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Hoy, los culés reciben al PSG que sueña con clasificarse a la semifinal de la Champions League aprovechando las bajas defensivas del Barcelona. Analizamos los puntos clave.

Hoy, volverán a verse las caras parisinos y catalanes, ahora en el Camp Nou de donde saldrá el clasificado a la semifinal de la Liga de Campeones. El 2-2 conseguido en el Parc des Princes, deja la puerta abierta para cualquiera de los dos equipos, aunque bien es cierto que el Barcelona lleva una ligera ventaja por los dos tantos anotados como vistante. Con Tito Vilanova y Eric Abidal de vuelta, parece que todo marcha sobre ruedas para los blaugranas, mientras que los de Carlo Ancelotti tienen la desventaja de llegar como visitantes a un repleto Camp Nou. Acá analizamos las claves del partido.

Patear, patear y patear...
El gol es lo que puede meter a los blaugranas en la semifinal. Aunque el empate sin goles les sirve a los culés, jugar sin anotar no sólo va en contra de la filosofía del club sino que se arriesga demasiado. Si de algo ha llegado a pecar el Barcelona en algunos encuentros puntuales, ha sido de la falta de remates al arco como sucedió en San Siro, pero también hay que decir que de esa lección se aprendió y a partir de entonces, los de Tito Vilanova prueban al arco desde cualquier distancia, siempre buscando el gol, como lo dicta la teoría culé: atacar, atacar y atacar... despiadadamente. El gol tempranero es un arma blanca que ambos equipos deberán buscar para desequilibrar al rival.

El centro del campo y los laterales, defendiendo y atacando
El Paris Saint-Germain que gusta jugar al ataque y la contra, puede verse frenado por un perfecto centro del campo alineado con Busquets Iniesta y Xavi. Sergio Busquets en la recuperación de balones y como pivote defensivo puede hacer mucho por el equipo, mientras que Xavi con sus pases milimétricos puede ayudar en el control del partido, creando ritmo y pausas, pero también oportunidades de mucho peligro. Iniesta, el alma creadora de juego y de inteligencia en el césped; internándose en diagonal puede crear ocasiones de peligro, lo mismo que si llega a la línea de fondo, en sus pies tiene la asistencia y el gol. Si bien el eje de la zaga está lastimada, no así los laterales dominados por Alves y Alba, quienes además de encarrilarse rápidamente por la banda gustan de integrarse al ataque.

Si falta Lionel Messi, Cesc Fàbregas puede con la responsabilidad
Aunque Leo ha informado que se encuentra bien y en plena recuperación, es posible que no se quiera abusar de su buen estado e inicie el partido como suplente. Para ello estará Cesc Fàbregas, quien el sábado demostro, ante el Mallorca, estar plenamente capacitado para ocupar esa posición de falso 9 que tanto le gusta, pero que siempre está bien cubierta por su compañero argentino. Una buena noche del exArsenal puede traer resultados maravillosos y más si se junta con Alexis Sánchez, el dueño de proezas intermitentes pero inolvidables. Si al ataque le agregamos a David Villa, los parisinos pueden reafirmar en carne propia que el Barcelona no es sólo Messi.

Ibrahimovic - Lavezzi, dos tipos de cuidado
El talento de ambos no está en duda. El argentino es el máximo anotador para su equipo en la Liga de Campeones y aunque atormentó a Victor Valdés en París, no consiguió marcar. Pero sí lo hizo el sueco, en un fuera de juego que no vio Stark pero que metió en aprietos a los culés cuando vieron empatado el marcador por la mínima. Ezequiel Lavezzi puede pecar a veces de inconsistencia, pero Ibra no perdona, además que su envergadura le facilita atacar de cabeza, sobre todo en las pelotas paradas, donde los españoles sufren más. Frenar a los dos internacionales y no perderlos de vista será primordial si no quieren ver comprometido el pase a la semifinal o tener que abogar a una remontada mágica.

¿Marco Verratti o David Beckham?
El italiano fue sacrificado en el partido de ida en París para darle paso a Beckham, aprovechando que el inglés es hábil, mucho, en las jugadas de balón detenido. Pero Verratti puede aportar mucho al PSG si Carlo Ancelotti decide devolverle la titularidad y es que el mediocampista puede darle salida al balón con rapidez para aprovechar así al máximo a Lavezzi e Ibra. Si lo que busca el Paris Saint-Germain es fulminar atacando y desequilibrar a los culés, el italiano es la solución y por lo tanto, el dolor de cabeza del Barcelona.

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