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En la primera parte de la entrevista exclusiva con Ignacio Ambriz, el entrenador de Querétaro habla de su tiempo en Europa, su relación con Aguirre y que pasó en Atlético Madrid.

Aún parece raro ver a alguien como Ignacio Ambriz dirigir en México. Más aún, comandando a un club que ve de frente la quema del descenso y tiene además menos de una temporada para definir su situación. Durante seis años, Ambriz fue el brazo derecho de Javier Aguirre en Osasuna y Atlético Madrid, llegando en varias ocasiones a estar sentado en el mismísimo banquillo cuando el explosivo 'Vasco' se veía sancionado por su trato con los árbitros.

Ambriz ha dirigido en catedrales del fútbol como el Vicente Calderón y Anfield. Hoy se desempeña en La Corregidora, un estadio que habita una plaza que más de uno considera como maldita e inhóspita para el fútbol de Primera División. Tal como su compadre, Ambriz no temió al reto de llegar y sumergirse de forma voluntaria hasta el cuello. Aún así, no olvida su preparación en el Viejo Continente, un pedigree que en más de una ocasión estuvo a punto de entregarle trabajo propio en una de las mejores ligas del mundo.

"Mi formación como entrenador fue en Europa. Fueron seis años ahí y mi mentalidad cambió mucho," admite el ex jugador de Necaxa, Léon y Puebla, entre otros. "Ves otro tipo de fútbol y es otra exigencia, hay muchos partidos y tienes poco tiempo para el entrenamiento. Tienes que preparar partidos muy rápido y vas encontrando que el jugador respeta mucho a los técnicos, das pocas indicaciones en realidad," explicó Ambriz para Goal.com.

Esa formación y experiencia la trajo Ambriz a México para dirigir a San Luis, su primer cuadro como DT tras su aventura europea. Rápidamente cayó en cuenta que los métodos europeos no eran garantía de éxito. "Cuando yo llego acá al fútbol mexicano, me doy cuenta que el jugador acá es más de 'apapachos'. No que allá no tengas relación con los jugadores, pero son un poco más fríos," analiza.

En mi primer torneo con el San Luis, hago 14 puntos y lo más fácil era que me hubiesen corrido, pero tuve la suerte de tener un presidente [José Romano] que me apoyo mucho y yo también tuve que ir cambiando poco a poquito. No me gustaba concentrar. Viajábamos el mismo día, allá se usa eso. Yo venía con otras ideas."

El crecimiento del fútbol mexicano ha costado, y el arribo de talento a Europa ha enseñado duras lecciones a los que han probado suerte con diferentes cantidades de éxito, algo que Ambriz atribue a esos 'apapachos' y la actitud del jugador mexicano.

"Por nuestra idiosincracia, les dices acá [en México] 'haz diez piques'. Te hacen siete u ocho bien y los otros dos no tanto," dice. "La gente que ha trabajado en Europa como Manuel Vidrio, Omar Arellano y ahora Alfredo Tena ellos te van a decir que coincidimos en ciertas cosas y tratamos que el jugador mexicano sea un poquito mejor concentrado en los entrenamientos."

 

Sin duda, los momentos más gloriosos hasta ahora de la carrera de Ambriz como entrenador los vivió a lado de Javier Aguirre, quien ha forjado una carrera en España desde hace una década y quien ha desarrollado ya una reputación de 'bombero', salvando en repetidas ocasiones del descenso a Osasuna, Zaragoza y hasta ahora, Espanyol.

"En ese aspecto, Javier es un tipo muy audaz para manejar ese tipo de cosas. Se pone serio cuando tiene que ser serio y alegre cuando tiene que serlo," reflexiona Ambriz. "Cuando más fuerte está la adversidad, ahí le gusta estar y sentir esa adrenalina. Cuando tomamos la Selección, si México perdía un partido estaba fuera. Voy a Osasuna con él, y el equipo estaba hasta al cuello también. Y lo saca adelante."

"Siempre va contracorriente. Le encanta tener esa adrenalina. Y lo ves tranquilo y feliz, y es así, no te está mintiendo, es su forma de ser. El llega al entrenamiento y le brillan los ojos y empieza a hablar con los jugadores, a trabajar. No es casualidad esto, a él le gusta esto," comenta.

Ambriz recordó una situación en Osasuna donde Aguirre se jugaba el puesto en un partido clave de liga. El lazo que estrechó el cuerpo técnico con el grupo culminó en una junta de capitanes, donde Ambriz fue dicho por los jugadores que Aguirre no tenía de que preocuparse, ya que sacarían adelante el problema desde el vestidor. Osasuna ganó y posteriormente se enrachó.

"ME OFRECIERON AL OSASUNA DOS VECES"

Pese a estar a su decir, lejos del fútbol europeo en estos momentos por los resultados que ha cosechado como entrenador en México, Ambriz tuvo en sus manos dos veces la posibilidad de dirigir a los Rojillos. Al final, los compromisos con Aguirre y los estatutos de la liga española se lo impidieron.

"Me ofrecieron dos veces a Osasuna," admite. "Cuando me ofrecieron el equipo por primera vez, Javier había firmado en Atlético de Madrid y me invitó a acompañarlo. Yo no veía bien que Javier se fuera y yo me quedara. Después se dió otro acercamiento, pero el problema era que yo no había dirigido dos años y no me lo permitía la liga," continuó.

La última parada de Ambriz como auxiliar de Aguirre fue en Atlético Madrid. Previo a la pretemporada del 2008/2009, el auxiliar solicitó una charla con su amigo y su jefe para informarle que esta era su última temporada a su lado. Terminaría siendo la última temporada en Atleti para ambos.

"Tenía seis años trabajando con él y yo pensaba que tenía que buscar mi historia. Quería empezar a sentir que a mi me exigieran y entregar cuentas. Si duraba más tiempo con él, me iba a volver cómodo," comenta.

La salida de Atlético fue polémica. No ganaron en todo Enero del 2009, y jugadores claves como Diego Forlán, Sergio 'Kun' Agüero y Maxi Rodríguez no rendían. Hasta la fecha, se especula en México que al 'Vasco' le tendían la cama para salir del equipo, cosa que Ambriz niega categóricamente e incluso explicó la verdadera razón de su salida.

"Me llevaba muy bien yo con Forlán y con Maxi. Kun es un muchacho más tranquilo, no habla mucho. Con Forlán yo trabajaba siempre la definición. Ahora sí que como dicen aquí en México, nosotros teníamos la cuesta de Enero," ríe el ex capitán de la Selección Nacional de México.

Con los Colchoneros, no había sido tan notorio el problema, ya que en 2007 y 2008 sí habían conseguido triunfos para arrancar el año. Anteriormente, en Osasuna, había sido un problema enorme. En 2003, enero 26 vió la primera victoria en liga de los Rojillos. El año siguiente, pasarían cinco encuentros hasta que consiguieran el triunfo.

En el 2005, el Osasuna de Aguirre y Ambriz no ganó ningún encuentro liguero en enero. En la última temporada de los mexicanos en Pamplona, la mejor campaña que tuvo y donde eventualmente terminó en cuarto lugar, Osasuna ganaría su primer encuentro de liga del 2006 hasta febrero. Ese problema los alcanzó en Atlético Madrid en enero del 2009, y ante la exigencia de la Champions League, la paciencia se acabó.

"Antes de eso, siempre salíamos de esos baches, pero nadie nunca se daba cuenta. El parón nos mataba. Jugamos un partido de Copa, nos echan, nos gana Valencia además en la liga. Desde afuera, parecía que fue un desánimo del jugador y se habló que Kun nos había echado fuera, que Forlán y Maxi. Yo te puedo decir que si con alguien tenía buena relación Javier era con ellos," sentencia Ambriz.

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