieron de allí: Hugo Sánchez, Rafael Márquez y Javier Hernández.

Con Guadalajara, Pumas y Atlas produciendo jugadores, México jugaba al futbol, tenía personalidad, había conjunto, existía un bloque. Por más empeño que pongan los científicos del fútbol en analizar las causas del desastre la respuesta es muy sencilla: está en la tierra.

Las grandes selecciones en la historia, aquellas que han marcado una línea en el tiempo, han tenido un equipo de referencia, cuando mucho dos. La Naranja Mecánica se formó con las piedras del Ajax y la Selección Española con las del Barça, ambos cuadros viven de lo que producen, viven de la tierra.

Las bondades del crecimiento orgánico en un equipo de fútbol son muchas, los futbolistas se conocen desde niños y al llegar a la madurez, cuando los Mundiales exigen que se comporten como adultos, ya llevan una vida jugando juntos con su equipo o selección.

Las camadas, quintas o generaciones de futbolistas forman la personalidad en cualquier futbol, pero ese concepto sagrado y familiar que habita en las canteras se está perdiendo en México. Vucetich como es normal no ha mirado la parte baja de la tabla a la hora de escribir su lista, entre Guadalajara, Pumas y Atlas apenas hay dos jugadores, otro ejemplo de la erosión que han sufrido estos clubes.

La selección nacional enfrenta esa dramática geometría que se ha vuelto el hexagonal con escasas muestras de ADN, para encontrar una prueba de estilo en la selección hay que remontarse la vieja figura de Rafael Márquez, antiguo central de la cultura que alguna vez existió: balón dominado, salida controlada, presión adelantada, apertura al costado y acompañamiento entre líneas; futbolistas ligeros, ágiles y dinámicos.

A una selección los jugadores llegan formados, en ella debe descansar la sabiduría de los clubes, pero en México nuestros tres grandes formadores han perdido el norte.
 
Buscamos soluciones en entrenadores milagrosos o directivos maravilla, los hombres de fútbol, del buen fútbol, deben tener algo de espeleólogos, antropólogos y geólogos, estudiar la tierra y trabajarla, el fútbol por más mercadotecnia que apliquemos es un negocio sencillo, agrícola.

Solemos señalar arriba para explicar los fracasos, apuntamos al técnico o al directivo, pedimos cabezas, gritamos al cielo cuando la razón está bajo nuestros pies, el futuro del fútbol está en la tierra; y México es tierra buena, tierra grande, tierra de gigantes, tierra de fútbol.

---------------

Jose Ramón Fernández Gutiérrez de Quevedo es Director de Operaciones en Publicidad para Canal Plus de España. Además, es columnista en Grupo Milenio y ex analista en Televisión Azteca.